ORLANDO, Florida.- Michael Byrne, de 37 años, enfrenta tres cargos después de que una investigación encubierta en Snapchat terminara con su detención en un área backstage de Walt Disney World, según documentos de la Oficina del Sheriff del Condado de Orange.
“No sabía que tenía 13 años”: detenido en Disney World enfrenta cargos tras investigación encubierta en Snapchat
Michael Byrne reconoció que la cuenta era suya, pero aseguró que no sabía la edad del supuesto menor.

Pero cuando los investigadores lo confrontaron sobre la cuenta utilizada para comunicarse con el supuesto menor, Byrne aseguró que no sabía que estaba hablando con un niño de 13 años, de acuerdo con la declaración jurada del arresto.
La investigación comenzó en agosto de 2026, cuando un agente encubierto utilizó una cuenta de Snapchat que se presentaba como la de un adolescente de 13 años. Según el documento, un usuario identificado como “madmax17245” inició el contacto.
El usuario se presentó como un hombre de 37 años que se encontraba en el área de Orlando. El agente, por su parte, se identificó como un niño de 13 años.
De acuerdo con la declaración jurada, Byrne habría enviado al supuesto menor una imagen de contenido sexual explícito y tres videos. Posteriormente, habría pedido al agente que le enviara imágenes a cambio.
Los investigadores siguieron el rastro de la cuenta hasta Byrne y posteriormente se pusieron en contacto con él en una dirección del centro de Florida.
Fue entonces cuando, según el affidavit, Byrne reconoció que la cuenta de Snapchat utilizada durante la conversación le pertenecía. Sin embargo, negó saber que la persona con la que se comunicaba tenía 13 años.
La declaración de Byrne forma parte del expediente de arresto y corresponde a su versión de los hechos. Las acusaciones en su contra todavía deben ser resueltas en el proceso judicial.
Del teléfono a Disney World
La investigación terminó llevando a los agentes hasta una ubicación poco habitual: 751 Backstage Lane, una dirección asociada con el área de operaciones detrás de escena de Walt Disney World.
Las autoridades detuvieron allí a Byrne y posteriormente lo trasladaron a la cárcel del Condado Orange.
Hasta ahora, no está claro públicamente qué relación tenía Byrne con esa ubicación ni cómo obtuvo acceso al área backstage.
Byrne enfrenta cargos por solicitud de un menor mediante una computadora, transmisión de material perjudicial para menores y uso ilegal de un dispositivo de comunicación bidireccional, según los registros del caso.
El hombre permanecía detenido sin derecho a fianza por los cargos relacionados con la solicitud del menor y la transmisión de material.
El caso se originó a partir de una operación encubierta y no involucra, según la información disponible, a un niño que haya sido identificado como víctima real. El supuesto menor con el que Byrne se comunicó era en realidad un agente encubierto.








