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De Rock Hudson a Charlie Sheen: cómo ha cambiado la percepción del VIH l...

El médico de Sheen fue enfático al explicar que aunque es VIH positivo, el actor no tiene sida.

De Rock Hudson a Charlie Sheen: cómo ha cambiado la percepción del VIH

De Rock Hudson a Charlie Sheen: cómo ha cambiado la percepción del VIH

Portar el virus ya no es una sentencia de muerte, como hace 30 años. Pero el estigma continúa.

El médico de Sheen fue enfático al explicar que aunque es VIH positivo,...
El médico de Sheen fue enfático al explicar que aunque es VIH positivo, el actor no tiene sida.

“Estoy aquí para admitir que, de hecho, soy VIH positivo”. Con esas palabras, el controversial actor Charlie Sheen confirmó este martes los rumores que circulaban sobre su estado de salud. “Son tres letras difíciles de absorber”, dijo en entrevista exclusiva para el programa "Today" de la cadena NBC.

En los cuatro años que tiene viviendo con el virus, admitió Sheen, tomó muchas malas decisiones. Saberse enfermo tuvo algo que ver con su comportamiento desmesurado en el pasado reciente. No quería vivir con el miedo de que alguien más confesara su secreto, decidió hablar y en la entrevista asegura sentirse mejor de lo que, pensó, era posible.

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A su médico tratante, Robert Huizenga, le inquietan más el ánimo y los hábitos que los daños que pudiera ocasionarle el virus. Según él, los medicamentos antirretrovirales lo han suprimido de tal manera, que la carga viral ya es muy baja y no es detectable en su sangre.

"Me preocupa más el abuso de sustancias debido a la depresión que supone padecer la enfermedad, que lo que el virus pueda hacerle", dijo Huizenga. Si bien ser portador ya no es la sentencia de muerte que era en las décadas de los 80 o 90 –aún no hay cura, pero sí tratamientos accesibles y efectivos— el asunto todavía está rodeado de prejuicios.

“Pagar cantidades substanciosas de dinero para mantener el silencio no solo refleja el estigma en torno a la enfermedad sino también una voluntad de apoyar ese estigma, en lugar de ser directo y aceptar lo que le sucedió”, señaló a Univision Noticias Jeff Sheehy, director de comunicaciones de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), diagnosticado con el virus del VIH en 1997.

Sheehy no está seguro de que la discusión sobre el caso Sheen esté ayudando a entender los desafíos de quienes están en riesgo de VIH o viven con el virus. "Su pasado reciente de abusos y promiscuidad podría respaldar la idea de que las personas con VIH están 'teniendo lo que merecen".

Antes que el actor, otras personalidades han admitido públicamente haberse contagiado de VIH, a pesar de las complejidades que ello representa. A través de sus historias, indagamos en cómo ha cambiado el entendimiento de esta enfermedad.

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El silencio que rompió Rock Hudson

Era el año 1985 y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) empezaba a ser un problema de alcance mundial por su alta tasa de contagio y mortalidad, además de la falta de medicamentos eficaces. Su origen aún era incierto y el silencio rodeaba la enfermedad.

Los rumores de que el actor Rock Hudson era portador de VIH y tenía sida estallaron cuando acudió a Francia a buscar tratamiento. Su portavoz, la publicista Yanou Collart, confirmó que padecía el síndrome el 25 de julio de ese año: “Nunca olvidaré la expresión de su rostro, muy pocas personas sabían que era gay. Estaba destruyendo su propia imagen y en sus ojos se veía esa resignación”, recordó.

El actor Rock Hudson fue la primera celebridad en revelar un diagnóstico...
El actor Rock Hudson fue la primera celebridad en revelar un diagnóstico de VIH/sida.

Tras el anuncio, Hudson se convirtió en la primera celebridad en reconocer que padecía la enfermedad. En aquel momento se consideraba que el virus solo se podía transmitir a través de relaciones homosexuales o vía intravenosa al usar jeringas para administrar drogas; después se determinó que las formas de contagio eran mucho más amplias.

