CHARLOTTE, Carolina del Norte.- Una jueza de inmigración en Carolina del Norte ordenó la deportación de un solicitante de asilo hondureño que fue asesinado hace más de un año en Charlotte, en un caso que ha provocado críticas de abogados y organizaciones defensoras de migrantes.
Un año después de su asesinato jueza emite orden de deportación contra hondureño en Charlotte
Levi Méndez Maldonado tenía 17 años cuando huyó de la violencia en su país natal, se estableció en Carolina del Norte y tuvo una hija. A los 19 fue asesinado mientras esperaba se resolviera su proceso de asilo.
Levi Méndez Maldonado llegó a Estados Unidos en 2023, cuando tenía 17 años, tras huir de la violencia en Honduras y solicitar asilo, según su abogada, Becca O’Neill, de Carolina Migrant Network.
El joven se estableció en Charlotte mientras esperaba que un juez resolviera su situación migratoria y tuvo una hija.
Sin embargo, Méndez Maldonado nunca llegó a comparecer ante la corte.
La madrugada del 30 de noviembre de 2024, agentes del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg respondieron a reportes de disparos en la cuadra 4100 de Revolution Park Drive, al oeste de la ciudad. Al llegar, encontraron al joven de 19 años con heridas de bala tendido en la vía pública. Fue declarado muerto en el lugar.
El crimen sigue sin resolverse y no se han realizado arrestos.

Corte mantuvo audiencia pese a conocer la muerte
El caso volvió a la corte de inmigración el 21 de mayo de 2026, cuando el nombre de Méndez Maldonado fue llamado durante una audiencia en Charlotte.
O’Neill informó a la jueza de inmigración Amy Lee que su cliente había sido asesinado y presentó como respaldo un comunicado oficial del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg que lo identificaba como la víctima del homicidio.
Según la abogada, los representantes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) argumentaron que el documento policial no era suficiente para cerrar el caso y sostuvieron que era necesario presentar un certificado oficial de defunción emitido por el registro civil.
La audiencia continuó a pesar de que todas las partes habían sido notificadas de la muerte del migrante.
Finalmente, Lee emitió una orden de deportación “en ausencia”, señalando que Méndez Maldonado no compareció ante el tribunal y que abandonó cualquier solicitud pendiente de protección migratoria.
La orden escrita establece que e l hondureño no acudió a la audiencia y que toda protección contra la deportación fue considerada abandonada.
“Esto me parece particularmente sombrío porque esta persona no puede ser expulsada, ya que no está viva”, dijo O’Neill. “Este es otro ejemplo de que no les importa la seguridad de estas personas ni si viven o mueren”.
Activistas denuncian falta de humanidad
El caso generó indignación entre abogados, activistas y miembros de la comunidad migrante, quienes consideran que el sistema migratorio actuó sin tomar en cuenta las circunstancias humanas del caso.
“No hay respeto a la humanidad ni en vida ni en muerte para nuestra comunidad inmigrante”, afirmó Stefania Arteaga, integrante de Carolina Migrant Network. Según la activista, la jueza sostuvo que “el demandado no compareció a la visita y no se alegaron circunstancias excepcionales que justifiquen su incomparecencia”.
El periodista Julián Berger también criticó el funcionamiento de la corte de inmigración de Charlotte.
“Lo que estamos viendo es que el 85% de los casos en la Corte de Inmigración de Charlotte resultan en deportaciones”, señaló. “Entonces estos jueces quieren deportar a las personas y no importa si están vivos o muertos”.
Datos judiciales muestran que el tribunal de inmigración de Charlotte, que procesa casos de Carolina del Norte y Carolina del Sur, ha registrado un fuerte incremento en órdenes de deportación este año. Cerca del 86% de los casos resueltos hasta abril terminaron en deportación.










