Los Ángeles, CA. Pedro Castellanos es un joven sordo que, a pesar de las adversidades, sale todos los días a ganarse la vida en las calles de Long Beach. Sin embargo, hoy su herramienta de trabajo está destruida.
Chocan el carrito de un paletero sordomudo en Long Beach y huyen: La historia de Pedro Castellanos
Un conductor chocó la herramienta de trabajo de Pedro Castellanos el 4 de julio y huyó. Hoy, este joven de Los Ángeles con discapacidad auditiva enfrenta el trauma y la falta de ingresos.
Cada mañana, la rutina de Pedro empieza temprano, entre las 7:00 y las 8:00 a.m. Prepara su mercancía, limpia su equipo y, al mediodía, sale en su bicicleta a vender.
Para sus padres, Pedro Leiva y Josefina Melgar, cada día que sale es sinónimo de angustia. Su discapacidad auditiva lo hace más vulnerable en las calles.
"Antes yo salía en mi bicicleta detrás de él cuidándolo, porque él mantiene este trabajito", relata su padre con preocupación.
Lamentablemente, el peligro es real: Pedro ya ha sido asaltado en dos ocasiones en el pasado. Su madre confiesa que viven preocupados el uno por el otro, ya que el joven es el gran apoyo económico de la casa.
El accidente: Chocó y se dio a la fuga
Toda la angustia de la familia se convirtió en realidad el pasado 4 de julio. Mientras trabajaba, una conductora se aproximó peligrosamente hacia él.
A través de señas, Pedro explicó que él le hizo indicaciones para que se detuviera, pero la mujer avanzó, chocó su carrito y lo golpeó.
- Tras el impacto, la conductora huyó del lugar.
- Pedro reaccionó rápido y comenzó a grabar con su teléfono.
- Compartió el video en redes sociales para denunciar el hecho.
Afortunadamente, un buen samaritano presenció el choque, se detuvo a auxiliarlo y lo acompañó a presentar el reporte con la policía.
Miedo, trauma y un llamado a la comunidad
A través de una conversación por escrito con N+ Univision Los Ángeles, Pedro nos compartió que las autoridades ya identificaron a la presunta responsable, aunque el caso sigue bajo investigación.
El daño material es grave, pero el golpe emocional lo es aún más. "Él se siente mal, tiene miedo y trauma ahorita", asegura su madre, Josefina. Su padre, por temor a que le pase algo peor, le ha pedido que ya no salga a vender.
Sin embargo, Pedro solo piensa en trabajar. Sin su carrito de paletas, no puede generar los ingresos que su familia tanto necesita.
Para salir adelante, la familia está pidiendo el apoyo de la comunidad a través de redes sociales. Buscan recaudar $2,000 dólares para comprar un carrito nuevo y permitir que este joven trabajador vuelva a empezar.










