Condado de Tulare, CALIFORNIA.- Lo que comenzó como un operativo policial en un sector residencial terminó en una emboscada armada, la muerte de un oficial del alguacil del condado de Tulare y horas de encierro para decenas de familias que quedaron atrapadas en medio del tiroteo.
“Se escuchaban balazos por todos lados”: así vivieron vecinos emboscada que dejó un oficial muerto en California
Vecinos relatan cómo pasaron de la rutina al terror en minutos durante la emboscada armada en California que dejó un oficial muerto. Disparos, evacuaciones y casas destruidas, mientras autoridades enfrentaban al sospechoso David Morales.
“De repente comenzaron los balazos y dije yo no, pues algo está pasando”, relató Juan Alvarado, uno de los vecinos que presenció los primeros minutos del ataque. “Le hablé al 911… y se comenzaron a formar los oficiales aquí enfrente de mi casa”, añadió.
La secuencia, según reconstruyen autoridades y testigos, inició el 9 de abril cuando agentes respondían a un llamado o realizaban labores en la zona. En ese momento, el sospechoso, identificado como David Morales, de 59 años, abrió fuego contra los uniformados. El ataque fue descrito como una emboscada.
El oficial Randy Hooper, de 35 años, fue impactado durante ese primer intercambio de disparos.
Alvarado asegura que la escena cambió en segundos. “Yo vi el oficial que murió… ya cuando vi eso dije: esto es más serio de lo que pensaba”, contó. “En ese momento agarré a mis perritas y me fui al cuarto de adentro”.
Minutos después del tiroteo inicial, agentes comenzaron a posicionarse en las viviendas cercanas, utilizando entradas, patios y garajes como puntos tácticos. La zona fue acordonada y el operativo escaló.
“Momentos después tocaron fuerte la puerta”, recordó Alvarado. “Abrí y me pidieron evacuar inmediatamente”.
El enfrentamiento se extendió durante horas
Morales se atrincheró en su vivienda mientras unidades del alguacil, policía local y equipos tácticos especializados rodeaban el sector. El intercambio de disparos continuó hasta que el sospechoso fue abatido en el lugar.
La mañana del 10 de abril encontró a la ciudad en un escenario distinto. Calles intervenidas, viviendas con daños y una comunidad en duelo por la muerte del oficial Hooper.
Sandra Ibarra vive frente a la casa del sospechoso. “Nunca esperabas que pasara algo así… y menos que fuera tu vecino”, dijo. “Entramos y todo estaba destruido, quebrado”.
Su vivienda, al igual que otras cercanas, fue utilizada por las autoridades durante el operativo. Ventanas rotas, muebles afectados y señales del enfrentamiento quedaron como evidencia de lo ocurrido.
José Garcilazo, también vecino del sector, resumió el impacto desde otra perspectiva. “Lo material va y viene… pero la vida del oficial, eso ya no va a volver”, dijo.
Escuelas cerradas tras tiroteo
Por la cercanía con centros educativos, varias escuelas del distrito de Porterville activaron protocolos de emergencia. Estudiantes permanecieron bajo resguardo durante horas mientras padres intentaban llegar a los planteles.
“Las filas eran muy largas… todos desesperados”, relató Lucio Gómez, padre de familia. “Ya hoy en la mañana estuvo normal, no hubo más complicaciones”.
El 10 de abril las clases se reanudaron, pero bajo un ambiente marcado por lo ocurrido el día anterior. La ciudad, que estuvo paralizada por horas, comenzó a retomar su rutina con presencia policial reforzada y trabajos de limpieza en las calles.
“Él no se metía con nadie”, afirmó Garcilazo sobre el sospechoso y sus posibles motivos. “Era una persona muy aislada, no saludaba”, agregó Alvarado.
“Francamente no lo conocía”, dijo Alvarado sobre el sospechoso. “No sabíamos nada de él”.
Las autoridades continúan trabajando para establecer el motivo del ataque y definir cómo se desarrollaron los hechos.











