La nueva política arancelaria de Estados Unidos, que fija tasas entre 10 y 12.5% por la importación de productos desde docenas de países que son aliados comerciales de EEUU, tendrá un costo para los hogares calculados en unos 1,100 dólares al año, de acuerdo con una estimación del Laboratorio de Presupuesto de la Universidad de Yale.
Calculan que nuevos aranceles costarán $1,100 anuales a los hogares de EEUU
El Laboratorio de Presupuesto de Yale calcula que el impacto en la inflación de los nuevos aranceles será de 0.7%. Trump asegura desde Michigan que su política arancelaria "defiende" los intereses de los trabajadores y la manufactura.
Asimismo, el centro de estudios prevé que el impacto final en los precios al consumidor de la política arancelaria vigente se estima en alrededor del 0.7 % sobre la inflación.
A la fecha, el promedio de los aranceles en vigor es de 11.1%, esperando que esa tasa media crezca hasta 11.8% para el final de 2026.
La administración Trump impuso los aranceles de dos dígitos a más de 60 países, utilizando una justificación legal que permite al presidente aplicar impuestos a las importaciones y otras sanciones contra países que, según se determine, incurren en prácticas comerciales "injustificables", "no razonables" o "discriminatorias".
Los nuevos aranceles anunciados en los últimos días entran en vigor justo cuando expiraron los aranceles temporales del 10% a nivel mundial, y los críticos sostienen que se trata menos de reprimir el trabajo forzoso que de una forma de sustituir esos aranceles. Los aranceles vencidos eran, a su vez, un reemplazo temporal de los aranceles mundiales que la Corte Suprema anuló en febrero.
Los aranceles se aplicaron a países que, según Estados Unidos, o bien no tienen una prohibición de importación vinculada al trabajo forzoso o no la hacen cumplir de manera efectiva.
Los países afectados, que representan el 99% de las importaciones de EEUU, protestaron rápidamente, calificando las afirmaciones del gobierno de infundadas y arbitrarias, ya que naciones con historiales muy distintos en materia de trabajo forzoso recibieron el mismo nivel arancelario. Estados Unidos dedicó cuatro meses a investigar, pero dio pocos detalles sobre cómo llegó a las tasas arancelarias fijadas.
Trump afirma que "defiende" a los trabajadores
El presidente Trump insiste en que sus políticas económicas han reactivado la industria automotriz y la manufactura estadounidense, incluso cuando muchas empresas aseguran que los aranceles implementados contra Canadá y el resto del mundo han perjudicado al estado.
Trump defendió sus políticas durante su visita a una instalación de General Motors en Milford, un suburbio de Detroit donde se llevan a cabo pruebas para sus vehículos. Celebró después de ver vehículos Corvette, Cadillac y Hummer competir en una serie de carreras de corta distancia.
En su discurso, Trump celebró los planes de GM de expandir la producción nacional en los próximos años y se declaró un presidente que “por fin” defiende a los trabajadores de la industria automotriz.
"He hecho más por ustedes que sus padres, ¿OK?", bromeó.
Después de realizar un recorrido por vehículos de GM de diferentes épocas, en algunos de los cuales se sentó, Trump afirmó que los aranceles han ayudado a la compañía.
"Han avanzado mucho", dijo a los reporteros sobre la automotriz con sede en Detroit. "Es increíble lo que los aranceles están haciendo por GM". Añadió que ha sido bueno con la empresa, pero se negó a entrar en detalles.
"El resto del mundo no me quiere, pero está bien", dijo, aludiendo a los aranceles. "Se llama 'Estados Unidos primero'".
Dejando a un lado al Congreso
Los aranceles se impusieron en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 a países que Estados Unidos determinó que habían incumplido los términos al no "imponer y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso".
Durante el primer mandato del presidente Donald Trump, el ejecutivo citó la Sección 301 para imponer amplios aranceles a las importaciones chinas en medio de una disputa por las tácticas agresivas que Beijing estaba utilizando para desafiar el dominio tecnológico de Estados Unidos. Estados Unidos también está utilizando las facultades de la 301 para contrarrestar lo que denomina prácticas chinas injustas en la industria de la construcción naval.
"Las 301 permiten un arancel permanente sin acudir al Congreso para resolver la disputa. De eso se trata todo esto", explicó Barry Appleton, profesor de derecho y codirector del Centro de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de Nueva York. "El presidente no quiere tocar la puerta principal del Congreso, así que está probando todas las puertas laterales y todas las ventanas sin seguro para entrar".
Los nuevos aranceles a Canadá podrían perjudicar a Michigan
Michigan fue uno de los campos de batalla de 2024 que Trump ganó después de que el estado respaldó al demócrata Joe Biden en 2020. Pero partes de la economía del estado se han visto afectadas por los aranceles del presidente, incluidos los aplicados a autos importados y autopartes.
Una nueva ronda de fuertes gravámenes a las importaciones ya está entrando en vigor para decenas de socios comerciales de Estados Unidos. Pero Trump ha señalado específicamente a Canadá con aranceles de hasta 50% sobre una amplia gama de sus productos, incluidos los autos.
La instalación de GM está en el condado Oakland, que abarca gran parte de los suburbios del norte de Detroit. Antes un bastión republicano, se ha inclinado cada vez más hacia los demócratas, al respaldar a Biden frente a Trump en 2020 y a la vicepresidenta Kamala Harris frente a Trump cuatro años después.
GM dice que su instalación es la operación de pruebas de vehículos más antigua de Estados Unidos, donde 4,200 empleados trabajan para perfeccionar casi cada vehículo que la empresa fabrica antes de que llegue al consumidor.
Sin embargo, la economía de Michigan depende en gran medida de Canadá, lo que significa que los nuevos aranceles —sumados a una inflación que sigue alta y a los precios de la gasolina que vuelven a subir a medida que se agrava la ya impopular guerra en Irán— han creado preocupaciones económicas adicionales en todo el estado.
Con información de AP






