Una imagen ha empañado las celebraciones del 4 de julio. La de centenares de supremacistas blancos, encapuchados y portando banderas confederadas marchando por Washington en el Día de la Independencia.
Quiénes son los grupos supremacistas que encendieron las alarmas durante el 4 de Julio
Centenares de miembros de una asociación fascista y supremacista de extrema derecha inundaron las calles de Washington. Preocupa que son los mismos extremistas que en 2017 protagonizaron los disturbios en Virginia que se saldaron con un muerto y 35 heridos. Su marcha el sábado dejó una icónica imagen: una joven negra rodeada de racistas en el metro
El grupo se hace llamar Patriot Front (Frente Patriota) y proclama que hay que convertir EEUU en un etnoestado solo formado por personas blancas. También defienden la deportación de todas las diversidades raciales y étnicas.
Con los rostros cubiertos con máscaras blancas, los hombres portaban escudos, tambores y banderas —algunas al revés, otras confederadas— mientras coreaban: ‘¡Recuperemos América!’.
La cuenta Patriot Takes, que monitorea el extremismo de derecha, estimó que el grupo estaba compuesto por unas 400 personas.
¿Qué es el 'Frente patriota'?
Según la ONG Centro Legal para la Pobreza Sureña (SPLC por sus siglas en inglés), que monitorea estos grupos de extrema derecha, el Frente Patriota es un grupo extremista que promueve el odio. Nacieron por una separación del grupo fascista Vanguard America tras la manifestación "Unite the Right" en Charlottesville, Virginia, en 2017.
Esa manifestación reunió a supremacistas blancos, neonazis y miembros del Ku Klux Klan y provocó la muerte de un manifestante y dejó heridas a 35 personas cuando un neonazi atropelló a la multitud con su coche.
La página web del grupo está encabezada por el lema "vida, libertad, victoria" y describe su misión como "un reinicio total de la nación que vemos hoy: un retorno a las tradiciones y virtudes de nuestros antepasados".
Una anónima Rosa Parks, 70 años después
Llamó la atención que sus integrantes participaron con total normalidad en las celebraciones nacionales, llenando la capital con sus consignas fascistas. Y trascendió una imagen: el grupo supremacista rodeando a una mujer negra en el metro de Washington.
Es una fotografía inquietante, tomada por el fotógrafo independiente de Reuters Cheney Orr. Se hace palpable la tensión y el clima de intimidación a la joven racializada, con una mirada desafiante en tono de resistencia.
La imagen ha dado la vuelta al mundo, y recuerda a otro episodio sonrojante de la historia del país. La fotografía de la activista Rosa Parks, sentada también en el transporte público y marcando un hito difícil de olvidar.
La hazaña de Rosa Parks ocurría el 1 de diciembre del año 1955. La mujer negra se sentó en los asientos intermedios del autobús. La ley de ese entonces dictaba que las personas negras debían ceder sus asientos a las personas blancas si no había lugar. Ella se negó.
El conductor le ordenó que se levantase, pero ella permaneció inmóvil. Terminó encarcelada y multada; pero también convertida en uno de los iconos de la resistencia pacífica, ya que su gesto desató protestas por todo el país que abrieron la puerta al fin del apartheid.
Llama la atención el paralelismo entre esas dos imágenes casi un siglo después.
Alerta por el auge de estos grupos fascistas (con la equidistancia de la Casa Blanca)
El auge de estos grupos neofascistas es un problema para la convivencia democrática que no pasa desapercibido y prueba de ello es comprobar cómo participan activamente en las grandes citas de celebración del país.
La polémica no ha parado de crecer porque preocupa que cada vez ganan más adeptos y porque desde la Casa Blanca no se termina de condenar sus peligrosas proclamas.
En una nueva entrevista, el secretario del Interior, Doug Burgumun, fue instado a condenar al grupo supremacista blanco Patriot Front al ser preguntado por la fotografía de la joven negra rodeada por los fascistas. Pero éste optó, una vez más, por la equidistancia.
Cuando el periodista le preguntó si le preocupaba la presencia del grupo, el secretario del Interior aplaudió las celebraciones del 250 aniversario de la nación y le dijo: "Sabemos desde nuestra fundación que esto es algo que ha dividido a nuestra nación". Elogió el liderazgo de Abraham Lincoln durante la Guerra Civil y afirmó: "Podemos ser una nación excepcional porque nuestros ideales son excepcionales: que todos los hombres son creados iguales".
En declaraciones a N+Univision, el Subsecretario de Seguridad Nacional para Política Fronteriza y de Inmigración en la administración Biden, Blas Núñez, sostuvo que el actual presidente ha dado "bastante cuerda" a este tipo de grupos para participar en actos como los del sábado.
"La Casa Blanca en sus distintos departamentos a través de las declaraciones hechas a diario en redes sociales, está contribuyendo a ese clima de racismo y de discurso antiinmigrantes", denunció.
"Tenemos una historia muy larga de racismo, esclavitud y supremacía y estos grupos son una nueva versión de ese mismo fenómeno", apuntó Blas Núñez. El experto en seguridad alertó de que este tipo de grupos de supremacismo blanco está en claro ascenso y que no están en ningún caso perseguidos por el gobierno sino lo contrario ya que recordó que altos cargos se han referido a estas concentraciones de grupos racistas en términos tales como que "había gente buena en esos eventos".









