TAMPA, Florida.- El nuevo estadio de los Tampa Bay Rays tendrá un costo de unos $2,300 millones, y casi $900 millones de ese proyecto provendrán de recursos públicos. ¿De dónde saldrá ese dinero y cuánto terminarán aportando los contribuyentes?
Nuevo estadio de los Tampa Bay Rays costará $2,300 millones; casi $900 millones serán públicos
El Condado Hillsborough aportará $796 millones y Tampa otros $80 millones al proyecto del estadio. Los Rays aportarían unos $1,370 millones y asumirían los sobrecostos de la construcción.
La respuesta está principalmente en ingresos tributarios que ya existen, incluidos un impuesto de ventas y un impuesto que se cobra a los visitantes que se hospedan en hoteles y otros alojamientos.
El Concejo Municipal de Tampa aprobó el jueves, por 4 votos contra 3, el acuerdo para construir el nuevo estadio, mientras que los comisionados del Condado Hillsborough aprobaron posteriormente una aportación de hasta $796 millones para el proyecto.
La ciudad de Tampa aportará otros $80 millones, con lo que la contribución pública identificada asciende a unos $876 millones.
La cifra es menor a los $967 millones en dinero tributario que aparecía en el acuerdo preliminar anunciado meses atrás. La estructura financiera definitiva modificó las aportaciones públicas y eliminó parte de los fondos que originalmente se contemplaban.
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¿De dónde saldrán los casi $900 millones?
Una de las principales fuentes será el Community Investment Tax (CIT), un impuesto de ventas de medio centavo que ya existe en el Condado Hillsborough.
El condado destinará aproximadamente $360 millones de esos ingresos al proyecto del estadio. El impuesto no fue creado específicamente para financiar a los Rays: fue aprobado por los votantes y tiene otros usos relacionados con proyectos de infraestructura y servicios públicos.
Otra fuente importante será el Tourist Development Tax (TDT), un impuesto aplicado principalmente a las habitaciones de hotel y otros alojamientos de corta duración.
El acuerdo contempla aproximadamente $303 millones provenientes de este impuesto. Una parte de esos recursos se obtendría mediante bonos respaldados por los ingresos futuros del impuesto turístico.
De acuerdo con la estructura financiera divulgada, alrededor de $263 millones corresponderían a financiamiento mediante bonos y otros $40 millones a reservas. Esto significa que una parte del financiamiento no consiste en que el condado entregue de inmediato todo el dinero, sino en utilizar ingresos futuros para respaldar la deuda.
El paquete del condado también contempla aproximadamente $103 millones de otras fuentes de recursos del gobierno local. Los documentos públicos identifican esta cantidad como fondos adicionales del condado, aunque el desglose de cada una de esas fuentes no tiene la misma claridad que el de los impuestos CIT y TDT.
A esto se suman $30 millones en fondos federales Community Development Block Grant–Disaster Recovery (CDBG-DR), destinados a proyectos de recuperación después de desastres.
Esos $30 millones no son un impuesto local. Se trata de fondos federales administrados para programas de recuperación.
Tampa aportará otros $80 millones
La ciudad de Tampa también participa en el financiamiento. La aportación municipal quedó establecida en $80 millones, después de que se eliminara una propuesta anterior que contemplaba otros $100 millones provenientes de la agencia de reurbanización comunitaria de Drew Park.
La estructura aprobada contempla que Tampa adelante los $80 millones en cuatro pagos de $20 millones. La ciudad espera recuperar esos recursos mediante el crecimiento futuro de los impuestos a la propiedad generado por el desarrollo que se construirá alrededor del estadio.
Por eso, aunque se trata de una aportación pública, no significa necesariamente que la ciudad vaya a perder esos $80 millones. El mecanismo depende de que el nuevo desarrollo genere suficientes ingresos tributarios en el futuro.
El resto del proyecto será financiado por los Tampa Bay Rays y sus propietarios. La contribución privada está estimada en aproximadamente $1,370 millones, de acuerdo con la estructura financiera definitiva.
La organización también asumiría los sobrecostos relacionados con la construcción del estadio por encima de las obligaciones públicas establecidas en el acuerdo.
El proyecto incluye no solamente el nuevo estadio, sino también un distrito de usos mixtos y entretenimiento en los terrenos de Hillsborough College, además de la renovación de algunos edificios del campus.
El estadio estaría ubicado junto a las instalaciones donde los New York Yankees realizan su entrenamiento de primavera y al otro lado de una autopista de Raymond James Stadium, casa de los Tampa Bay Buccaneers.
¿Qué significa para los Rays?
La construcción del estadio marcaría un cambio importante para la franquicia. Los Rays han jugado desde 1998 en Tropicana Field, en St. Petersburg. El inmueble sufrió daños durante el huracán Milton en 2024, lo que obligó al equipo a disputar sus partidos como local de 2025 en George M. Steinbrenner Field, en Tampa.
El equipo regresó posteriormente al Tropicana Field, pero su contrato de arrendamiento se extiende al menos hasta la temporada 2028. Los Rays esperan que el nuevo estadio pueda estar construido en aproximadamente tres años, con una meta de apertura para 2029.
El proyecto llega después de que fracasara en 2025 otro plan de aproximadamente $1,300 millones para construir un nuevo estadio junto al Tropicana Field. La situación también se produce menos de un año después de que el grupo encabezado por Patrick Zalupski comprara los Rays.
La organización sostiene que el nuevo proyecto garantizará el futuro del béisbol de Grandes Ligas en Tampa Bay y permitirá crear un nuevo distrito de entretenimiento y desarrollo alrededor del estadio.
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