NEWARK, Nueva Jersey. – Las denuncias sobre las condiciones dentro del centro de detención de inmigrantes Delaney Hall cada vez son más frecuentes, lo que mantiene la tensión sobre las instalaciones operadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“No hay comida ni medicamentos”: Inmigrante liberado denuncia condiciones en Delaney Hall
Marvin, un inmigrante hispano liberado tras tres meses detenido en Delaney Hall, denunció malas condiciones, escasa atención médica y presuntos abusos por parte de los guardias.
Marvin, quien fue detenido por agentes federales durante una cita migratoria de rutina, aseguró que durante los tres meses que estuvo recluido vivió una pesadilla, con falta de servicios básicos: “Muy sucio, la comida no sirve, te tratan mal los guardias, no hay medicina”.
Entre lágrimas, explicó que durante ese tiempo su principal preocupación eran sus tres hijos y el impacto que su detención podría tener en su familia. “Los niños no saben. Me da miedo que piensen que soy criminal”, expresó a las afueras del centro de detención en Newark.
Marvin está casado con una ciudadana estadounidense y asegura que su arresto ocurrió de manera inesperada durante una cita relacionada con su situación migratoria. “Me mandaron un email, fui y al minuto me arrestaron”, afirmó. Ahora intenta retomar su vida: “Bonito estar afuera”.
Newark demandará a los administradores de Delaney Hall
El relato de Marvin surge en medio de crecientes protestas, denuncias por presuntas condiciones inadecuadas y una nueva ofensiva legal impulsada por autoridades locales para intentar cerrar el centro de detención.
El alcalde de Newark, Ras Baraka, informó que la ciudad emprenderá acciones legales contra los operadores de Delaney Hall con el objetivo de lograr el cierre definitivo del centro. “Es preocupante, lo que nos obliga a ampliar nuestra demanda contra Delaney Hall”, dijo el mandatario local.
Según Baraka, la decisión responde a múltiples denuncias relacionadas con problemas de salud, seguridad y presuntas condiciones inhumanas para los detenidos. Incluso señaló reportes sobre una de las reclusas que sufrió un aborto espontáneo y no recibió la atención adecuada.
Las protestas frente a Delaney Hall comenzaron el pasado 22 de mayo, luego de que activistas y familiares denuncian que alrededor de 300 personas bajo custodia migratoria enfrentan problemas relacionados con la alimentación, la atención médica y las condiciones generales.
Como resultado de estos incidentes, decenas de personas han sido arrestadas durante las protestas. Mientras tanto, líderes políticos han pedido una solución pacífica al conflicto. La gobernadora Mikie Sherrill ha cuestionado la respuesta del gobierno federal ante las manifestaciones.
DHS rechaza las acusaciones
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) ha rechazado reiteradamente las denuncias formuladas contra el centro de detención. En un comunicado, la agencia calificó la demanda impulsada por Newark como “frívola” y defendió las operaciones de la instalación.
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