ARLINGTON, Texas. Durante 14 años, una grabación de seguridad y una muestra de ADN no fueron suficientes para identificar a la persona buscada por la muerte de Irasema Chávez Sánchez.
Una pista de ADN lleva al arresto de una mujer 14 años después del asesinato de Irasema Chávez en Arlington
Catorce años después del asesinato de Irasema Chávez en Arlington, una pista de ADN llevó al arresto de una mujer. El caso vuelve a abrir preguntas sobre qué ocurrió y por qué la respuesta tardó más de una década.
Ahora, Mayra Velásquez, de 42 años, enfrenta un cargo de asesinato castigado con la pena capital por el crimen ocurrido en Arlington en 2012.
Velásquez permanece detenida en la cárcel del condado Tarrant sin derecho a fianza.
El arresto abre una nueva etapa judicial, pero todavía deja sin respuesta qué relación existía entre ambas mujeres y cuál habría sido el motivo del ataque.
Una visitante captada antes del crimen
Irasema tenía 32 años cuando fue encontrada muerta el 20 de enero de 2012 dentro de su apartamento, ubicado en South Collins Street.
La policía no encontró señales de entrada forzada, por lo que consideró que la víctima posiblemente conocía a quien ingresó a la vivienda.
Una cámara de vigilancia registró a una persona llegando al apartamento la noche anterior.
En las imágenes se observa que toca la puerta, conversa brevemente con alguien y después entra, pero los investigadores no lograron identificarla en ese momento.
El caso permaneció abierto mientras detectives revisaban pistas y evidencia acumulada durante años.
La respuesta que buscaban terminó llegando de una muestra biológica recuperada en la escena.
El avance llegó mediante genealogía genética
En 2016, la policía desarrolló un perfil de ADN y solicitó una representación aproximada de las características físicas de la persona buscada.
El análisis ayudó a orientar la investigación, aunque no produjo un arresto.
Ocho años después, la unidad de homicidios de Arlington pidió apoyo a la oficina del FBI en Dallas.
A comienzos de 2026, los investigadores compararon el ADN hallado en la escena con posibles vínculos familiares.
No reemplaza las pruebas necesarias en un tribunal, pero puede ayudar a reducir una lista de sospechosos en casos que llevan años sin resolverse.
Esa búsqueda los llevó hasta Mayra Velásquez, quien fue arrestada el 17 de julio, según las autoridades.
Las preguntas que siguen abiertas
La policía todavía no ha explicado públicamente cómo conocía Velásquez a Irasema ni qué evidencia adicional respalda la acusación.
Tampoco ha detallado qué circunstancia llevó a presentar el caso como asesinato.
Para Arlington, el arresto no representa el final de una historia, sino el comienzo de un proceso que deberá explicar qué ocurrió dentro de aquel apartamento y por qué tuvieron que pasar 14 años para que una sospechosa llegara ante la justicia.














