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Metro Ciudad de México

¿Cuánto le cuesta a Ciudad de México y a sus habitantes la contingencia ambiental?

¿Cuánto le cuesta a Ciudad de México y a sus habitantes la contingencia ambiental?

Las autoridades estiman unas pérdidas económicas millonarias en Ciudad de México por las medidas tomadas para combatir la contaminación ambiental. Pero para quienes enfrentan cada día la incertidumbre de cómo llegar al trabajo, el costo también es emocional.

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Para Ana María Mendiola, no poder usar su automóvil en la Ciudad de México es peor que una pesadilla. Si quiere llegar a tiempo a su trabajo y llevar a sus dos hijos a la escuela tiene que levantarse por lo menos dos horas antes los días que no puede manejar por las restricciones del gobierno de la capital mexicana a vehículos con placas terminadas cada día para tratar de atajar la situación de emergencia ambiental.

Esos días, a Mendiola le toca caminar sobre sus tacones y con una pesada bolsa al menos cinco cuadras para llegar a la estación de Metrobús al lado de sus hijos, de 9 y 12 años, que llevan pesadas mochilas sobre sus hombros.

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Llegar a la estación no les garantiza comodidad. Si logran abordar uno de los primeros camiones que pasan, es seguro que irán comprimidos unos con otros. Mochilas aplastadas, pisotones, jaloneos y hasta gestos de molestia de los otros usuarios.

Según le cuenta a Univision Noticias, Mendiola antes usaba Uber, pero ahora esa opción es solo para emergencias porque no pudo solventar más ese gasto: “En horas pico cobran una tarifa más alta y lo que pago por un solo viaje en taxi alcanza para casi una semana en Metrobús”.

Como ella, miles de ciudadanos, pequeños comerciantes y prestadores de servicio han tenido que costear alternativas de transporte para poder llegar a diario a sus destinos durante los días de contingencia declarados por las altas concentraciones de ozono en la Ciudad de México.

Eso en una de las ciudades más pobladas del mundo supone una pérdida millonaria. Según datos de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope-CDMX), las pérdidas económicas durante los dos periodos de contingencia y 25 días de implementación del programa de restricción vehicular " Hoy No Circula Ampliado", ascienden a alrededor de 300 millones de dólares.

En el caso de los comerciantes minoristas, se estima que las pérdidas ascienden a 900,000 dólares al día debido a que cada microempresario gasta entre 22 y 50 dólares diarios extras los días que su vehículo no funciona.

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Sin embargo, las pérdidas económicas no son las únicas que se han manifestado. El estrés generado por alrededor de un millón de ciudadanos que tienen que buscar un nuevo medio de transporte ha comenzado a afectar emocionalmente a la población.

De acuerdo con el doctor Serafín Mercado Domenech, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en psicología ambiental, con la situación que viven los usuarios del transporte durante el periodo de restricción, resulta imposible garantizar el bienestar emocional y social de los habitantes.

Algunos de los síntomas emocionales más comunes son ansiedad, angustia y mal humor, así como dificultad para concentrarse y en casos más severos, depresión.

“Lo que pasa es que en el periodo de contingencia hay un factor que afecta en especial los estados emocionales de las personas. El ozono, que es la causa por la cual se declaró la contingencia, es una modalidad del oxígeno que ocasiona que la gente se ponga irritante y susceptible. Por lo que es más común ver cómo la gente se insulta y estalla fácilmente”, relata Domemech.

Se estima que en el último mes, 75 por ciento de las personas que laboran en la Ciudad de México han tenido problemas laborales y financieros desde la implementación del programa “Hoy No Circula”, según un estudio realizado por el proveedor global de trabajo flexible, Regus.

Transporte Público en la Ciudad de México
Transporte Público en la Ciudad de México


Las preocupaciones se han ocasionado por la alta demanda de transporte público, el miedo a llegar tarde al trabajo, realizar trayectos en un periodo más largo de tiempo y el incremento de gasto que implica utilizar medios de transporte alternos.

El estrés generado por este tipo de situaciones, en periodos constantes y prolongados, pueden trascender también al ámbito físico. Como explica el doctor Domenech a Univision.com, algunas de las consecuencias físicas derivadas del estrés son gastritis, cefaleas, migrañas y en algunos casos defensas bajas.

Para conocer más a fondo los efectos que se producen en los capitalinos, el Centro de Opinión Pública (COP) de la Universidad del Valle de México realizó un estudio sobre qué afectaciones perciben en torno a la movilidad en la Ciudad de México.

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Se realizó una encuesta a 466 habitantes y la mayoría de los participantes externó su preocupación en el ámbito económico y de seguridad.

Entre los datos más reveladores se encuentra que el 31 por ciento destina de entre uno y tres dólares al día para trasladarse, lo que representaría el 10 por ciento del ingreso de la población que gana un par de salarios mínimos al mes.

Por su parte, el mantenimiento y servicio del transporte público es considerado deficiente por el 70 por ciento de los encuestados y el mismo porcentaje dijo sentir preocupación por sufrir un asalto durante algún traslado.

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