null: nullpx

El Día de la Madre y la Virgen María

Aunque este día no es una fiesta religiosa, nos recuerda a la figura materna más importante: la madre de Jesús.
8 May 2021 – 10:45 AM EDT
Reacciona
Comparte
1/13
Comparte
El Día de la Madre no es una fiesta religiosa, sino más bien comercial, para celebrar a nuestras queridas mamacitas. En algunas partes se celebra el 10 de mayo mientras que en otros países es el segundo domingo de mayo. Crédito: Shutterstock
2/13
Comparte
No obstante, aunque no sea una fiesta celebrada por la Iglesia, es una gran oportunidad para celebrar, más allá del consumismo, a las figuras más importantes en nuestras vidas, aquellas que Dios nos regaló para darnos también el maravilloso obsequio de la vida. Crédito: Shutterstock
3/13
Comparte
Dios confía a cada madre compartir la maravilla y el misterio de la creación. Él creó al Ser humano y la mujer puede continuar con este regalo, concibiendo más vida y siendo la guardiana de esta nueva criatura, justo como lo hizo la Virgen María al ser elegida para ser la madre de Jesucristo. Crédito: Shutterstock
4/13
Comparte
Dios mismo eligió y predestinó a Santa María de Nazareth como la mamá de Jesús, hijo también de José, y que fuera engendrado por obra y gracia del Espíritu Santo. La Inmaculada Virgen, con su incondicional cuidado, nos invita siempre a encaminarnos a una buena vida, y seguir el ejemplo del Señor. Crédito: Shutterstock
5/13
Comparte
La sonrisa de una madre es lo primero que ve un niño al nacer, y ese amor divino es el primer signo que esta criatura tendrá del amor que nos tiene Dios. Junto al padre, las mamitas son confiadas al crecimiento y nutrición de la vida de sus niños, para crecer en la vida de la gracia y el Espíritu Santo. Crédito: Shutterstock
6/13
Comparte
La Virgen María representa el camino que toda madre hace con su hijo, atendiéndolos, queriéndolos, encaminando su crecimiento desde bebés hasta su último aliento, tratando de entenderlos y apoyarlos en su camino, que muchas veces no es fácil. Crédito: Shutterstock
7/13
Comparte
Muchas madres, como la Virgen María, también deben sufrir como Ella junto a sus hijos, debido a varios factores, pero no cabe duda que estarán acompañando a sus hijos hasta el final. Crédito: Shutterstock
8/13
Comparte
Nuestras madres son nuestras primeras maestras de valores cristianos, como la caridad, la oración, amar sin esperar nada a cambio y, así como ellas nos enseñan a caminar, María nos enseña cómo seguir a Jesús. Crédito: Shutterstock
9/13
Comparte
Esto también aplica para mujeres que son madres a pesar de no haber concebido, de lo cual tenemos amplios ejemplos en la vida. Son las mamás sin dar a luz, como las tías, las comadres, las amigas, quienes adoptaron, quienes acogieron a niños ajenos, las trabajadoras sociales, las religiosas que cuidan a toda criatura... Crédito: Shutterstock
10/13
Comparte
A los ojos de la Virgen María, como en los ojos de nuestras madres naturales, o quienes nos acogieron y fungen ese rol, nosotros siempre seremos sus hijos. Como una buena madre, ella está siempre cerca de nosotros, lista para sostenernos si estamos por caer y con su mejor consejo y cobijo de amor. Crédito: Univisión
11/13
Comparte
Así que más allá de celebrar en un sólo día a nuestras mamitas o figuras maternas, en un evento que se ha vuelto puro consumismo y mercadotecnia, es una oportunidad para celebrarlas siempre, y recordar a la Inmaculada Madre, cuyo ejemplo todos podemos seguir. Crédito: Shutterstock
12/13
Comparte
Les invitamos a que todos los días sean días en que celebremos a las mamás, ayudándolas, apoyándolas, cuidándolas, queriéndolas, como nos quieren a nosotros, y María nos quiere y nos invita a ser también sus hijos como Jesús. Crédito: Shutterstock
13/13
Comparte
Es una linda oportunidad para que pidamos a nuestra Santísima Madre que nos ayude a llegar a ser más dignos, más santos y más amorosos hijos de Dios. Crédito: Shutterstock
Reacciona
Comparte
En alianza conCivic Science

Más contenido de tu interés