DILLEY, Texas.— Durante semanas de encierro en un centro de detención migratorio en el sur de Texas, varios niños encontraron una manera de distraerse del miedo y la incertidumbre: inventaron un juego llamado “Escapando de la migra”.
“Escapar de la migra”: el juego que niños inventaron en el centro de ICE en Dilley
Mientras permanecían detenidos junto a sus familias en el centro migratorio de Dilley, en Texas, varios niños inventaron un juego inspirado en su propia realidad: escapar de agentes migratorios. Sus testimonios revelan cómo el encierro impactó su vida diaria.
El juego era similar al clásico “policías y ladrones”, pero con un giro marcado por su propia experiencia dentro del sistema migratorio estadounidense.

“ Nuestro juego más famoso era escapar de la migra”, contó Cael, uno de los niños que permaneció detenido junto a su familia en el centro de detención de Dilley.
Un juego inspirado en su realidad
En el juego, los niños se dividían en equipos: unos representaban a inmigrantes y otros a agentes migratorios. La misión de los primeros era escapar, mientras que los otros intentaban atraparlos.
“ Puedes hacer equipos de inmigrantes y migración. Los inmigrantes tienen que escapar”, explicó Cael.
El juego incluso incluía personajes adicionales que los niños habían escuchado mencionar durante su proceso migratorio.
“También tiene que haber un juez y un abogado”, relató.
Para organizaciones defensoras de inmigrantes, testimonios como este reflejan cómo las experiencias dentro de los centros de detención impactan incluso la forma en que los niños interpretan y recrean su entorno.
Ansiedad y miedo durante el encierro
Más allá del juego, Cael también recordó momentos difíciles durante su detención.
El niño contó que llegó a sufrir un ataque de ansiedad mientras permanecía dentro del centro.
“Sentía que cada vez estaba más encerrado… estaba gritando, llorando. Me sentía horrible”, relató.
Cael permaneció detenido durante más de un mes junto con su hermana Silvana , también menor de edad, y su mamá Mariela.
La familia es originaria de Perú. Y aunque ya fueron puestos en libertad su vida no ha vuelto a ser la misma, tuvieron que cambiarse de casa y ahora se hospedan temporalmente con familiares.
Para su madre, Mariela, el impacto del proceso migratorio continúa incluso después de salir del centro de detención.
“ Estoy cansada. Tengo muchas preocupaciones, y más aún cuando uno es mamá”, expresó.
Mientras intentan reconstruir su vida, la familia enfrenta incertidumbre sobre su situación migratoria y los retos económicos que dejó su detención.

















