ORLANDO, Florida.- El condado de Orange aprobó cambios en su colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con el objetivo de restringir el uso de su cárcel para detenciones migratorias y enfocarse en personas con cargos criminales.
Condado Orange limita cooperación con ICE; prioriza detenidos con cargos criminales
El condado debatió tres opciones para modificar o terminar su acuerdo de colaboración con ICE en la cárcel local. La nueva medida busca limitar las detenciones migratorias en instalaciones de Orange.
La decisión se tomó durante una reunión de la comisión del condado, donde autoridades evaluaron tres posibles rutas: mantener el acuerdo actual, modificarlo para limitar su alcance o terminarlo por completo. Finalmente, los comisionados optaron por una versión ajustada que reduce la participación local en detenciones exclusivamente migratorias.
El nuevo enfoque implica que la cárcel del condado priorizará a personas acusadas de delitos, en lugar de retener a individuos únicamente por razones migratorias, una práctica que ha sido cuestionada por organizaciones civiles y parte de la comunidad.
La discusión ocurre en medio de un aumento en la actividad de ICE en Florida. Tan solo en 2025, más de 20,600 personas fueron arrestadas por motivos migratorios en el estado, y cerca de una cuarta parte no tenía antecedentes criminales más allá de su estatus migratorio.
En la sesión pública, más de 80 residentes acudieron para expresar sus posturas antes de la votación. Algunos señalaron preocupaciones por posibles violaciones a libertades civiles, mientras otros insistieron en mantener cierto nivel de cooperación con autoridades federales.
Autoridades locales, incluido el equipo legal del condado, advirtieron que la ley estatal obliga a mantener algún tipo de acuerdo con ICE, lo que limita la capacidad de romper completamente la relación.
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Ajustes ante presión operativa y legal
El cambio también responde a presiones operativas en la cárcel del condado. A inicios de 2026, el alcalde Jerry Demings anunció medidas para limitar el número de detenidos de ICE debido al aumento en ingresos y el impacto en la capacidad del sistema penitenciario.
Entre las acciones adoptadas previamente se incluyó establecer un tope de detenidos y evitar reingresos repetidos por el mismo caso migratorio, prácticas que contribuían a extender la permanencia de personas bajo custodia.
La decisión del condado se produce en un contexto de creciente tensión entre gobiernos locales y federales por la política migratoria. Mientras autoridades estatales han destacado operativos conjuntos con ICE que suman miles de arrestos, líderes locales buscan equilibrar el cumplimiento de la ley con preocupaciones comunitarias sobre derechos civiles.
El nuevo esquema aprobado no elimina la cooperación con ICE, pero sí redefine su alcance, en un intento por limitar el papel del condado en la detención de personas sin cargos criminales mientras se mantiene dentro del marco legal vigente.









