La desastrosa gestión deportiva y económica del Manchester United en los últimos años

Los resultados de los Red Devils contrastan con la planeación hecha por el Sevilla, el club que lo eliminó en la Champions League.

La gestión deportiva del Manchester United desde la llegada de Jose Mourinho solo puede ser descrita con una palabra: desastrosa.

El despilfarro económico de los Red Devils es rotundo y, a la vez, sumamente alarmante pues los resultados no han redituado en éxitos, ni a nivel local, ni a nivel internacional.

Tan solo este torneo con las contrataciones de Romelu Lukaku, Nemanja Matic, Victor Lindelöf y la llegada de Alexis Sánchez (intercambio por Henrikh Mkhitaryan más una suma de dinero), el Manchester United se gastó la friolera suma de 212 millones de euros.

A eso habría que sumarle los 185 millones de euros que pagó la temporada anterior por Paul Pogba, Eric Bailly y el propio Henrikh Mkhitaryan. El gran total de Jose Mourinho y del Manchester United es de 397 millones de euros.

Pero si los gastos del Manchester United son inmensos, los ingresos por jugadores vendidos están prácticamente en ceros. Al menos la última temporada, solo Adnan Januzaj le redituó un poco de dinero a sus arcas tras una transferencia de 8.5 millones de euros; Andreas Pereira con un préstamo por 3 millones de euros cierra un pobrísimo ingreso total de 11.5 ‘kilos’.

Manchester United está a 16 puntos del Manchester City en la actual Premier League, por lo que además de la Champions, el título liguero será imposible. Tras ser eliminados de la Carabao Cup a manos del Bristol City, a los Red Devils solo les quedaría obtener la FA Cup donde se encuentra en cuartos de final y donde se medirá al Brighton & Hove Albion.

Cabe recordar que, a inicios de campaña, el Manchester United perdió la Supercopa de Europa tras caer 2-1 con el Real Madrid.

Sevilla, el ejemplo de una buena administración deportiva y económica

En cambio, Sevilla con una extraordinaria gestión le demostró al Manchester United que el dinero no compra éxitos y que con más ingresos que egresos, su año, al menos en Europa, pinta para ser afortunado.

Si bien el Sevilla no está brillando en La Liga, a nivel internacional el cuadro andaluz demuestra que su nombre retumba aún más fuerte fuera de las fronteras de su país.

A las arcas del Sevilla le entraron 82 millones de euros con las transferencias de futbolistas como Vitolo, Vicente Iborra y Yevjen Konoplyanka, entre otros. Mientras tanto, gastaron 75 millones de euros en jugadores como Luis Muriel, Nolito, Guido Pizarro o Éver Banega, entre otros.

Esta Champions League nos está dando el ejemplo que los millones no siempre compran la felicidad… ni tampoco los títulos. Si no, pregúntenle al PSG y al Manchester United.