Dos ositos de peluche regalados por su hermano Jovany en Chicago, acompañaron a Kevin González durante los meses más difíciles de su enfermedad. Uno guarda un corazón que late. Hoy descansan junto a él en su velación en Durango, México, luego de que Kevin falleciera el domingo 10 de mayo, pocas horas después de reencontrarse con su familia.