El gobierno de Donald Trump contempla una nueva opción militar contra Irán: el posible uso de la llamada "madre de todas las bombas", la munición no nuclear más potente del arsenal estadounidense.
La "madre de todas las bombas": el arma que EEUU evalúa usar contra Irán
El Pentágono contempla el uso de la bomba MOAB contra infraestructura energética e instalaciones nucleares iraníes, aunque expertos militares cuestionan su capacidad para destruir objetivos subterráneos.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por CNN, las Fuerzas Armadas han desarrollado nuevos planes de ataque que incluyen instalaciones nucleares e infraestructura energética iraníes, en caso de que el presidente ordene reanudar las operaciones de combate.
Los planes se analizan mientras Trump enfrenta presiones políticas para poner fin a una guerra cada vez más impopular entre los estadounidenses, a pocas semanas de las elecciones intermedias de noviembre.
Aunque el mandatario aseguró públicamente que no emprendería nuevas acciones militares antes de los comicios, fuentes consultadas por CNN señalaron que dentro de la administración persisten dudas sobre si esa decisión se mantendrá.
La bomba MOAB, cuyo nombre oficial es GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, pesa aproximadamente 21 mil 600 libras (casi 9.8 toneladas). Su eventual utilización representaría una escalada en el conflicto, aunque no necesariamente garantizaría una victoria militar ni obligaría a Teherán a aceptar las exigencias de Washington.
Trump ha insistido en que su objetivo es impedir que Irán consiga un arma nuclear. Este jueves, durante una entrevista con Newsmax, afirmó que la MOAB no es un arma nuclear y aseguró que no necesita recurrir a ese tipo de armamento.
De acuerdo con las fuentes citadas por CNN, los planes militares también contemplan ataques contra instalaciones nucleares iraníes, incluido el complejo conocido como Monte Pickaxe, donde Estados Unidos e Israel sospechan que se almacenan componentes del programa nuclear de Teherán.
¿La bomba MOAB puede destruir las instalaciones nucleares de Irán?
Pese a su enorme capacidad explosiva, funcionarios estadounidenses han expresado dudas sobre la eficacia de la MOAB contra instalaciones subterráneas fuertemente protegidas. Aunque puede devastar una extensa superficie, la bomba no está diseñada para penetrar profundamente en el terreno.
Según las fuentes consultadas por CNN, algunas instalaciones iraníes estarían protegidas por capas de granito y otras estructuras reforzadas que podrían limitar los daños. Por ello, su detonación tendría efectos potencialmente devastadores en la zona de impacto, pero no necesariamente destruiría los objetivos subterráneos que Washington busca neutralizar.
El radio de explosión también plantea preocupaciones por posibles víctimas civiles, especialmente si los ataques se dirigen contra infraestructura energética ubicada cerca de zonas pobladas.
¿Para qué fue creada la "madre de todas las bombas"?
La MOAB fue desarrollada durante la guerra de Irak y está diseñada para detonar antes de tocar el suelo, generando una explosión de gran alcance. Su concepción original contemplaba atacar grandes concentraciones de tropas, equipo militar y posiciones fortificadas en la superficie.
Durante sus pruebas en 2003, militares estadounidenses explicaron que también se buscaba utilizar su poder destructivo como herramienta psicológica para intimidar a las fuerzas enemigas y presionarlas a rendirse.
Trump fue el primer presidente estadounidense en autorizar su uso en combate. En abril de 2017, durante su primer mandato, ordenó lanzar una MOAB contra una red de túneles utilizados por el grupo terrorista ISIS en Afganistán. Funcionarios afganos informaron entonces que el ataque mató a 36 combatientes y destruyó tres túneles, además de armas y municiones; en ese momento, las autoridades indicaron que no hubo civiles heridos.
Ahora, ante la posibilidad de emplearla contra Irán, la bomba vuelve al centro de las opciones militares de Washington. Sin embargo, las fuentes citadas por CNN advierten que su impacto podría ser más psicológico y simbólico que decisivo para el desenlace de la guerra.








