Gainesville, GEORGIA.- Durante 14 meses y cinco días, un trabajador hispano operó en una línea de “enganche” en una planta avícola en Gainesville, Georgia, una de las principales zonas de producción de pollo en Estados Unidos. Su tarea consistía en colgar aves en ganchos metálicos a un ritmo que, según relata, alcanzaba entre 37 y 39 pollos por minuto. Hoy, enfrenta una lesión en el hombro que, dice, requiere cirugía.
“Enganchábamos hasta 39 pollos por minuto": trabajador hispano denuncia lesión que terminó en cirugía
Trabajó más de un año colgando hasta 39 pollos por minuto en una planta en Georgia… hoy tiene una lesión y necesita cirugía. “No es justo lo que me están haciendo”, dice el trabajador hispano. ¿Qué debe hacer usted en estos casos?
“En una fábrica de pollos trabajaba yo… nos decían de 37 a 39 pollos por minuto… tengo el manguito rotador roto, necesito cirugía porque el dolor no se me va”, relató el trabajador, quien asegura que la molestia comenzó como una tendinitis y fue avanzando con el tiempo.
El caso ocurrió en Gainesville, Georgia, una ciudad ubicada a unos 85 kilómetros al noreste de Atlanta y conocida por su concentración de plantas avícolas. Allí, como en decenas de instalaciones similares en el país, miles de trabajadores —muchos de ellos hispanos— operan líneas de producción de alta velocidad todos los días.
Datos de 2025 estiman que más de 37.000 personas trabajan directamente en la industria avícola en Georgia. A nivel nacional, el sector emplea cerca de 250.000 trabajadores, y aproximadamente la mitad son latinos.
En ciudades como Gainesville, la población hispana representa cerca del 40% de los residentes y una proporción aún mayor dentro de las plantas.
Los problemas para la salud
El ritmo de trabajo es uno de los factores que más preocupa a especialistas. Estudios recientes indican que las líneas pueden operar entre 35 y 45 pollos por minuto, lo que implica movimientos repetitivos constantes. Según esos análisis, el 81% de los trabajadores en estas condiciones enfrenta un riesgo elevado de desarrollar trastornos musculoesqueléticos, mientras que siete de cada diez reportan dolor en los primeros tres meses.
El consultor en regulaciones federales de seguridad laboral, Marcial Márquez, explica que este tipo de lesiones no suelen aparecer de forma inmediata, sino que se acumulan con el tiempo. “ La acumulación de esos esfuerzos puede dar lugar a lesiones ocupacionales”, señaló.
En el caso de este trabajador, la lesión evolucionó hasta comprometer el manguito rotador, una estructura clave del hombro. “Me siento bastante mal por todo lo que me está pasando. No es justo lo que me están haciendo”, dijo.
El marco legal en Estados Unidos establece que los empleadores deben garantizar condiciones seguras. Márquez recuerda que la legislación federal contempla la llamada “cláusula de deber general”, que obliga a las empresas a ofrecer entornos de trabajo libres de riesgos prevenibles.
“Todo empleador debe proveer a sus empleados un lugar libre de riesgos a su salud que puedan prevenir lesiones y accidentes incapacitantes”, explicó.
A pesar de esa obligación, las cifras muestran que las lesiones siguen siendo frecuentes en el sector. Aunque los reportes oficiales indican una tasa de aproximadamente 2.4 lesiones graves por cada 100 trabajadores en 2024, estudios independientes señalan que las enfermedades por movimientos repetitivos son hasta diez veces más comunes en plantas avícolas que en otras industrias.
Una de las razones detrás de esa diferencia es el subregistro. Organizaciones laborales han documentado que muchos trabajadores no reportan lesiones por temor a perder el empleo o enfrentar consecuencias relacionadas con su estatus migratorio. Sin embargo, la ley federal protege a los trabajadores en estos casos.
“La ley federal de OSHA prohíbe despedir o castigar a un trabajador por ejercer sus derechos, especialmente por reportar una lesión o un accidente. Incluso aquellos que no tienen una situación migratoria estable también tienen derecho”, señaló Márquez.
En los últimos años, además, el Departamento de Seguridad Nacional ha implementado mecanismos como la Acción Diferida para trabajadores que colaboran en investigaciones laborales, lo que puede otorgar protección temporal contra la deportación y permisos de trabajo mientras el caso está en curso.
Los pasos para reportar una lesión
El proceso legal tras una lesión laboral en Georgia tiene varios pasos clave.
- El primero es reportar la lesión al empleador, preferiblemente por escrito, idealmente antes de que pasen 30 días.
- Luego, el trabajador debe acudir a atención médica dentro del sistema autorizado por la empresa para que los costos sean cubiertos por el seguro de compensación laboral.
Este sistema, conocido como Workers’ Compensation, cubre el 100% de los gastos médicos relacionados con la lesión, incluidas cirugías, así como una parte del salario perdido durante el tiempo en que el trabajador no puede desempeñar sus funciones.
En casos donde la lesión deja secuelas permanentes, también puede contemplar compensaciones adicionales.
- La documentación es otro elemento clave. Expertos recomiendan registrar fechas, síntomas, comunicaciones con supervisores y cualquier evidencia del ritmo de trabajo.
“Son muchos los elementos que pueden estar involucrados en un caso como este y para conocerlos a fondo habría que hacer una investigación y una evaluación del puesto de trabajo y de la condición del trabajador”, explicó Márquez.
Si el trabajador considera que fue sancionado por reportar su lesión, tiene un plazo de 30 días para presentar una queja ante la Occupational Safety and Health Administration. Cada año, esta agencia recibe más de 2.000 denuncias por represalias laborales en distintos sectores.
En Estados Unidos, conocer los derechos laborales antes de que ocurra un accidente puede marcar la diferencia en estos procesos. La información sobre seguridad laboral, compensación y denuncias está disponible en portales oficiales en español y puede consultarse sin costo.














