Existe una forma de tranquilizar el cuerpo y alma en esos momentos de tensión.
Shutterstock
PUBLICIDAD
2/16
Pero comúnmente vamos por la vida pensando en las cosas buenas o malas que nos ocurren día a día, estamos tan concentrados en lo que ocurre a nuestro alrededor que nos olvidamos de nosotros mismos.
Shutterstock
PUBLICIDAD
3/16
Esto significa que los sucesos de nuestro exterior nos perjudican directamente. El hecho de centrar nuestra atención en algo, nos convierte en una esponja de energías, ya sean buenas o malas.
Shutterstock
PUBLICIDAD
4/16
Uno de los principales afectados por esta concentración hacia un elemento externo son las emociones, y aunque muchas veces no las podemos controlar, todo depende del lugar en el que estemos concentrados.
Shutterstock
PUBLICIDAD
5/16
Estas emociones afectan directamente a nuestra respiración, acelerándola o inclusive entre cortándola, todo depende del tipo de sentimiento que se esté viviendo en el momento.
Shutterstock
PUBLICIDAD
6/16
Cuando estamos enojados, estresados o tenemos una acumulación de energías, centramos nuestra atención en las cosas negativas, sin percatar que nuestro cuerpo resiente todo, también a nivel espiritual.
Shutterstock
PUBLICIDAD
7/16
Entonces es necesario practicar la respiración consciente, para evitar que los pensamientos negativos dominen la mente y percatarnos de que, aparte de respirar aire, constantemente inhalamos energías que debemos de desechar.
Shutterstock
PUBLICIDAD
8/16
¿Cuándo y cómo hacerlo?
Podemos practicarla en cualquier momento, no es necesario tener una carga emocional para hacerlo, inclusive, podemos prevenir este tipo de encuentros con una práctica cotidiana de respiraciones. Así, cuando se presenten siguientes situaciones te será más fácil controlarlas.
Shutterstock
PUBLICIDAD
9/16
Si eres principiante, te recomendamos estar en un lugar vacío, para que te sea más fácil lograr una concentración interna.
Shutterstock
PUBLICIDAD
10/16
Es necesario pensar en tu respiración, el ritmo que lleva y sentir el aire recorrer tus pulmones. Probablemente al principio lo sentirás como una acción forzada, eso es porque no estamos acostumbrados a percatarnos de ello.
Shutterstock
PUBLICIDAD
11/16
No te preocupes, la práctica hace al maestro, y después de unos días te será más sencillo lograr esta percepción sin forzar tu ritmo.
Shutterstock
PUBLICIDAD
12/16
Estar conscientes de nuestra respiración significa estar conscientes del aquí y ahora, ubicando nuestro cuerpo como prioridad y dejando a un lado los males que nos rodean.
Shutterstock
PUBLICIDAD
13/16
Esto nos ayuda a relajarnos y llegar a un completo ritmo vital, es decir, cuando nos percatamos de nuestra respiración somos capaces de controlar cualquier ritmo vital.
Shutterstock
PUBLICIDAD
14/16
La relajación que se logra con este ejercicio te permite liberar la mente, y por lo tanto la deja descansar. Es un ejercicio que logra una conexión en cuerpo y alma, algo esencial para lograr un encuentro consigo mismo.
Shutterstock
PUBLICIDAD
15/16
Entonces, nos volvemos conscientes de las cargas energéticas y nos deshacemos de la negatividad. Logrando una limpieza mental y espiritual.
Shutterstock
PUBLICIDAD
16/16
Si lo prácticas de forma habitual puedes lograr grandes resultados, expulsar lo negativo de tu cuerpo al final del día. También, ayuda a conciliar más rápido el sueño. Inténtalo en esas noches de insomnio y verás resultados inmediatos.