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Aterciopelados

Aterciopelados está de vuelta con gira y álbum 'Reluciente, Rechinante, Aterciopelado'

Entrevistamos a los colombianos Andrea Echeverri y Héctor Buitrago sobre sus dos décadas de ‘artivismo’ musical.
25 Sep 2016 – 11:30 AM EDT

“Lo que yo siento es que hemos dado pasos, hemos conquistado espacios, pero definitivamente todavía falta muuuuuucho”, dice Andrea Echeverri de Aterciopelados, la icónica banda colombiana con más de 20 años de carrera que actualmente se encuentra de gira por Latinoamérica y Europa. Aunque la banda no ha anunciado fechas de gira por Estados Unidos, tienen nuevo material bajo el título Reluciente, Rechinante, Aterciopelado, una restrospectiva de sus mejores temas grabados en vivo.

Continúa Echeverri explicando que cuando ella y Héctor Buitrago comenzaron Aterciopelados en 1992, era casi la única banda con presencia femenina en la escena indie rock latinoamericana. Echeverri rompió estereotipos utilizando su espacio dentro del rock para cantar desde su punto de vista como mujer moderna, rebelde, consciente. Hoy, aunque la situación ha mejorado, siguen habiendo pocas voces femeninas en el rock y Echeverri y Aterciopelados se mantienen firmes con su propuesta.


En los ocho años desde su última grabación como Aterciopelados, tanto ella como Buitrago se han mantenido activos con proyectos como solistas, de los cuales el último de Echeverri se llama Ruiseñora, el cual Echeverri define como un álbum “súper feminista”. El libro V ioleta, la historia de una revolución inacabada de la escritora feminista colombi-francesa Florence Thomas, fue la inspiración para sus canciones que se mantienen dentro de esa “vibración un poco combativa”.

Continúa afirmando que la situación de violencia y ataques sexuales es alarmante y un tema de importancia mundial, no solo en nuestros países.

Lo más grave de todo, opina Echeverri, es que las mismas mujeres mantienen una mentalidad “difícil, machista”. Da como ejemplo una situación social muy particular a Colombia en la que hay concursos de belleza en las que las mujeres se hacen con todo tipo de cirugía estética y liposucción motivadas por querer cumplir con un estándar de belleza “muy específico, que le gusta a los narcos”.


Echeverri también da a la par otros ejemplos de canciones de Aterciopelados que han abogado a favor del feminismo y la mujer desde sus inicios: “En Pipa de la Paz hay “Nada que ver”; en el disco Oye hay “Oye Mujer”; y otra canción como “Estuche” está cuestionando esta cosa superficial de objeto sexual que es una carga que tenemos que resolver”.

Algunos de estos temas se encuentran en Reluciente, Rechinante y Aterciopelado registro de las canciones más icónicas de Aterciopelados en vivo que también que incluye dos canciones de los discos de Echeverri y Buitrago como solistas, una canción nueva y cuenta con la colaboración de Macaco, León Larregui de Zoé, Goyo de Chocquibtown y Catalina Garcia de Monsieur Periné.



La idea de grabar la retrospectiva surgió dio en parte porque nunca lo habían hecho, dice Buitrago, además de que al cantar las canciones de las primeras épocas de Aterciopelados cuando regresaron al escenario en el 2014 en Rock en el Parque de Bogotá, “¡La reacción del público fue tremenda! Varias generaciones, no solo la de los 90, se sabían todas las canciones”.

Buitrago comenta que Aterciopelados ha sabido mantener una sonoridad actualizada y fresca y electrónica, pero que quizás el reto más importante ha sido encontrar el equilibrio entre esa sonoridad tan particular y el mensaje que siempre han querido compartir: “Con Aterciopelados, las canciones siempre han abogado por la paz. Falta educación, falta arte, falta igualdad. Queremos comentar lo que está sucediendo en nuestra vida y nuestro país, y sin ser agresivos, dar un paso hacia el futuro”.

Explica Buitrago que para poder apoyar las causas con las que están comprometidos, es importante que la canción “sea atractiva, que no sea contestataria”. Al igual, Echeverri como Buitrago comentan el reciente proceso a favor de la paz los tiene “muy emocionados y también un poco asustados”. Consideran ambos que es un cambio cultural muy profundo, sobre todo en un país que lleva más de 50 años de guerra.

Al final, afirma Echeverri, siguen siendo muy importantes para Aterciopelados muchos mensajes “alrededor de la ecología, alrededor de lo ancestral, alrededor de lo antibélico, de la cuestión de género; pero además, hay una cosa más general de identidad, de cómo construir como una colombianidad, ser uno mismo. Entonces uno trata de hacer las cosas con honestidad y con ganas de contribuir a los cambios que necesita la sociedad, o por lo menos a que la gente se pregunte y reflexione ¿no?”

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