El Departamento de Justicia de informó que 29 mexicanos fueron arrestados el fin de semana tras ser interceptados a bordo de una embarcación tipo panga a unas 10 millas al sur del archipiélago de las Islas del Canal, en California.
Interceptan lancha con 29 migrantes mexicanos a 10 millas de las Islas del Canal de California
La embarcación fue detenida a unas 10 millas al sur de la isla San Nicolás durante un operativo conjunto de agencias federales
De acuerdo con la autoridad federal, los detenidos ya enfrentan cargos en dos denuncias penales. Cinco de ellos fueron acusados de reingreso ilegal tras deportación, un delito que puede implicar hasta 20 años de prisión federal. Los otros 24 enfrentan cargos por ingreso indebido a Estados Unidos, con penas de hasta dos años de cárcel.
“Se espera que los acusados realicen sus comparecencias iniciales el martes y el miércoles por la tarde ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Los Ángeles”, señaló el Departamento de Justicia.
Según una declaración jurada incluida en el caso, el 18 de abril agentes federales interceptaron la embarcación “a aproximadamente 10 millas al sur de la isla San Nicolás”, un territorio bajo control de la Marina estadounidense. En la lancha viajaban 29 personas, todas de nacionalidad mexicana y sin documentación migratoria válida.
Las autoridades remolcaron la embarcación hasta Newport Beach y los detenidos fueron procesados en la Estación de la Patrulla Fronteriza de San Clemente.
Entre los acusados se encuentra Ismael Ángeles-Guerrero, de 21 años, quien enfrenta cargos por reingreso ilegal tras haber sido deportado previamente en febrero de 2026. El Departamento de Justicia señaló que cuenta con antecedentes por delitos como conducción bajo los efectos del alcohol, resistencia a la autoridad y posesión de marihuana.
También figura Faustino Arguello, de 38 años, acusado de ingreso indebido. De acuerdo con el comunicado, “en septiembre de 2016, Arguello fue interceptado por la Patrulla Fronteriza en dos ocasiones cerca de la frontera entre Estados Unidos y México”, y en ambas fue procesado para su expulsión.
Las autoridades federales reiteraron que “una denuncia constituye meramente una alegación de conducta delictiva, no una prueba de la misma. Todos los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable ante un tribunal de justicia”.
El caso es investigado por Investigaciones de Seguridad Nacional y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, con apoyo de la Guardia Costera.
La acusación está a cargo de la fiscal federal auxiliar Monika L. Hara, de la Sección de Delitos Generales.

