Melissa Rivers demandará a la clínica donde fue operada su madre

Demandará porque la otorrinolaringóloga Gwen Korovin, quien se habría encargado de la intervención, no contaba con autorización para practicar la cirugía.

Después de que su televisiva madre Joan Rivers falleciera el pasado 4 de septiembre a causa de las complicaciones derivadas de una parada cardiorrespiratoria durante una intervención quirúrgica en las cuerdas vocales, Melissa Rivers planea demandar al centro médico Yorkville Endoscopy Clinic de Nueva York, donde tuvo lugar la fatal operación.

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El origen de la reclamación de Rivers residiría en que la otorrinolaringóloga Gwen Korovin, quien se habría encargado de la intervención, no contaba en ese momento con la autorización pertinente para practicar operaciones quirúrgicas en dicha clínica.

Aunque el director de la clínica, el doctor Lawrence Cohen, dimitió de su cargo tras conocerse el fallecimiento de la presentadora -quien moría a los 88 años tras permanecer en coma una semana- la doctora Korovin habría seguido ejerciendo su profesión y tratando a nuevos pacientes en el mismo centro médico.

"Melissa planea demandar a la clínica. Es muy complicado hablar de algo tan desagradable con ella, pero va a demandar", explicó un amigo cercano a la familia al periódico Daily Mail.

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Al parecer, tanto el doctor Cohen como la otorrinolaringóloga estuvieron tratando a la fallecida Joan Rivers en las horas previas a la fatídica intervención quirúrgica, según afirmaron algunos trabajadores del centro médico a CNN. La doctora Korovin habría dirigido una laringoscopia seguida de una endoscopia con el objetivo de determinar la causa del dolor de garganta y la ronquedad de la voz que Rivers sufría. Según apuntan las mismas fuentes, el doctor Cohen habría ordenado a Korovin llevar a cabo ambas intervenciones de nuevo, y fue en el proceso de esa segunda laringoscopia cuando la estrella televisiva habría sufrido la fatal parada cardíaca después de que se le inflamaran las cuerdas vocales, interrumpiendo así el suministro de oxígeno directo a sus pulmones.

Fiel a esta sucesión de los hechos, la hija de la mítica presentadora asegura que la doctora Korovin no contaba con la autorización pertinente para llevar a cabo intervenciones en la clínica, puesto que solamente tenía permitido observar los procedimientos llevados a cabo por el doctor Cohen, y por tanto habría infringido las regulaciones marcadas por la legislación sanitaria de Nueva York.

Por su parte, la reputada clínica neoyorquina ha negado que se produjese la biopsia de las cuerdas vocales que se ha apuntado como la causa del fallecimiento de Joan Rivers

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