Houston.- En los últimos meses se han documentado diversos casos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que no llevaban cámaras corporales, y uno de los más recientes es el de Lorenzo Salgado, quien fue baleado mortalmente durante una detención en Texas.
¿Qué pasa cuando los agentes de ICE no llevan cámaras corporales y realizan operativos migratorios?
El caso de Lorenzo Salgado, asesinado durante una detención de ICE en Texas, y otros encuentros fatales recientes revelan la urgencia de contar con cámaras corporales que permitan documentar los operativos.
En febrero de 2025, la administración publicó una directriz para sus agentes de ICE indicando que si tienen cámaras corporales, deben estar prendidas en todo tipo de operativo, siempre y cuando estén disponibles a base de fondos.
Esto se ha implementado de manera parcial, no de manera nacional, sin embargo, el gobierno recibió el año pasado más de 240 mil millones de dólares, más que suficiente para todas las cámaras, pero a la fecha, sigue existiendo una distancia entre eso y la realidad, según Armando Olmedo, asesor jurídico de TelevisaUnivision.
ICE anuncia que le dará cámaras a todos sus agentes, con una condición
ICE comenzará a equipar a sus agentes con cámaras corporales en los próximos dos meses, aunque la agencia tendrá amplio control sobre las grabaciones y decidirá cuándo hacerlas públicas, siempre que considere que hacerlo es de su “mejor interés”; después de años de retrasos, todos sus agentes de campo tendrán cámaras para finales de septiembre, señaló ABC.
Raymond G. Lahoud, abogado especializado en inmigración y CEO del despacho Lahoud Law Group, P.C., considera que la principal consecuencia de que los agentes no porten cámaras corporales es la pérdida de una fuente independiente para verificar lo ocurrido.
"Sin imágenes captadas por cámaras corporales, los investigadores, los tribunales, las personas afectadas y el público se ven obligados a elegir entre versiones contradictorias, en lugar de poder examinar de forma independiente lo que realmente sucedió", dice a UNIVISION.
Lahoud explica que este problema quedó especialmente en evidencia tras los encuentros fatales protagonizados por agentes de ICE en Houston, Texas, y el de Joan Sebastian Guerrero en Biddeford, Maine, ocurridos en julio de 2026, donde, según los reportes, los oficiales involucrados no portaban cámaras corporales.
Además de dificultar la verificación de los hechos, la falta de estos dispositivos complica reconstruir con precisión cómo se desarrolló un operativo.
"Entre los aspectos que pueden quedar sin respuesta están si los agentes se identificaron correctamente, qué instrucciones o advertencias dieron, si las personas involucradas pudieron escucharlas, dónde estaba ubicado cada oficial, cuándo comenzó el uso de la fuerza y si la amenaza ya había cesado cuando ésta se empleó, así como la atención médica que recibió la persona después del incidente", agrega.
“Esos detalles suelen ser determinantes para establecer si el uso de la fuerza fue razonable, si un arresto fue legal o incluso si un agente o un civil cometió un delito”, señala el abogado, quien advierte que surge un serio problema de carácter probatorio.
"El gobierno generalmente controla a los agentes, los informes, los registros de despacho, las armas, los vehículos, las pruebas forenses y gran parte de la evidencia física. La persona que fue confrontada puede estar herida, detenida, sujeta a una posible deportación, no hablar inglés con fluidez o incluso haber muerto. Sin un video, el relato de esa persona puede ser considerado menos confiable que varios informes de agentes que se respaldan mutuamente. Este desequilibrio es especialmente grave durante las operaciones de inmigración, porque los testigos pueden temer ser arrestados o deportados si hablan con los investigadores".
Además, destaca que la memoria humana tiene limitaciones, especialmente durante situaciones traumáticas o que evolucionan en cuestión de segundos. Como consecuencia, los investigadores deben recurrir a grabaciones de cámaras de vigilancia como los obtenidos del METRO que captaron a Lorenzo Salgado, videos de teléfonos celulares, datos de vehículos, comunicaciones de emergencia y testimonios de terceros para tratar de reconstruir lo sucedido.
"Cuando una agencia puede aumentar rápidamente los arrestos, los despliegues, el transporte de detenidos, la capacidad de detención y las operaciones tácticas, pero no puede equipar al mismo tiempo a sus agentes con cámaras corporales, la conclusión razonable es que la documentación fue tratada como una infraestructura secundaria y no como una herramienta esencial para las operaciones", afirma.
Y lo más preocupante no es necesariamente que ICE no quiera utilizar cámaras corporales, sino que la agencia esté dispuesta a realizar operativos de alto riesgo antes de contar con un sistema completo de rendición de cuentas.
"La agencia pudo haber limitado ciertos operativos únicamente a equipos equipados con cámaras, exigir que cada grupo de arresto contara con al menos un agente con cámara, retrasar algunos despliegues hasta disponer del equipo necesario o incluso prohibir detenciones vehiculares sin grabación, salvo en emergencias documentadas. En cambio, las operaciones continuaron mientras la cobertura de cámaras seguía siendo incompleta", concluye.
Este artículo se realizó en colaboración con TMX.
