Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
2/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
3/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
4/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
5/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
6/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
7/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
8/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
9/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
10/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
11/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
12/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
13/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
14/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
15/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
16/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
17/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
18/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
19/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
20/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
21/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
22/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
23/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
24/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
25/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
26/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
27/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
28/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
29/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
30/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
31/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
32/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
33/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
34/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
35/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
36/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
37/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
38/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
39/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
40/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
41/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
42/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
43/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
44/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
45/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
46/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
47/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
48/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
49/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".
Getty Images
PUBLICIDAD
50/50
Pakistán amaneció conmocionado por la peor matanza cometida por los talibanes contra la comunidad cristiana, que costó la vida a más de ochenta personas y pone en jaque la estrategia de diálogo del Gobierno con los radicales. El último recuento ha elevado a 82 el número de fallecidos, que aún puede subir dado el estado crítico de varios de los más de 140 heridos ingresados en hospitales de la localidad noroccidental de Pesháwar, en una de cuyas iglesias se produjo la masacre. "No teníamos palabras ante el horror que teníamos delante", explicó hoy a Efe el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), el cristiano Sayid Ishaq, quien visitó ayer junto a diversas autoridades regionales a las víctimas hospitalizadas. "No es solo un atentado contra nuestra minoría, sino también contra la humanidad de este país", dijo Ishaq, quien calificó la situación tras el ataque "como la peor sufrida hasta ahora por los cristianos paquistaníes".