Un ciudadano estadounidense que colaboró con una organización de tráfico de migrantes que secuestraba a sus víctimas y extorsionaba a sus familias fue sentenciado a 12 años de prisión en una corte federal de Estados Unidos.
Buscaban llegar a EEUU y terminaron secuestrados: una joven murió y un padre de cuatro hijos sigue desaparecido
Isaac Jiménez cobró 15 mil dólares a la esposa de un migrante desaparecido por su liberación, pero el hombre continúa desaparecido; además, coordinó el secuestro de una joven mexicana hallada muerta en Tijuana. Fue condenado a 12 años de prisión.
Isaac Jiménez, quien residía en Tijuana, México, cobró rescates para sus cómplices y continuó trabajando con la red pese a saber que sus integrantes utilizaban amenazas, tortura y violencia contra las personas que mantenían cautivas.
El caso involucra a dos víctimas cuyos destinos quedaron marcados por la organización: un padre de cuatro hijos ciudadanos estadounidenses que permanece desaparecido y una joven mexicana de 21 años cuyos restos fueron encontrados en Tijuana. De acuerdo con documentos judiciales, ambos habrían sido asesinados por integrantes de la red.
La jueza federal Janis L. Sammartino también ordenó a Jiménez pagar 24 mil 500 dólares de indemnización a los familiares de las víctimas. El monto contempla gastos funerarios y otros costos relacionados, además de una parte de los pagos de rescate entregados durante la operación criminal.
Durante la audiencia, la jueza calificó los hechos como "la pérdida de vidas más deliberada e innecesaria que he visto en mucho tiempo" y le dijo al acusado que se había aprovechado de las personas más vulnerables.
La sentencia se dictó después de que la fiscalía expusiera la participación de Jiménez en una organización con sede en Tijuana que prometía facilitar el ingreso irregular de migrantes a Estados Unidos, pero que en determinados casos los mantenía secuestrados para exigir más dinero a ellos y a sus familias.
Cobró 15 mil dólares por el rescate de un padre de cuatro ciudadanos estadounidenses
En septiembre de 2024, la organización acordó trasladar a Estados Unidos desde México a un hombre identificado en los documentos judiciales como CGC, padre de cuatro hijos ciudadanos estadounidenses que anteriormente residía en el sur de California. Sin embargo, en lugar de facilitar su cruce, sus integrantes lo mantuvieron cautivo en México y exigieron 30 mil dólares a su familia para liberarlo.
Por instrucciones de sus cómplices, Jiménez cobró 15 mil dólares a la esposa de la víctima, trasladó el dinero a Tijuana y se lo entregó a los secuestradores. Posteriormente, la organización exigió más pagos, incluidos dinero y vehículos, mientras amenazaba al hombre con matarlo.
Cuando la familia dejó de poder pagar, los secuestradores amenazaron con revelar la ubicación de su cuerpo. Después se interrumpió la comunicación. El hombre continúa desaparecido y, según los documentos judiciales, se presume que fue asesinado en México por integrantes de la organización.
Tres meses después, Jiménez aceptó coordinar el secuestro de una joven mexicana de 21 años identificada como VAE. Por su participación, recibiría mil dólares de una operación acordada por 7 mil dólares.
La joven fue llevada a una casa de seguridad, donde sus captores exigieron 30 mil dólares a su familia. Los secuestradores enviaron videos en los que aparecía amenazada con armas de fuego y golpeada, además de advertir que la matarían si no recibían el dinero.
Sus familiares pagaron aproximadamente 10 mil dólares, pero la joven nunca fue liberada. En noviembre de 2025, sus restos óseos fueron encontrados en la zona de Tijuana e identificados mediante pruebas de ADN. Los documentos judiciales señalan que probablemente fue asesinada por los cómplices de Jiménez.
El acusado continuó colaborando con la organización incluso después de la desaparición de ambas víctimas. Como parte de su declaración de culpabilidad, admitió haber coordinado operaciones de tráfico de personas y cobrado rescates a familiares de migrantes que permanecían cautivos.
Isaac Jiménez ya tenía antecedentes por tráfico de personas
La participación de Jiménez en la red no comenzó con los secuestros de 2024. De acuerdo con la fiscalía federal, llevaba años involucrado en el tráfico de personas y había sido condenado por delitos relacionados en 2015 y 2017. También fue arrestado en 2022 en el contexto de otra investigación por tráfico de personas.
Tras ser liberado de prisión en México a principios de 2024, comenzó a trabajar para integrantes de la organización asentada en Tijuana. Su función consistía inicialmente en transportar migrantes desde la zona fronteriza hacia distintos puntos de Estados Unidos a cambio de dinero.
Conforme se involucró más en las operaciones, descubrió que la red retenía a personas contra su voluntad y exigía pagos adicionales como condición para liberarlas. También recibió fotografías y videos de secuestros y asesinatos en los que participaban sus cómplices.
Los investigadores recuperaron mensajes de su teléfono que mostraban que continuaba colaborando con la organización y conocía sus métodos de intimidación y violencia. Entre las pruebas también había comunicaciones sobre personas desaparecidas y actos de tortura, así como un video de un hombre con las muñecas atadas.
Pese a conocer esas prácticas, Jiménez siguió coordinando operaciones de tráfico de migrantes. Su participación y el cobro de rescates a las familias formaron parte de los hechos que admitió al declararse culpable.
El caso fue investigado por el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el Departamento de Policía de Escondido, California.









