Donald Trump enfrentó este viernes uno de los días más complicados desde su regreso a la Casa Blanca. El viernes estuvo marcado por datos conservadores en economía y una decisión de la Suprema Corte de declarar ilegal su política arancelaria.
El viernes negro de Donald Trump
El revés de la Suprema Corte no fue el único en materia económica que recibió el presidente esta mañana, pues también se dio a conocer que el Producto Interno Bruto creció solo un 1.4 % en el último cuatrimestre de 2025.
Con una votación de 6 jueces a favor y 3 en contra, la Suprema Corte determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional 1977 “no autoriza al presidente a imponer aranceles”.
Estoy decepcionado de algunos miembros de la Corte, absolutamente vergonzoso por no tener el coraje de hacer lo necesario para nuestro país.Donald Trump
Esta decisión representa un importante revés judicial a una de las políticas centrales del segundo mandato de Trump, que, además de imponer aranceles por motivos comerciales, también los aplicó a países como Canadá, México y China a causa del narcotráfico y la inmigración.
Trump ofreció un mensaje a la nación, en el que agradeció a los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Bret Cavanaugh que votaron en contra de la decisión y, en respuesta, anunció un nuevo arancel.
Pero el revés de la Suprema Corte no fue el único en materia económica que recibió Trump; este viernes se dio a conocer que el Producto Interno Bruto creció solo un 1.4 % en el último cuatrimestre de 2025, un dato inferior a la previsión del 3 % que esperaban algunos analistas.
A pocos días del discurso sobre el Estado de la Unión, los datos muestran que, aunque la economía de Estados Unidos sigue creciendo, economistas advierten que la incertidumbre fiscal, las tensiones comerciales y la inflación podrían desacelerarla y obligar a bajar las previsiones de crecimiento para 2026.
Pero hay algo más preocupante en el futuro inmediato del presidente, y es que hasta el 14 de diciembre pasado, el gobierno federal había recaudado US$ 134 mil millones en ingresos por los aranceles impugnados de más de 301.000 importadores diferentes. Ahora mismo, esa suma ha quedado en un limbo burocrático sobre el que los jueces no se expresaron con claridad, pero no se descarta que la administración Trump tenga que devolver ese dinero a las empresas privadas que lo soliciten en tribunales locales. Eso no solo terminaría de sepultar la estrategia económica, sino que también sería un duro golpe a la popularidad del mandatario republicano.
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