El Monte, CALIFORNIA.- Ocho meses después de su detención, un adolescente de 16 años sigue bajo custodia federal en un hogar de crianza en El Monte, California. Asiste a la escuela, recibe visitas de su familia y tiene cubiertas sus necesidades básicas. Pero no puede salir. Su caso comenzó el 5 de julio de 2025, tras un operativo migratorio en un Home Depot de Sherman Oaks, cuando agentes federales extendieron el despliegue a las calles residenciales cercanas.
“Se consuela con nuestra visita": Tiene 16 años y lleva meses bajo custodia federal en California
Ocho meses después de ser detenido en un operativo migratorio en Sherman Oaks, un adolescente de 16 años continúa bajo custodia en un hogar de crianza en El Monte. Aunque asiste a la escuela y recibe visitas, no puede salir mientras su proceso sigue en revisión.
“Encontramos su gorra y sus lentes tirados ahí junto al bote de la basura”, recuerda su tío político al reconstruir lo ocurrido esa mañana.
El joven había salido a tirar restos de jardinería frente a la vivienda donde se hospedaba. Según su familiar, los agentes lo abordaron de inmediato. “Le preguntan su nombre y su edad. No le creyeron que era menor de edad. Aun así se lo llevaron”, afirma el familiar.
El joven había llegado un año antes desde Puebla y se encontraba viviendo con la familia de su tía. Mientras esperaban la patria potestad de su madre para inscribirlo formalmente en la escuela, colaboraba en el negocio de jardinería del hogar.
Tras su detención fue transferido al programa de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), la agencia federal que asume la custodia de menores extranjeros no acompañados cuando son detenidos por autoridades migratorias. Hoy está en un hogar de crianza en El Monte, dentro de la red de instalaciones contratadas por la ORR en California.
Un proceso que no termina
La familia inició el trámite para recuperarlo. La hija del matrimonio, ciudadana estadounidense de 20 años, asumió la tutoría legal del adolescente. El tío se registró como responsable financiero ante las autoridades. Entregaron documentos y cumplieron con las verificaciones solicitadas.
“Había ciertos requisitos que deberíamos cumplir para que nos lo devolvieran directamente a nosotros y nosotros hemos acatado todo eso. Y sale otra cosa y después otra cosa”, explica el tío político.
Según la familia, en administraciones anteriores la liberación de un menor hacia un adulto responsable podía resolverse en semanas. En este caso, el Departamento de Seguridad Nacional lo colocó en el programa ORR y el expediente continúa en revisión.
Mientras tanto, el joven permanece bajo lo que el gobierno denomina “custodia temporal”.
Qué es la ORR y cómo opera en California
La ORR depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. Su mandato surge de la Ley de Seguridad Nacional de 2002, que establece que los menores no pueden permanecer indefinidamente bajo custodia de agencias de aplicación de la ley como la Patrulla Fronteriza o el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Cuando un niño o adolescente menor de 18 años llega sin padre o tutor legal y es detenido, se le clasifica como menor extranjero no acompañado. En un plazo breve debe ser transferido a la ORR.
La oficina no opera cárceles. Contrata a organizaciones privadas o sin fines de lucro para administrar albergues, centros especializados y hogares de crianza. En California, por ser punto de entrada y estado con amplia infraestructura, existe una red extensa de estos programas.
El objetivo formal es proporcionar alojamiento, alimentación, atención médica, apoyo en salud mental, educación y servicios legales mientras se identifica y verifica a un patrocinador en Estados Unidos que pueda asumir la custodia del menor.
La reunificación es el fin declarado del sistema. Para que un adolescente sea liberado, el patrocinador debe superar verificaciones de antecedentes, toma de huellas y, en algunos casos, estudios de hogar realizados por trabajadores sociales.
Si el proceso se retrasa o surgen observaciones adicionales, el menor permanece en custodia.
Una custodia prolongada, según abogados
El abogado de inmigración Alex Gálvez, quien no representa a esta familia, sostiene que el uso del programa ha cambiado en el contexto actual. “Ahora es que están usando el ORR como herramienta para poder detener a niños menores de edad por tiempo alargado”, afirma.
Según Gálvez, la demora no responde únicamente a trámites administrativos. “Para mandar un mensaje a Centroamérica, a México, que no importa si eres un menor de edad te vamos a tratar como si fueras un adulto”, señala.
El abogado sostiene que, en la práctica, la intervención legal no garantiza una salida más rápida. “Ningún abogado puede acelerar el proceso”, asegura.
Las autoridades federales evitan el término detención y hablan de cuidado o custodia. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han señalado que, aunque el entorno sea un hogar de crianza y no una celda, el menor no puede salir libremente y depende por completo de la aprobación administrativa para reunirse con su familia.
El acuerdo judicial conocido como Flores establece que los menores deben permanecer en el entorno menos restrictivo posible y que su liberación debe realizarse sin demoras innecesarias.
Pero durante picos de llegada migratoria, la capacidad de las instalaciones se ve superada. La carga burocrática, la falta de personal y los retrasos en las cortes de inmigración amplían los tiempos de procesamiento.
Otra razón frecuente es la dificultad para encontrar patrocinadores aptos. Algunos familiares carecen de estatus migratorio y temen presentarse ante autoridades. En otros casos, la relación familiar no puede documentarse con rapidez.
En El Monte, el adolescente sigue asistiendo a la escuela y recibe visitas. No enfrenta cargos penales. “Se consuela con la visita de sus familiares. Tiene un techo, lo alimentan y va a la escuela. Pero no tiene su libertad”, resume el tío.
Mientras el expediente sigue en revisión, esperan una resolución que le permita salir del hogar de crianza y regresar con ellos. “ Queremos ayudarlo a que tenga las oportunidades que nosotros no tuvimos”, concluye el tío.








