Tucson, ARIZONA.- En menos de dos minutos, una familia ingresó a una tienda de mascotas, recorrió la sección de reptiles y salió con dos pitones ocultas en un coche de bebé. Todo quedó registrado en cámaras de seguridad.
Con coche de bebé y en menos de dos minutos: así robaron pitones de una tienda en Arizona
Entraron como clientes… y salieron con pitones escondidas. Una familia robó serpientes en una tienda de Tucson usando un coche de bebé para distraer a los empleados. Todo ocurrió en minutos y quedó grabado en cámaras de seguridad.
El hecho ocurrió en el establecimiento Desert Pet, ubicado en el sureste de la ciudad. Según el registro de video y el testimonio de los empleados, el grupo actuó de forma coordinada mientras otros clientes eran atendidos en el local.
“Los saludamos como a cualquier otro cliente. En ese momento estaba atendiendo a otro cliente. De hecho, cuando se fueron, debí haberlos visto con mi cliente”, explicó Terrell Roederer, gerente de la tienda a Kold vía CNN Newsource.
Las imágenes muestran cómo uno de los adultos se ubica estratégicamente en el pasillo de acceso a la zona de reptiles. Frente a él, el coche de bebé bloquea parcialmente la vista hacia los terrarios donde se encontraban las serpientes.
“Los tenemos a todos en la habitación de al lado. Estaba bloqueando este paso, como si estuviera vigilando”, relató Roederer sobre la secuencia registrada.
Mientras tanto, otro integrante del grupo abre el recinto donde estaban los animales. Según el gerente, en ese momento toma una de las pitones y la guarda en una bolsa. Luego regresa por una segunda.
“Creo que en este momento agarró una de las serpientes. Y luego regresa aquí en un segundo. Entonces cogió una segunda y la metió en la bolsa”, dijo.
¿Venden pitones en Arizona?
Las especies sustraídas son pitones bola, reptiles que pueden venderse legalmente en Arizona y que, en este caso, estaban valoradas en aproximadamente 600 dólares. Sin embargo, para el establecimiento el impacto no se limita a lo económico.
“Somos un pequeño negocio, así que la tienda se ve afectada por cosas como esta”, señaló Roederer.
El gerente también indicó que no era la primera vez que enfrentaban un hecho similar. “Ya pasó una vez con algunos niños y yo nunca lo espero. Uno siempre espera lo mejor de la gente”, afirmó.
Además, aseguró que algunas de las personas involucradas ya habían estado antes en el local. “Parecía algo metódico. Personalmente, ya había visto a esa mujer en la tienda antes, si mal no recuerdo”, agregó.
El Departamento de Policía de Tucson confirmó el robo, pero hasta el momento no se han reportado arrestos. Las autoridades mantienen abierta la investigación mientras la tienda solicita colaboración del público para recuperar a los animales.
Las pitones bola, como las sustraídas, pueden comercializarse en mercados informales en línea o entre coleccionistas. Su tamaño, silencio y facilidad de manipulación las hacen vulnerables a este tipo de hurtos.
Pero la principal preocupación de la tienda no está en el valor comercial de los animales, sino en su supervivencia fuera de un entorno controlado.
“Ahora mismo nos preocupa más la seguridad de los animales. Están paseando con ellos bajo este calor”, advirtió Roederer.
Las pitones son animales ectotérmicos, lo que significa que dependen del ambiente para regular su temperatura corporal. En condiciones normales, viven en terrarios con temperaturas entre 24 y 31 grados Celsius y niveles de humedad controlados. Fuera de ese entorno, especialmente en un clima como el de Arizona, pueden sufrir complicaciones en poco tiempo.
“Posiblemente, después de haber sido capturadas, podrían haber regurgitado su comida. Eso es bastante peligroso para una serpiente. Pueden sufrir un golpe de calor y morir por sobrecalentamiento”, explicó el gerente.
En marzo, las temperaturas en Tucson pueden acercarse a los 30 grados, pero en superficies como el asfalto o dentro de objetos cerrados, como un coche de bebé o una bolsa, el calor puede aumentar rápidamente, generando riesgo de deshidratación, falla orgánica y muerte en cuestión de horas.
Los delitos: hurto y crueldad animal
Desde el punto de vista legal, el caso podría implicar más que un cargo por hurto. En Arizona, el robo de propiedad por un valor cercano a los 600 dólares puede clasificarse como delito menor, pero si se comprueba daño o negligencia hacia los animales, podrían sumarse cargos por crueldad animal, que pueden escalar a delitos graves. Además, si se determina que hubo coordinación entre varias personas, el caso podría encuadrarse como robo minorista organizado.
La tienda insiste en que su prioridad es recuperar a las pitones con vida. “Nos gusta asegurarnos de que el animal reciba la mejor atención posible mientras está aquí, y también cuando regresa a casa. Por eso, que estos animales se enfrenten a una situación desconocida nos preocupa mucho a todos aquí”, dijo Roederer.
La próxima fase del caso dependerá de la identificación de los responsables y de la localización de las pitones, cuya supervivencia, según el personal de la tienda, depende de que regresen a un entorno con condiciones controladas lo antes posible.













