“Te voy a colgar”: el insulto racista que quedó grabado y terminó en una condena

Antavis Johnson grabó con su teléfono la confrontación de 2025 y el video superó millones de reproducciones.

Un jurado declaró culpables a Steven Wiley y Cheryl Pyle por agresión que evidencia prejuicio en Florida.
Un jurado declaró culpables a Steven Wiley y Cheryl Pyle por agresión que evidencia prejuicio en Florida.
Imagen Antavis Tyrone Johnson/TikTok

ORLANDO, Florida.- El teléfono de Antavis Tyrone Johnson estaba grabando cuando la discusión dejó de ser una conversación en la puerta de una casa y se convirtió en una confrontación que terminaría en un tribunal de Florida.

PUBLICIDAD

Johnson había llegado a una vivienda de Hunter's Creek, en el condado Orange, el 29 de julio de 2025 mientras realizaba trabajo puerta por puerta relacionado con servicios de energía solar. Lo que ocurrió después quedó registrado en video y terminó siendo visto millones de veces en redes sociales.

Más de un año después, el video volvió a ocupar el centro de la historia, esta vez como parte de un caso penal.

Un jurado declaró culpables el 6 de octubre de 2026 a Steven Edwin Wiley y Cheryl Ann Pyle por agresión que evidencia prejuicio, un delito contemplado en Florida cuando una persona es amenazada o agredida y existen elementos que muestran un componente de prejuicio.

La fiscal estatal de Florida, Monique Worrell, habló del veredicto durante una conferencia de prensa el 7 de octubre. Johnson estuvo a su lado.

Una visita puerta por puerta que terminó en una confrontación

Johnson llegó a la propiedad alrededor de las 2 de la tarde y tocó la puerta. Pyle respondió y rechazó la propuesta que le estaba haciendo.

La versión de lo que ocurrió después difiere según quién la cuente.

Pyle dijo a los investigadores que Johnson reaccionó con una grosería y un gesto obsceno después de que ella le dijo que no estaba interesada. Johnson negó haber hecho eso.

La discusión escaló cuando Wiley salió de la vivienda.

Johnson comenzó a grabar con su teléfono mientras se alejaba de la propiedad. En las imágenes aparecen Wiley y Pyle mientras lo confrontan y utilizan expresiones raciales ofensivas.

PUBLICIDAD

Durante el intercambio, Wiley lanzó una amenaza relacionada con colgar a Johnson si regresaba a la propiedad.

Johnson continuó alejándose. Según su relato, la pareja siguió detrás de él mientras la discusión continuaba.

El video terminó convirtiéndose en la principal pieza pública de una historia que, en cuestión de días, pasó de un vecindario del Condado Orange a las redes sociales.

La grabación se hizo viral y llegó a superar los 13 millones de reproducciones antes de ser retirada de TikTok.

Johnson había grabado el momento porque, según explicó posteriormente, quería documentar lo que estaba ocurriendo. También dijo que intentó no responder físicamente porque no quería que la confrontación terminara en violencia.

Los denunciantes también acudieron al sheriff

Al día siguiente, Wiley y Pyle acudieron a las autoridades. La pareja dijo que había comenzado a recibir llamadas y mensajes amenazantes después de que el video se difundiera. Uno de esos mensajes contenía una amenaza de muerte y violencia sexual, según el reporte policial.

La denuncia abrió una investigación sobre las amenazas que estaban recibiendo los propietarios.

Pero también llevó a los investigadores a revisar el video y lo ocurrido con Johnson.

Durante esa investigación, un agente documentó declaraciones racialmente cargadas de Wiley y describió al hombre como poco cooperativo.

El caso no terminó con un arresto inmediato.

El 24 de octubre de 2025, casi tres meses después del enfrentamiento, Wiley y Pyle fueron acusados formalmente de agresión que evidencia prejuicio.

PUBLICIDAD

La acusación sostenía que ambos habían amenazado intencionalmente a Johnson con violencia, que tenían la capacidad aparente de llevarla a cabo y que sus acciones provocaron en él un temor razonable de que la violencia fuera inminente.

El componente racial no era simplemente una descripción del video. Formaba parte del elemento de prejuicio que llevó a la fiscalía a presentar ese cargo.

El caso avanzó durante los meses siguientes hasta llegar a juicio. Durante el proceso, Wiley y Pyle sostuvieron, entre otros argumentos, que estaban ejerciendo su derecho constitucional a la libertad de expresión.

El jurado no aceptó esa defensa. El 6 de octubre de 2026 encontró culpables a ambos.

Al día siguiente, Worrell apareció en Orlando junto a Johnson para hablar del veredicto.

“Cuando ocurren delitos, intervenimos y procesamos porque las personas no tienen derecho a infundir miedo en otras personas”, dijo la fiscal.

Worrell también explicó que su oficina considera que el caso demuestra la diferencia entre una expresión ofensiva y una conducta que cruza la línea hacia un delito.

Para la fiscal, el veredicto también representa un mensaje sobre la forma en que su oficina pretende abordar los delitos motivados por prejuicio.

“El caso terminó, pero no para mí”

Johnson volvió a contar su experiencia más de un año después de aquella tarde. Esta vez no estaba frente a la casa donde ocurrió la confrontación ni frente a una cámara de teléfono que grababa mientras se alejaba.

PUBLICIDAD

Estaba frente a periodistas, junto a la fiscal que llevó el caso.

Johnson dijo que, aunque el proceso judicial había terminado, las consecuencias para él continúan.

Explicó que sigue lidiando con el trauma y mencionó que padece trastorno de estrés postraumático y ansiedad.

La diferencia entre julio de 2025 y octubre de 2026 está precisamente ahí: el video que convirtió a Johnson en el protagonista involuntario de una historia viral ya no es solo una grabación que circuló por internet.

Fue parte de un caso que llegó a un jurado y terminó con dos condenas.

Wiley y Pyle recibieron libertad condicional ( probation ) y no una pena de cárcel por este caso.

Las condiciones específicas y la duración de esa libertad condicional dependen de las órdenes de sentencia emitidas por el tribunal.

Para Johnson, sin embargo, el cierre judicial no significó necesariamente el final de la historia.

El juicio terminó. El video dejó de circular como antes. El jurado ya tomó su decisión.

Pero más de un año después de aquella visita puerta por puerta, Johnson dice que todavía vive con las consecuencias de lo que ocurrió frente a aquella casa de Hunter's Creek.

🔗 Únete al canal de N+ Univision Orlando en Whatsapp; entra aquí para estar al tanto de las últimas noticias e historias de tu comunidad.

Te podría interesar:

Video Dejan mensajes racistas en el taller automotriz de un hispano en Clearwater: "Regresa a México"