El actor falleció unos meses después, el 2 de octubre de 1985. Su muerte representó un punto de inflexión para que la gente comenzara a notar el peligro que representaba el virus que hasta entonces se creía limitado a poblaciones marginales. Sin embargo, activistas como Larry Kramer, autor de la obra "The Normal Heart", debieron luchar durante años para poner fin a la apatía que generaban los enfermos de sida en EEUU hasta el momento. El presidente Ronald Reagan no mencionó la palabra "AIDS" (sida) hasta el año 87.

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Cuando el VIH era sinónimo de muerte

En 1991, se conocieron otros dos casos que conmocionaron a la opinión pública.

El jugador de baloncesto Earvin "Magic" Johnson, toda una leyenda de la NBA, conmocionó al mundo al anunciar a principios de noviembre de ese año que tenía VIH. Aunque explicó que no había desarrollado sida, la percepción al término de esa rueda de prensa era que había pronunciado su sentencia de muerte.

Magic Johnson se encuentra saludable 24 años después de ser portador del...
Magic Johnson se encuentra saludable 24 años después de ser portador del virus.

Pero no fue así: 24 años después, a sus 56 años, ha logrado impedir la aparición del sida, gracias a la ayuda de medicamentos antirretrovirales. Su infección fue detectada a tiempo, se convirtió en pionero de los tratamientos y su caso ayudó a cambiar la percepción sobre lo que era el virus y cómo podía transmitirse.

El mismo año de su diagnóstico, creó la Fundación Magic Johnson para ayudar a combatir la enfermedad y concientizar de la importancia de la prevención, protección y detección, e incluso volvió a jugar baloncesto. Tras conocer la noticia de Sheen, le hizo una invitación pública a través de su cuenta de Twitter, para que lo acompañara en la tarea de educar sobre el virus.

También en 1991, el músico y cantante británico Freddie Mercury, líder del grupo Queen, se negó a responder conjeturas de la prensa sobre su estado de salud. Finalmente confirmó que era VIH positivo y había desarrollado sida en un comunicado dado a conocer un día antes de su muerte. Falleció por una neumonía consecuencia de la enfermedad, el 24 de noviembre del mismo año.

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El miedo al rechazo

Otro de los casos que ejemplifica la dificultad de hacer público el diagnóstico de este virus es el del clavadista estadounidense, doble campeón olímpico, Greg Louganis. Su revelación ocurrió en 1995, siete años después de haber participado en los Juegos Olímpicos de Seúl, donde sufrió un accidente: se golpeó la cabeza contra la plataforma de salto y sangró abundantemente al caer en la piscina.

“No sabía cómo la gente lo iba a recibir. No soy Magic Johnson. No soy heterosexual, soy gay. Recibo muchas críticas, pero esto era lo que tenía que hacer”, dijo al momento del anuncio.

Hoy, 20 años después, hacer público un diagnóstico de VIH sigue siendo un asunto delicado para cualquier persona, mucho más para una celebridad. Según Scott Carroll, quien desde hace más de dos décadas asesora a pacientes acerca de VIH/sida y es codirector de la clínica comunitaria Berkeley Free Clinic, el caso de Sheen va a ser “interesante” porque podría “darnos una idea de lo que necesitamos hacer para apoyar a la gente que está luchando, lidiando con su estado de VIH”.

Greg Louganis escondió su diagnóstico por varios años.
Greg Louganis escondió su diagnóstico por varios años.

“Una de las cosas que queremos es ayudar a la gente a sentirse cómoda hablando sobre su estado de HIV”, y también ayudar a quienes han sido diagnosticados con el virus “para que no se escondan”, dijo Carroll.

***Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan que cualquier persona entre los 13 y los 64 años se realice al menos una prueba de VIH al año como parte de su rutina de salud. Los condones son la mejor manera de prevenir contagios vía sexual.

Con la colaboración de Noelia González desde California.

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