Lluvias torrenciales causaron inundaciones repentinas que anegaron viviendas y comercios, destruyeron puentes y obligaron a realizar numerosos rescates acuáticos en zonas de Virginia Occidental, informaron las autoridades.
La Guardia Nacional es desplegada mientras las inundaciones relámpago en Virginia Occidental inundan viviendas y comercios
Las intensas lluvias formaron parte de un frente de tormentas extendido que también dejó reportes de tornados desde el área de Cincinnati, atravesando Nueva Jersey hasta los suburbios de la ciudad de Nueva York
El gobernador Patrick Morrisey envió a 100 miembros de la Guardia Nacional a las zonas más golpeadas en el norte del estado y declaró el estado de emergencia para los 55 condados la noche del martes. Se esperaba que otros 200 miembros de la Guardia Nacional se sumaran a las labores hacia el final de la mañana del miércoles.
«Las agencias estatales y locales permanecerán sobre el terreno el tiempo que sea necesario para ayudar a las comunidades afectadas», afirmó Morrisey en un comunicado.
Los meteorólogos indicaron que en algunos lugares cayeron hasta 7 pulgadas de lluvia. No se reportaron muertes de inmediato.
El Servicio Meteorológico Nacional en Charleston alertó la noche del martes sobre condiciones de inundación que ponían en riesgo la vida en algunas comunidades, instando a la población a «¡BUSCAR ZONAS ALTAS DE INMEDIATO!».
Bob Pfister comentó que el suministro eléctrico se mantuvo en el hotel donde se hospedaba en Weston, a pesar de que el primer piso quedó inundado, y que la mayoría de los huéspedes planeaban quedarse allí hasta la mañana del miércoles.
«Ahora mismo esta opción es mucho mejor que un refugio y una lancha de salvamento», escribió Pfister en una publicación de Facebook. «¡Si se corta la luz, la situación podría cambiar radicalmente!».
Videos y fotos publicados en redes sociales mostraron vehículos sumergidos en estacionamientos, incluido el de un Walmart en Weston, donde el agua lodosa irrumpió con fuerza muy adentro de la tienda.
Los equipos de emergencia reportaron docenas de rescates de personas atrapadas en vehículos sumergidos. Sin embargo, algunos rescatistas no pudieron acceder a ciertos puntos debido a que las riadas bloquearon los pasos.
Las amenazas van cediendo
Los avisos por inundaciones repentinas en el estado expiraron el miércoles por la mañana. Se emitieron otras alertas para zonas de la vecina Virginia.
Las intensas lluvias formaron parte de un frente de tormentas extendido que también dejó reportes de tornados desde el área de Cincinnati, atravesando Nueva Jersey hasta los suburbios de la ciudad de Nueva York. Se registraron daños por un posible tornado en la zona de St. Marys y Belmont, en Virginia Occidental.
Los canales de comunicación de los servicios de emergencia estuvieron saturados la noche del martes en los condados de Lewis y Upshur, que suman unos 40 000 habitantes.
Los equipos de primera respuesta realizaron rescates acuáticos durante horas desde la noche del martes hasta la madrugada del miércoles, según informó la comisionada del condado de Lewis, Agnes Quinn Queen.
«La devastación en nuestro condado es generalizada», declaró en una publicación en redes sociales.
Los efectos de la tormenta
Un socavón provocado por la tormenta se tragó un vehículo en el estacionamiento de un bar la noche del martes en Fayetteville, al sur de Virginia Occidental.
Morrisey urgió a los residentes a permanecer en sus casas y advirtió que las condiciones en las carreteras seguían siendo peligrosas la noche del martes. Las inundaciones obligaron a cerrar tramos de la Interestatal 79, la Ruta Federal 48 y numerosas carreteras secundarias. El terreno ya se encontraba saturado después de que las tormentas del sábado descargaran más de 2 pulgadas de lluvia en todo el estado.
Las tormentas del martes ocurren una década después de que 23 personas perdieran la vida tras horas de intensas lluvias en estas mismas zonas.
Los datos de un medidor de agua del Servicio Geológico de EE. UU. mostraron que Sand Run, un afluente de un arroyo cerca de Buckhannon, alcanzó un nivel récord, superando la marca registrada durante la inundación de noviembre de 1985 que dejó 47 muertos en todo el estado.









