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Datos que tal vez no sabías de San Francisco de Asís

Conoce un poco más de la vida de quien es considerado el santo patrono de los animales.
4 Oct 2022 – 06:18 AM EDT
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San Francisco de Asís nació como Giovanni di Pietro Bernardone en Asís, actual Italia, alrededor de 1182. Su padre era comerciante y su madre era de familia noble, así que creció sin preocupaciones. Su papá hacía muchos negocios en Francia, por lo que cuando estaba fuera de la ciudad, al niño le decían "francesco" (el francés). Crédito: Shutterstock
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Y aunque se llamaba Giovanni (Juan), al pequeño se le conocía más como Francesco también por su afición a la lengua francesa y a los cantos de trovadores. De joven vivió cómodamente entre lujos y riqueza, gastando mucho dinero y con ambiciones de ser gran empresario. Getty Images
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Cuando Francisco tenía como unos veinte años, hubo pleitos y discordia entre las ciudades de Perugia y Asís, en las que se vio envuelto, uniéndose al ejército. De ahí, terminó en prisión. Francisco fue encarcelado un año y luego cayó gravemente enfermo, tiempo que le sirvió para reflexionar y madurar emocionalmente. Shutterstock
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Se dice que tuvo su primera visión en el pequeño templo de San Damián, que estaba medio destruido y abandonado. Oyó ante una imagen de Cristo una voz que le pedía que reparara la Iglesia. Así que, sin vacilar, Francisco tomó parte de su fortuna y bienes, vendiéndolos para donarlo todo al sacerdote y así restaurar el templo, una acción que desató la ira de su padre. Crédito: Getty Images
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Cuentan que su padre lo encontró tan mal vestido y sucio en el templo, que lo golpeó con furia y lo regresó al pueblo, donde la gente se burlaba de Francisco como si hubiera perdido la razón. Fue encerrado en una habitación con grilletes a sus 25 años, pero su madre lo liberó, y él regresó a servir a los pobres en la iglesia. Shutterstock
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Entonces su padre lo llevó ante el obispo de Asís para que, si quería seguir actuando así, entonces renunciara formalmente a su herencia. Francisco respondió devolviéndole todo a su padre, inclusive su propia ropa, renegando así de su fortuna y vida y renunciando así a cualquier bien terrenal. A sus 25 años, en la pobreza, abandonó su ciudad natal. Getty Images
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Se cree que su vida está inspirada en Mateo 10,9, en donde Jesús dice a sus discípulos: "no lleven oro, plata o monedas en el cinturón" cuando viajen para predicar el Evangelio. Francisco se sintió inspirado a hacer lo mismo y comenzó a viajar para predicar el arrepentimiento en pobreza. Shutterstock
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Durante los siguientes años se dedicó a reconstruir algunas iglesias y a predicar el Evangelio, vistiendo solamente una túnica, ya que había regalado sus sandalias, cinturón y pocas pertenencias que tenía. Pronto comenzó a atraer seguidores, quienes querían estar con él y ayudar a predicar la palabra de Dios. Crédito: Getty Images
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Su primer discípulo fue Bernardo de Quintavalle, quien era un rico comerciante también proveniente de Asís que vendió todo lo que tenía para darlo a los pobres, justo como él. Su segundo discípulo fue Pedro de Cattaneo. San Francisco les concedió hábitos a los dos en abril de 1209. Pronto llegó a tener doce discípulos, como los había tenido Jesús. Shutterstock
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El Papa Inocencio III no quería darle apoyo a Francisco y sus seguidores, pero tuvo un sueño en el que vio a Francisco sosteniendo con su cuerpo la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de la diócesis de Roma, que estaba a punto de derrumbarse. Así, el papa interpretó el sueño como una señal, y así autorizó a Francisco predicar y lo nombró diácono. Crédito: Getty Images
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Con el tiempo, el número de sus seguidores fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, llamada actualmente franciscana o de los franciscanos. Además, con la colaboración de Santa Clara, fundó la rama femenina de la orden, las Damas Pobres, más conocidas como las clarisas. Crédito: Getty Images
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Más tarde, por 1224, se retiró al Monte Alvernia y construyó una pequeña celda. Ahí sucedió el milagro de las estigmas, pues quedaron impresas las señales de la pasión de Cristo en su cuerpo. A partir de entonces llevaba las manos dentro de las mangas del hábito y llevaba medias y zapatos. Dijo que le habían sido reveladas cosas que jamás diría a hombre alguno. Tiempo después bajó del Monte y curó a muchos enfermos. Crédito: Getty Images
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No obstante, su salud iba empeorando. De acuerdo con su último deseo, fue encaminado a la Porciúncula, donde se estableció en una cabaña cercana a la capilla. Murió el 3 de octubre de 1226 a la edad de 44 años. Fue canonizado en julio de 1228 y su fiesta se celebra al día siguiente de su fallecimiento, el 4 de octubre. Crédito: Shutterstock
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Desde 1929, el 4 de octubre también se celebra el Día Internacional del Animal en honor a San Francisco de Asís, quien fue de los primeros en predicar que los animales también eran criaturas de Dios y por ende gozaban de los mismos derechos que los humanos. Shutterstock
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En 1980, el papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís el Santo Patrono de los animales, los veterinarios y los ecologistas, por lo que también es frecuente que se le represente rodeado de criaturas. Crédito: Shutterstock
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San Francisco de Asís nos enseña el valor de la humildad y el sacrificio. A vivir con sencillez, austeridad y mucho amor a Dios. Nos enseña a vivir cerca de la palabra del Señor y no del apego a las cosas materiales. A saber encontrar la felicidad en lo que tenemos, aun en pobreza. Y también, a reconocer que todas las criaturas somos iguales. Crédito: Shutterstock
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