La comunidad de Boyle Heights exige explicaciones luego de que agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles detuvieran a un grupo de estudiantes de arte que, según autoridades, fueron confundidos con presuntos pandilleros.
Boyle Heights exige respuestas tras detención de estudiantes confundidos con pandilleros
Nueve estudiantes y dos empleados del Conservatorio de Artes de Boyle Heights fueron detenidos por el LAPD tras ser confundidos con pandilleros, generando indignación comunitaria.
El incidente ocurrió el pasado 26 de marzo, cuando al menos nueve estudiantes y dos miembros del personal del Conservatorio de Artes de Boyle Heights fueron esposados mientras caminaban hacia un café cercano.
“Lo primero es el miedo, el no saber qué está pasando. Cuando llegué, ya los tenían en la esquina, todos esposados”, explicó la directora del conservatorio, Carmelita Ramírez Sánchez, sobre los momentos de incertidumbre.
Despliegue policiaco genera alarma
Según testigos, la presencia de la policía aumentó rápidamente, generando alarma entre residentes y comerciantes. Juan Carlos Espinoza, dueño del café al que se dirigían los jóvenes, describió la magnitud del operativo.
“Primero eran cinco o siete policías, pero después llegaron más, hasta 15. Incluso un helicóptero sobrevolaba. La gente pensó que era algo peligroso”, señaló.
Los estudiantes forman parte de un programa enfocado en apoyar a jóvenes anteriormente encarcelados, brindándoles formación en artes y medios como parte de su reintegración social.
Para algunos, la detención resultó especialmente frustrante. “Sentí enojo al ver que estaban arrestando a los estudiantes”, expresó Abraham Gutiérrez.
Comunidad interviene para su liberación
De acuerdo con la directora del conservatorio, miembros de la comunidad intentaron intervenir para aclarar la situación.
“Los trabajadores del café salieron y dijeron: ‘son nuestros muchachos’. Pero los policías no escuchaban. No se fueron hasta que todos fueron liberados”, afirmó Ramírez Sánchez.
La concejal de Los Ángeles, Isabel Jurado, acudió al lugar tras el incidente y expresó su preocupación. “La graduación debe ser un momento de orgullo, no de miedo. Estamos aquí para buscar respuestas y fortalecer la relación entre la policía y la comunidad”, declaró.
A pesar de lo ocurrido, la directora del conservatorio aseguró que los estudiantes continúan enfocados en sus metas y que la ceremonia de graduación será reprogramada para finales de abril.
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