ORLANDO, Florida.- El miedo se ha instalado en miles de hogares haitianos en Estados Unidos después de que la Corte Suprema permitiera a la administración Trump avanzar con el fin de las protecciones migratorias para personas que llegaron al país huyendo de la violencia y los desastres naturales.
"No quiero ir allá": Haitianos con TPS temen deportaciones tras fallo de la Corte Suprema
Familias haitianas hacen planes ante una posible separación por deportación. Miles de trabajadores de salud podrían enfrentar incertidumbre laboral.
La decisión afecta directamente a unos 350,000 haitianos y cerca de 6,000 sirios beneficiados con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), un programa que durante décadas permitió a migrantes vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos. Además, expertos advierten que la medida podría abrir la puerta para retirar protecciones a cerca de 1.3 millones de personas provenientes de 17 países.
Para muchas familias, la noticia fue recibida con angustia y con la sensación de enfrentar un futuro incierto.
Una enfermera haitiana de Kentucky, madre soltera de cuatro hijos y beneficiaria de TPS, dijo que incluso preparó su testamento, designó un tutor legal para sus hijos y transfirió propiedades a nombre de ellos ante la posibilidad de ser deportada.
"He estado viviendo con este miedo interno; es como prepararme para un funeral, por si muero al ir a otro país", dijo la mujer, quien pidió permanecer en el anonimato por temor a convertirse en blanco de deportación.
El programa TPS fue creado por el Congreso en 1990 para evitar deportaciones hacia países considerados peligrosos debido a guerras, desastres naturales o situaciones graves de inestabilidad. Aunque permite trabajar legalmente en Estados Unidos, no ofrece un camino automático hacia la ciudadanía.
Muchos haitianos recibieron estas protecciones después del devastador terremoto de 2010 y posteriormente las renovaciones continuaron debido a la creciente violencia de pandillas que afecta a Haití y que ha provocado el desplazamiento de más de un millón de personas.
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La incertidumbre migratoria se suma a otras tensiones
En Springfield, Ohio, líderes comunitarios señalan que el ambiente de presión aumentó desde la campaña presidencial de 2024, cuando circularon rumores falsos sobre inmigrantes haitianos.
"Como haitiano, siempre digo que la vida no ha sido fácil para nosotros, nada ha sido fácil para nosotros y este es otro capítulo de nuestra vida", dijo Viles Dorsainvil, director ejecutivo del Haitian Community Help and Support Center.
"Hemos sido señalados. Hemos estado bajo los reflectores por su agenda política", agregó.
Las preocupaciones van más allá del estatus migratorio. Según líderes comunitarios, algunas familias están considerando retirar dinero de los bancos o preparando planes para dejar a sus hijos ciudadanos estadounidenses bajo el cuidado de familiares en caso de deportación.
Una madre haitiana de Florida contó que despertó el jueves y leyó la noticia desde su teléfono. La reacción fue inmediata.
"Lo estaba leyendo y por un momento sentí que no podía respirar, como si algo estuviera sobre mi pecho, como si mis pulmones no pudieran expandirse", dijo entre lágrimas.
"No esperaba esto. Es muy difícil aceptarlo. Tal vez estoy en negación, pero siento que esto no puede ser real. Tenía tanta esperanza."
La mujer llegó a Estados Unidos en 1995 cuando tenía siete años. Gracias al TPS pudo continuar sus estudios y convertirse en enfermera. Ahora tenía previsto comenzar un nuevo empleo en dos semanas, pero dice que desconoce si podrá hacerlo.
El posible impacto también podría sentirse en sectores de la economía estadounidense. Organizaciones de la industria señalan que muchos beneficiarios de TPS trabajan en áreas de cuidado, hogares de ancianos y atención a personas con discapacidad.
Mientras tanto, para quienes enfrentan la posibilidad de regresar a Haití, el temor también está relacionado con la situación que encontrarían al volver.
"No quiero ir allá. Estoy muy americanizada", dijo la enfermera de Kentucky. "Es como si alguien dijera: 'oye, ¿quieres vivir en una película de terror?' Pues no."









