Juegos Olímpicos

Memoria México 1968: el día en el que un humano corrió 100 metros en menos de 10 segundos

Las condiciones se combinaron para que hace 50 años por primera vez un hombre corriera los 100 metros planos en menos de 10 segundos, en México 1968.
14 Oct 2018 – 1:03 PM EDT

La altitud de la Ciudad de México generó toda clase de temores en el mundo deportivo, pero fue una ventaja para las competencias de velocidad.

La prueba reina del atletismo, los 100 metros planos, vivió uno de sus más altos momentos históricos en los Juegos de México en la pista del Estadio Olímpico Universitario, a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar (7 mil 356 pies), cuando por primera vez un hombre recorrió el hectómetro en menos de 10 segundos sin ningún tipo de asistencia.

A mayor altitud hay menos oxígeno en el aire, lo cual desfavorece la resistencia de los deportistas, pero genera menos fricción del viento, por lo que en pruebas rápidas y anaeróbicas se pueden dar más rápidas.

Además, la evolución deportiva llegó al punto en el que era factible la posibilidad de correr en menos de 10 segundos con las condiciones de México: altitud, clima templado y una nueva pista de tartán, un material artificial que permite menor fricción en las pisadas que la arcilla.

La prueba se corrió a las 6:00 PM locales, cuando el sol empezaba a ceder en el horizonte (en aquella época no existía el horario de verano), con un viento favorable de 0.3 metros por segundo.

Además, por primera vez se implementó el cronometraje electrónico, lo que le dio certeza a las marcas. Cuatro meses antes de los Juegos de México, en los Campeonatos Nacionales de Estados Unidos en Sacramento, Hines paró el cronómetro manual en 9.9 segundos, pero sin una certeza real de que rompiera la marca de los 10.


Hines, de 22 años, validó su condición de favorito en la Ciudad de México con una carrera fantástica para la época, donde registró 9.95 segundos, una nueva marca mundial y olímpica. La medalla de plata fue para el jamaiquino Lennox Miller (10.04) y la de bronce para el también estadounidense Charlie Green (10.07).

La marca de Hines tardó en volver a ser rota. En 1983, 15 años después, Calvin Smith registró 9.93 en Colorado Spring, en condiciones de altitud similares a las de la Ciudad de México.

Cuatro años después, Carl Lewis empató el récord de Smith en Roma, a escasos metros sobre el nivel del mar y en 1988 corrió una centésima más rápido, en los Juegos Olímpicos de Seúl, en aquella carrera tristemente recordada por la descalificación por dopaje del canadiense Ben Johnson, quien había fijado un tiempo inaudito de 9.79 segundos.

Tras los Juegos de México, Hines fue reclutado por los Miami Dolphins y tras dos años en la NFL, donde también jugó para los Kansas City Chiefs, terminó una fugaz y poco exitosa carrera en los emparrillados.

Después de Hines, la marca mundial fue empatada o rota 15 veces hasta la fecha, las últimas tres por Usain Bolt y, de esas, la tercera por el mayor margen que se haya visto en el último medio siglo, de 10 centésimas, para dejarla en los 9.58 segundos vigentes, en los Campeonatos Mundiales Berlín 2009.

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