AUSTIN, Texas. - El Departamento de Policía de Austin (APD) publicó nuevas directrices internas que establecen cómo y cuándo sus oficiales pueden contactar a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) si sospechan que una persona podría estar en el país sin autorización.
Policía de Austin establece nuevas reglas sobre su colaboración con ICE
El Departamento de Policía de Austin actualizó su política interna para definir cuándo y cómo los oficiales pueden contactar a ICE. Las nuevas reglas añaden supervisión en la cadena de mando y buscan equilibrar la ley estatal con las prioridades locales de seguridad.
Las reglas fueron colocadas esta semana en un sitio web de la ciudad sin un anuncio oficial, pero surgen en medio de protestas recientes por el incremento en la cooperación entre la policía local y las autoridades federales de inmigración.

De acuerdo con la jefa del APD, Lisa Davis, las directrices buscan reducir las posibilidades de que las autoridades migratorias intervengan en labores policiales locales, aunque sin violar las leyes estatales que rigen en Texas.
Nuevos pasos en la cadena de mando
Uno de los cambios más relevantes es que los oficiales ya no podrán detener o arrestar a alguien solo porque ICE emita una “orden administrativa” contra esa persona.
Este tipo de órdenes, que no tienen carácter criminal, suelen aparecer cuando los agentes realizan revisiones de antecedentes y el sistema indica que ICE considera que el individuo podría estar en el país sin autorización.
Las autoridades federales emitieron miles de estas alertas civiles durante los primeros años del endurecimiento de políticas migratorias en la pasada década.
Bajo la nueva política del APD, si la persona no enfrenta cargos criminales, el oficial deberá consultar primero con un supervisor antes de reportar o no el caso a ICE.
En caso de que agentes federales soliciten que la policía mantenga retenido al individuo hasta su llegada, la decisión no quedará en manos del oficial en el lugar. La solicitud deberá escalarse dentro de la cadena de mando del departamento hasta llegar a un comandante de turno, quien tendrá la última palabra.
Según Davis, el objetivo es evitar que los oficiales locales permanezcan esperando a autoridades migratorias.
“ La decisión final la tomará un comandante. Y puedo decir que esperar a ICE no es nuestra prioridad”, explicó la jefa policial.
Arrestos cuando exista un delito
La política sí establece que si un oficial encuentra a una persona con una orden administrativa de inmigración pero también existe un delito que justifique un arresto, el procedimiento habitual será detener al sospechoso y trasladarlo a la cárcel del condado.
En esos casos, las autoridades federales podrían asumir la custodia posteriormente.
La ley estatal marca los límites
Funcionarios municipales han explicado que el cambio busca equilibrar las prioridades locales con la legislación estatal vigente.
En Texas, la ley conocida como SB4, aprobada en 2017, prohíbe que las ciudades adopten políticas que impidan a los oficiales comunicarse con autoridades migratorias.
Sin embargo, la norma permite que los departamentos de policía decidan cómo administrar sus recursos, incluyendo cuánto personal dedican a asuntos relacionados con inmigración.
Davis ha señalado que el APD enfrenta además un déficit importante de personal.
Durante una reunión pública en febrero, la jefa del departamento indicó que la corporación tiene alrededor de 320 puestos de oficiales vacantes, lo que obliga a priorizar otros tipos de trabajo policial.

















