McALLEN; Texas.- Durante los últimos 5 años, el reverendo jesuita, Brian Strassburger, ha ayudado y acompañado a miles de inmigrantes en su camino a través de la frontera del sur de Texas.
“Dios te acompaña en tu camino”: reverendo celebra misa para inmigrantes en centros de detención y albergues
Instalado en el Valle del Río Grande, Texas, Strassburger dirige “Del Camino Jesuit Border Ministries” un grupo de jesuitas que desde el 2021 ofrece misa y otros sacramentos a inmigrantes en ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.
Instalado en el Valle del Río Grande, Texas, Strassburger dirige “Del Camino Jesuit Border Ministries” un grupo de jesuitas que desde el 2021 ofrece misa y otros sacramentos a inmigrantes en ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.

Ante la actual crisis migratoria, el reverendo dice que los inmigrantes también están en necesidad de orientación espiritual y ofrece otros sacramentos, como la confesión y los bautismos, presencia que resulta consoladora para quienes están en proceso de inmigración.
Strassburger se dedica a llevar la misa a dos grandes centros de detención de Texas, así como a varios albergues en México, entre Reynosa y Matamoros.
"Implica mucho sufrimiento": el reverendo Brian Strassburger no pierde la esperanza en su ministerio
Aunque los cruces fronterizos han disminuido durante la administración del Presidente Donald Trump, el reverendo sostiene que su misión es seguir ayudando a inmigrantes, llevándoles el mensaje de que “Dios te acompaña en tu camino”.
“Ya sea hacia el norte o hacia el sur, implica mucho sufrimiento", añadió Strassburger. “tenemos una fe que nos habla en medio de ese sufrimiento. Tenemos un Dios que dice ‘Quiero ser uno de ustedes’”, dijo Strassburger
Strassburger recuerda haber estado en un albergue administrado por monjas católicas, en Reynosa, México, cuando Trump mandara cancelar todas las citas fronterizas a los solicitantes de asilo que habían programado una cita mediante la aplicación CBP One.
Tras celebrar misa, el reverendo preguntó a la gente cómo estaba sobrellevando la noticia.
La mayoría dijo sentirse devasada, aterrorizada y engañada, pero una mujer levantó la mano y dijo: “lo último que se pierde es la esperanza”, recordó Strassburger.
“Sandra no pone su esperanza en una aplicación de celular, ni en una administración presidencial, ni en un gobierno. Pone su esperanza en el Señor y esa es una esperanza que no decepciona, incluso en medio de los momentos desesperanzadores de la vida”, dijo el reverendo.
“Si Sandra puede decir eso, en ese día, en ese momento, ¿cómo puedo perder la esperanza en mi propio ministerio aquí en la frontera?”, dijo.
"La vida sacerdotal no es una carga": cómo encontró su vocación el reverendo de los inmigrantes, Brian Strassburger
Criado en Colorado por padres católicos, el camino de Strassburger hacia el ministerio, fue más de gracia que de planeación.
De joven, soñaba con ser padre, profesor de matemáticas y entrenador de baloncesto en una preparatoria jesuita, como la que él cursó.
No fue sino hasta después de la universidad cuando consideró una vocación religiosa luego de hacer voluntariado con los agustinos y conocer al futuro Papa León XIV.
“Siempre había pensado que una vocación religiosa o el sacerdocio era como esta cruz que cargas porque Dios te dice que tienes que hacerlo. Es como ‘Lo siento, Brian, eres de los que tienen que ser sacerdotes’. Y tú dices ‘está bien, Dios’”, dijo el reverendo.
“Empecé a pensar: ¿y si la vida sacerdotal no es esta gran carga sino, en realidad, la manera de que yo sea mi mejor versión?”, se preguntó.
En el 2011 ingresó al noviciado jesuita y 5 años después, pese a no saber nada de español, fue enviado a Nicaragua por más de dos años.
A su regreso, cuando ya era bilingüe, pasó un verano en la Iniciativa Fronteriza Kino, en los dos Nogales, y fue ahí donde encontró su misión.
Tras su ordenación, su superior le pidió establecer una presencia jesuita en el Valle del Río Grande, literalmente en los márgenes del país.
“No pude decir que sí más rápido”, dijo Strassburger.
Añadió que el obispo local luego le asignó a él y a otro jesuita una misión sencilla: “Dijo, ‘lean la realidad y respondan a ella’. Y eso es lo que hemos intentado hacer desde entonces. E identificamos muy rápidamente la necesidad de acompañamiento pastoral de la población migrante”, aseguró Strassburger.






