SAN ANTONIO; Texas.- Una mujer salvadoreña denunció que ya ha cumplido 11 meses esperando una respuesta sobre la liberación de su esposo, quien fue arrestado por ICE, en San Antonio.
Mujer pide ayuda para liberar a su esposo, detenido por ICE hace un año en San Antonio
Desde que su esposo fue arrestado, su rutina ha estado marcada por la incertidumbre, las llamadas telefónicas de su esposo desde el centro de ICE y la espera de una respuesta que aún no llega.
Esta madre hispana, quien prefirió mantener su anonimato, asegura llevar esperando casi un año a que alguien le dé una respuesta sobre el futuro de su esposo, Adán Galeas, quien permanece detenido por agentes de Inmigración.

“No hay manera de explicar lo que estamos viviendo, y no soy sólo yo, hay muchas personas que están viviendo esto”, dijo la mujer.
Para ella cada día que pasa se siente como una eternidad.
Dice que desde que su esposo fue arrestado, su rutina ha estado marcada por la incertidumbre, las llamadas telefónicas desde el centro de ICE y la espera de una respuesta que aún no llega.
“Pues a él lo detuvieron cuando me pasó a dejar aquí a mi casa y fue para ver otro trabajo, y ahí yo ya no supe de él. Vino un vecino a decirme que se lo había llevado Migración; que él les pedía que lo dejaran venir a agarrar su billetera y le dijeron que no”, dijo la esposa de Adán Galeas.
Los abogados de Adán presentaron un habeas corpus en enero de este año, un recurso legal que sirve para solicitarle a un juez que revise la legalidad de una detención y pueda quedar en libertad.
Pero, según su esposa, hasta este momento no ha recibido una respuesta sobre el recurso.
“Yo sigo orando y pidiéndole a Dios que sea él el que obre, porque yo ya toqué todas las puertas y creo que este es el momento que Dios me ha escuchado”, agregó la mujer.
Mientras el proceso continúa, ella intenta mantener la esperanza y no pierde la fe de que algún día abrazará de nuevo a su esposo.
“Yo, gracias a Dios, estoy vendiendo comida los fines de semana. Tengo mi sobrina, que es quien me ayuda, es una gran bendición para mi vida, y mis hijos, porque no tengo otra manera de sobressalir. Cada fin de semana hacemos algo para sobresalir. Tengo amigos que me ayudan promocionándolos”, dijo la esposa de Adán.
Cada mes ella tiene que pagar 400 dólares al abogado que lleva el proceso de su esposo, y dice que desde hace 11 meses ya ha gastado más de 30 mil dólares.
Para ella, el temor de también ser detenida crece cada día, por lo que se ha obligado a permanecer en casa.















