El nombre de Wilber Garcés ha dado la vuelta al mundo. El venezolano de 28 años fue tiroteado por un agente de ICE en Austin (Texas) y sigue en custodia y con parálisis complicaciones derivadas de que tiene una bala aún en su cuerpo.
Dos fallecidos, un baleado grave y un revés en las políticas: la semana negra de ICE
El pasado domingo, explosionó una indignación generalizada al conocerse que varios agentes habían baleado a Wilber Garcés en Austin. Ese mismo día, otro hombre moría al ser perseguido por ICE y apenas 48 horas antes, se había registrado otro fallecido, en un centro de detención en Luisiana. Esto se sabe.
Ocurría el pasado domingo 20 de septiembre, el mismo día que un operativo de ICE en Míchigan se saldó con la vida de otro hombre, el guatemalteco Mario David Coronado Juárez, de 35 años.
Pero el 'fin de semana negro' de ICE había comenzado el pasado viernes 18 de septiembre, cuando murió Carlos Josué Marchena, costarricense de 36 años, quien según la versión oficial de la agencia "fue hallado inconsciente" en el centro donde permacía arrestado en Luisiana.
El lunes 21 de septiembre el caso de un ciudadano estadounidense de raíces mexicanas que denunció haber sido detenido por ICE en tres ocasiones sentó una jurisprucencia sin precedentes.
Un juez federal ordenó suspender temporalmente las redadas de ICE en obras de construcción en Alabama, sin una orden judicial.
Repasamos los escándalos que la agencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) enfrentó en los últimos días.
¿Qué se sabe de la muerte de Carlos Josué Marchena, en custodia de ICE?
Según la version oficial, Carlos Josué Marchena, inmigrante originario de Costa Rica de 36 años, fue encontrado inconsciente en el Centro Correccional Winn en Luisiana y posteriormente fue declarado muerto en un hospital, el pasado viernes 18 de septiembre.
Marchena era diabético tipo 1 y les había comentando a su hermana, su novia y un compañero de celda que no recibía las inyecciones de insulina; tampoco el agua suficiente para regularse, según la agencia Associated Press. "Solo le dieron una pastilla", contaron a AP.
La familia denuncia que sufrió graves afectaciones de salud mientras lo trasladaban entre centros penitenciarios de varios estados. El estado de Marchena habría empeorado tras su llegada a Winn y falleció menos de una semana después, según informaron sus familiares. Otros dos detenidos han fallecido en el centro desde abril.
ICE informó de su muerte en un comunicado en el que hizo hincapié en los presuntos antecedentes criminales de Marchena. Recalcó que había recibido asistencia médica y añadieron que "la causa oficial de la muerte aún está pendiente de un examen médico más exhaustivo".
"La persecución de ICE tiene que parar": piden justicia para Mario David Coronado Juárez
Mario David Coronado Juárez, migrante originario de Guatemala de 35 años, murió el pasado domingo 20 de septiembre cuando su camioneta se estrelló y se incendió en Michigan, presuntamente mientras agentes del ICE lo perseguían.
El suceso ocurrió a primera hora de la mañana, cuando se dirigía a su trabajo. Era padre de tres hijos pequeños.
La organización local en defensa de los derechos de los migrantes Movimiento Cosecha GR celebró hace unas horas una concentración para exigir justicia por la muerte de Coronado.
Karla Barberi, portavoz de la asociación aseguró que varios testigos aportaron evidencias que "demuestran que ICE fue responsable de las circunstancias que llevaron a Mario a chocar y morir".
En el acto, pidieron que se haga una investigación transparente y pública, con rendición de cuentas. "La persecución de ICE a miembros de la comunidad tiene que parar. ¿Cuántos más tienen que morir?", reclamó la portavoz.
Además, informaron de que están recaudando fondos para ayudar a la familia a repatriar sus restos mortales a Guatemala y que el próximo jueves se celebrará una vigilia por el fallecido.
Wilber Garcés, el venezolano tiroteado por ICE que sigue con una bala en su cuerpo
El pasado domingo también Wilber Garcés, inmigrante venezolano de 28 años, recibió un disparo por la espalda durante un operativo en Austin (Texas), en el que estuvo involucrado un agente de ICE.
En las siguientes 48 horas , el joven venezolano de 28 años pasó del hospital al centro de detención de Pearsall y, después, nuevamente al hospital.
El último comunicado de su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, "Wilber sigue gravemente enfermo, con la bala aún alojada en su cuerpo, y permanece detenido por ICE. Según su esposa, Wilber presentaba palidez, una hinchazón extrema y un dolor intenso".
En el mismo mensaje, aseguraba que sigue incomunicado (al parecer le habían retirado la tablet tras pedir hablar con la prensa) y no estaría recibiendo asistencia médica adecuada.
"Nuestras demandas inmediatas son claras: que se le restituyan los privilegios de comunicación y que regrese al hospital. Necesita acceso a la atención médica adecuada. Gracias a todos los que han seguido apoyando a Wilber y a su familia", publicó.
El ciudadano estadounidense que fue arrestado por ICE tres veces y que ha conseguido un hito
Leonardo Venegas es un ciudadano estadounidense nacido en Florida, con raíces mexicanas, que asegura haber sido detenido en tres ocasiones por agentes de ICE.
Tras haber sufrido reiteradamente las redadas migratorias en su trabajo en la construcción en Alabama presentó una demanda contra la agencia federal y ha logrado que un juez prohíba esos operativos de ICE en las obras de Alabama, a menos que los agentes tengan una orden judicial.
Tampoco podrán detener a trabajadores únicamente bajo la sospecha de que se encuentran indocumentados ni retener a una persona después de que presente pruebas de ciudadanía o de presencia legal en Estados Unidos.
El caso de Leonardo ha puesto el foco en los operativos que terminan con arrestados por su color de piel o apariencia, ya que en las tres redadas en las que él resultó ser arrestado no tendría por qué haber sido retenido.
El ciudadano estadounidense sostiene que sus tres arrestos estuvieron relacionados con lo que considera un perfil racial. Por eso, aunque celebra la decisión de la Corte, reconoce que todavía tiene miedo a poder volver a ser arrestado.
"Sí, sí tengo miedo, se siente, pero vamos con todo, vamos bien", afirmó. Venegas hizo un llamamiento a otros ciudadanos para que se sumen a la acción legal si consideran que sus derechos fueron vulnerados durante operativos de inmigración.








