Una nueva masacre conmocionó a Estados Unidos este domingo 19 de abril de 2026, luego de que un hombre armado asesinara a ocho menores en Shreveport, Luisiana, en un ataque que autoridades vincularon con violencia doméstica.
Masacre de Luisiana revive los últimos tiroteos infantiles en EEUU que dejaron 46 víctimas
De 2012 a 2025 se perpetraron cinco tiroteos, en diversos estados, que dejaron a varios niños entre las víctimas mortales; algunos atacantes fueron abatidos, otros se suicidaron y uno más fue detenido

De acuerdo con la policía local, el agresor —un adulto con presuntos vínculos familiares con las víctimas— abrió fuego en varias viviendas del vecindario Cedar Grove durante las primeras horas del día. El saldo fue de al menos 10 personas baleadas, entre ellas ocho niños de entre 18 meses y 14 años que murieron en el lugar.
Tras el ataque, el sospechoso huyó en un vehículo robado, lo que desató una persecución que concluyó cuando fue abatido por policías en una zona cercana. Además de los menores fallecidos, dos mujeres resultaron gravemente heridas y otro niño sufrió lesiones al intentar escapar.
Las primeras investigaciones apuntan a que el crimen no fue aleatorio, sino consecuencia de un conflicto familiar que escaló a un nivel extremo de violencia armada. El caso ya es considerado uno de los episodios más graves recientes en Estados Unidos en los que menores han sido víctimas directas.
La tragedia vuelve a colocar en el centro del debate el impacto de la violencia con armas de fuego en niños, un fenómeno recurrente en el país.
De Sandy Hook a Annunciation Catholic School: los tiroteos donde murieron 46
- 27 de agosto de 2025 en Minneapolis, Minnesota: En la Annunciation Catholic School, un hombre de 23 años abrió fuego durante una misa escolar disparando desde el exterior hacia el interior del recinto. El ataque dejó dos niños muertos, de 8 y 10 años, y al menos 17 heridos, en su mayoría menores. El agresor utilizó varias armas de fuego —incluyendo rifle y escopeta— y se suicidó tras el ataque. Las autoridades investigaron el caso como posible terrorismo doméstico; el motivo exacto no fue plenamente esclarecido.
- 4 de septiembre de 2024 en Barrow County, Georgia: En la Apalachee High School, un estudiante de 14 años perpetró un tiroteo dentro del plantel con un rifle semiautomático tipo AR-15. El ataque dejó cuatro muertos, incluidos dos estudiantes de 14 años, además de dos profesores y varios heridos. El agresor fue detenido en el lugar; las investigaciones revelaron antecedentes de amenazas y acceso al arma dentro de su entorno familiar.
- 27 de marzo de 2023 en Nashville, Tennessee: En The Covenant School, un hombre transgénero de 28 años irrumpió armado en una escuela primaria privada y asesinó a tres niños de 9 años, además de tres adultos. El ataque fue premeditado y ejecutado con armas de alto calibre, y el agresor fue abatido por la policía. Entre los factores analizados estuvieron resentimientos personales y planificación previa.
- 24 de mayo de 2022 en Uvalde, Texas: En la Robb Elementary School, un joven de 18 años ingresó armado a una escuela primaria tras herir a su abuela y abrió fuego dentro de un aula. El ataque dejó 19 niños de entre 9 y 11 años muertos, además de dos maestras. El agresor utilizó un rifle estilo AR-15 y permaneció más de una hora dentro del salón antes de ser abatido. El caso evidenció graves fallas en la respuesta policial.
- 14 de diciembre de 2012 en Newtown, Connecticut: En la Sandy Hook Elementary School, un hombre de 20 años asesinó a 20 niños de entre 6 y 7 años y seis adultos dentro del plantel, tras haber matado previamente a su madre. Utilizó un rifle semiautomático y se suicidó en el lugar. El motivo nunca fue completamente esclarecido, aunque se documentaron problemas de salud mental. La masacre marcó un antes y un después en el debate sobre control de armas en Estados Unidos.
En conjunto, estos cinco ataques dejaron 46 niños asesinados, una cifra que no solo dimensiona la tragedia, sino que exhibe la persistencia de una violencia que, lejos de ser aislada, se repite con patrones cada vez más alarmantes en espacios donde deberían estar más seguros.










