DEL RIO; Texas.- Nuevas boyas llegaron a la frontera con el objetivo de continuar la construcción de un nuevo tramo del “muro flotante” entre Acuña, Coahuila y Del Rio, Texas.
Extenderán instalación del “muro flotante” hacia Del Rio, en Texas, y la frontera de Acuña, en Coahuila
Las boyas son estructuras que flotan conectadas entre sí y sujetas al fondo del afluente mediante un sistema de anclaje.
El Gobierno federal informó que durante los próximos meses planea instalar las boyas desde la Presa La Amistad hasta el poblado de Normandy.

Autoridades del Condado Val Verde confirmaron las obras como parte de las medidas de seguridad fronteriza para desalentar los cruces irregulares de inmigrantes por el Río Bravo.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) confirmó que la barrera acuática será instalada en varios bloques del río, que en total sumarían unas 100 millas.
Las boyas son estructuras que flotan conectadas entre sí y sujetas al fondo del afluente mediante un sistema de anclaje.
El estado del 'muro fronterizo'
Apenas en mayo comenzó l a instalación de boyas flotantes en el Río Bravo cerca de Laredo, en las inmediaciones del Puente Colombia- Solidaridad.
En junio, esta polémica por la instalación de boyas llegó a los tribunales, luego de que un grupo de residentes presentara una demanda contra la ciudad de Eagle Pass, al asegurar que el proyecto federal fue aprobado sin la debida transparencia ni la participación de la comunidad.
Los residentes aseguraron que las discusiones sobre la instalación de las estructuras en el Río Grande se realizaron sin una adecuada notificación pública y sin la participación de la comunidad.
Sin embargo, la madrugada del viernes 17 de julio, durante una fuerte tormenta que azotó el área, las boyas se soltaron del terreno del río y cientos de ellas flotaron fuera del cauce del afluente, obligando al cierre del Puente Internacional II durante dos horas.
Las boyas, que pesan más de una tonelada y costaron al Estado de Texas más de un millón de dólares, no podían ser sacadas del río porque no había maquinaria disponible que pudiera hacerlo.
Residentes del área temían que las boyas fueran a parar al área de Brownsville, causando problemas a lo largo del cauce, por lo que se emitieron alertas por el peligro de que las boyas flotaran a la deriva, dentro y fuera del río.














