Un hombre de Port Huron, Michigan, que disparó y mató a su hijo e hirió de gravedad a otros dos de sus hijos fue condenado a cadena perpetua el lunes 29 de junio.
Un padre en Michigan recibe cadena perpetua por asesinar a su propio hijo
Jeffery Smerer, un padre de familia, disparó a tres de sus cuatro hijos; uno falleció, otra quedó paralizada de por vida por sus heridas. El hombre alegó locura; sin embargo, el alegato no surtió efectos y ahora pasará el resto de su vida en la cárcel
El juez del Tribunal de Circuito, Michael West, dictó una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para Jeffery Smerer, de 45 años, por disparar y matar a su hijo, Kayleb Smerer, de 17 años, el 11 de septiembre de 2025 en su hogar en los apartamentos Glenview.
Smerer también fue condenado a entre 20 y 40 años por cada uno de otros cuatro cargos: dos cargos de asalto con intención de cometer asesinato y dos cargos de abuso infantil en primer grado por disparar e herir a otros dos de sus hijos; y a dos años de prisión por cada uno de los cinco cargos de uso de arma de fuego en la comisión de un delito grave, las cuales se cumplirán de forma consecutiva con sus otras sentencias, pero de manera simultánea entre sí.
La sentencia fue registrada por CourtTV, que compartió la grabación en su canal de YouTube.
West reconoció que Smerer le ahorró dolor a su familia al declararse culpable en lugar de hacerlos pasar por un juicio con jurado, pero agregó que había poco más que decir al respecto, calificando los crímenes de Smerer como "una tragedia más allá de toda descripción".
Los hijos de Smerer se estaban preparando para ir a la escuela el día del incidente. Kayleb estaba sentado en el sofá cuando Smerer le disparó por la espalda antes de entrar a las habitaciones de cada uno de sus hijos menores y dispararles. Ambos han sufrido secuelas a largo plazo debido a sus heridas, y su hija ahora se encuentra confinada a una silla de ruedas.
Smerer estaba programado para ser sentenciado ese mismo día por un cargo de falta menor de exhibicionismo. Había solicitado que se le remitiera a un tribunal de salud mental, pero se le denegó debido a que no contaba con ningún diagnóstico.
El abogado defensor David Kelley presentó una solicitud para que Smerer se sometiera a un examen de salud mental en el Centro de Psiquiatría Forense, administrado por el estado, después de que Smerer fuera acusado. Durante la audiencia de sentencia, Kelley reveló que los médicos que examinaron a Smerer concluyeron que no cumplía con los requisitos legales para argumentar locura como defensa.
Cada uno de los tres hijos supervivientes de Smerer habló en su audiencia de sentencia. Ayden Smerer, el mayor y el único que no resultó herido, según se informa, forcejeó con Smerer durante el incidente en un intento de salvar a sus hermanos.
Ayden dijo que no podía entender las acciones de su padre, afirmando que había sido un padre amoroso, especialmente con Kayleb.
"Te mereces la cadena perpetua, y más", dijo Ayden Smerer. Más tarde agregó: "Todos en esta sala han experimentado problemas de salud mental. Nadie ha hecho las cosas que tú has hecho".
Los dos hijos menores de Smerer que resultaron heridos también hablaron.
"Te mereces todo lo que te espera", dijo el hijo de 13 años de Smerer. "Puedes llorar todo lo que quieras, eso no cambiará ni una (maldita) cosa. Dejaste lisiada a mi hermana, mataste a mi hermano, a tus propios hijos a quienes amaste toda tu vida, solo para matar".
La hija de Smerer expresó su tristeza por lo sucedido en su propia declaración, diciendo que su padre había buscado tratamiento de salud mental, pero no lo había recibido.
"Él era el único papá que he tenido", dijo la hija de Smerer. "Era mi mejor amigo, pero decidió que iba a lastimar a sus hijos por alguna razón, y nadie entenderá jamás por qué".
Kelley habló poco en defensa de Smerer, señalando que la cadena perpetua sin libertad condicional era obligatoria en este caso. Sí declaró que Smerer no tenía antecedentes previos de violencia, lo que indicaba que el tiroteo no era propio de su carácter. También mencionó que la madre de los menores había sugerido que se le impusiera una condena menor a la cadena perpetua, creyendo que él no estaba en su sano juicio durante los tiroteos.
Kelley también enfatizó que Smerer había solicitado un tribunal de salud mental, afirmando que sus acciones ocurrieron tras perder un empleo que mantuvo durante 20 años y la vivienda familiar de mucho tiempo.
La fiscal asistente principal del condado de St. Clair, Emily Donnellon, dijo al tribunal que, independientemente de la salud mental de Smerer, él tomó la decisión de disparar a sus hijos y tuvo tiempo para reflexionar y reconsiderarlo antes de llevar a cabo el tiroteo.
"La parte más trágica de toda esta situación, de las acciones que se tomaron ese día, es que las personas que resultaron más heridas son las que mayor confianza habían depositado en el Sr. Smerer, las que le tenían el mayor amor, las que estaban en la posición más vulnerable porque lo colocaron en esa posición de confianza", dijo Donnellon.
*Este contenido fue traducido al español por N+ Univision.


