La administración del presidente Donald Trump ha adoptado una agresiva política de revocación de visados, con una promesa de revocar más de 100,000 visas a extranjeros tan solo en 2025. Ahora, un objetivo para este año ha sido la expulsión de ciudadanos extranjeros que cometen delitos, incluyendo la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Conductores extranjeros ebrios podrían perder su visa y ser deportados
La administración Trump presenta la revocación de visas como una medida de seguridad nacional y, si los conductores extranjeros actúan de manera ilegal, se justificará la revocación del visado estadounidense, dijo un funcionario de Departamento de Estado.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, dijo a Fox News Digital que la administración Trump presenta la revocación de visas como una medida de seguridad nacional y, si actúan de manera ilegal, se justificará la revocación del visado estadounidense.
“Cada decisión sobre visados es una decisión de seguridad nacional”, declaró Tommy Pigott, al tiempo que sostuvo que la seguridad fronteriza no se limita a la frontera suroeste, sino que también implica determinar quién puede ingresar legalmente al país y si existen motivos posteriores para retirar su autorización de entrada.
De acuerdo con Pigott, la mayoría de las 100,000 revocaciones estuvieron relacionadas con personas que permanecieron en Estados Unidos más tiempo del autorizado. Sin embargo, otras estuvieron vinculadas con actividades delictivas, incluidos casos de conducción bajo los efectos del alcohol.
“Fundamentalmente, si infringes la ley, eso es motivo de revocación”, afirmó Pigott, quien añadió que también puede perderse una visa cuando una persona incumple sus condiciones o representa una amenaza para la seguridad nacional.
EEUU endurece políticas contra
El Departamento de Estado ha señalado casos recientes relacionados con conductores ebrios, entre ellos extranjeros acusados de provocar accidentes o de incumplir disposiciones judiciales relacionadas con programas contra la conducción bajo los efectos del alcohol.
Uno de los casos más graves mencionados en este contexto es el de Michael Rosario-Cruz, de 27 años, quien residía en Estados Unidos bajo DACA y fue acusado en Oklahoma de cuatro cargos de homicidio en segundo grado. Las autoridades sostienen que conducía ebrio y en sentido contrario cuando chocó contra otro vehículo, provocando la muerte de cuatro jóvenes de entre 18 y 20 años.
Rosario-Cruz también enfrenta otros cargos, y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitió una orden de detención en su contra. El secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, calificó la tragedia de evitable y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.
Pigott explicó que la revocación de una visa no implica automáticamente la deportación, sino que constituye un primer paso. Posteriormente, el Departamento de Seguridad Nacional determina las medidas correspondientes, mientras que el Departamento de Justicia puede intervenir si existe un proceso penal.
Según el portavoz, cada caso se analiza individualmente y las autoridades consideran factores como la situación judicial, una eventual condena y las circunstancias actuales del extranjero antes de determinar las medidas migratorias que correspondan.
