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Alcabala policial en Oregon, cerca del refugio

FBI efectúa nuevas detenciones de miembros de milicia en Oregon

FBI efectúa nuevas detenciones de miembros de milicia en Oregon

La juez determinó que los ocho arrestados deberán permanecer en prisión al menos hasta el viernes, al considerar que son un peligro para la comunidad

Alcabala policial en Oregon, cerca del refugio
Alcabala policial en Oregon, cerca del refugio

Un día después de que fueron arrestados ocho miembros de un grupo antigubernamental armado, el FBI y la policía estatal de Oregon anunciaron el miércoles tres nuevas detenciones de personas vinculadas con la milicia.

Duane Leo Ehmer, de 45 años y procedente de Irrigon, Oregon y Dylan Wade Anderson, de 34 años de Provo, Utah, fueron detenidos en torno a las 3:30 de la tarde. Unas pocas horas después se detuvo a Jason S. Patrick, de 43 años y procedente de Bonaire, Georgia.

Los hombres se entregaron a los agentes en un punto de control en una carretera cerca del refugio.

Como en el caso de los ocho detenidos el martes, las autoridades señalaron que los hombres serán acusados de un delito federal de conspiración para impedir que agentes de Estados Unidos realicen sus tareas oficiales mediante el uso de la fuerza, la intimidación o las amenazas.

Agentes del FBI señalaron que la agencia trabaja sin descanso para vaciar el refugiado de ocupantes armados de la forma más segura posible.

Ammon Bundy, líder de una milicia en Oregon
Ammon Bundy, líder de una milicia en Oregon


Bundy llama a deponer la protesta

su líder instó el miércoles a un puñado de milicianos restantes que abandonen las instalaciones del refugio de vida silvestre en Oregon que tienen tomadas desde hace más de tres semanas y donde ahora están rodeados de agentes federales.

Después de que Ammon Bundy tuvo su primera comparecencia en la corte en Portland el miércoles, su abogado, Mike Arnold, leyó este comunicado de su cliente: "Por favor retírense. Vayan a casa y abracen a sus familias. Este combate está ahora en las cortes".

No está claro si el resto de los seguidores de Bundy aún atrincherados en las instalaciones del Refugio Nacional Malheur de Vida Silvestre en el sur de Burns estaban dispuestos a seguir su consejo.

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El diario The Oregonian publica que algunos simpatizantes de Bundy han abandonado voluntariamente la instalación.

Trágico desenlace tras balacera en toma de refugio de vida salvaje Univision

Mientras tanto, comenzaron a surgir detalles sobre la confrontación del martes sobre una remota carretera que dio como resultado el arresto de Bundy y otros líderes del grupo de ocupantes, así como la muerte del miliciano Robert Finicum.

Seguidores de Bundy proporcionaron relatos contradictorios respecto a la muerte de Finicum. Uno dijo que Finicum se abalanzó contra agentes del FBI, quienes le dispararon. Un miembro de la familia Bundy dijo que Finicum no hizo nada para provocar a los agentes.

Un hombre de Oregon que dice que fue testigo de la balacera señaló que escuchó aproximadamente seis disparos pero que no vio que alguien resultara herido, y que la balacera sucedió rápidamente, quizá en 12 o 15 segundos. Raymond Doherty dijo a la televisora KOIN-TV (http://is.gd/AgNSdm) que estaba aproximadamente 30 metros (100 pies) atrás y no pudo ver quién estaba disparando específicamente. Pero, agregó, "yo vi que se disparaban unos a otros".

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No hubo forma inmediata de confirmar las narraciones. Las autoridades se negaron a proporcionar algún detalle sobre la confrontación o incluso a confirmar si fue Finicum quien murió.

El jurado consideró que los milicianos atrincherados ejercieron su derec...
El jurado consideró que los milicianos atrincherados ejercieron su derecho a la protesta ante los "excesos" gubernamentales.

Cargos federales

El Buró Federal de Investigación (FBI), que llevó a cabo las detenciones, acusa a los ocho arrestados de "conspirar para impedir a los agentes de la ley llevar a cabo sus obligaciones mediante el uso de la fuerza, la intimidación o amenazas", y asegura que los amotinados disponían de explosivos y gafas de visión nocturna y que estaban preparados para luchar.

Tras leer los cargos, la jueza Stacie Beckerman decidió que Bundy y los otros acusados deberán permanecer en prisión por lo menos hasta el viernes, al considerar que son un peligro para la comunidad y que, al no tener vínculos con el estado de Oregón (todos proceden de otros estados), existe riesgo de fuga.

La operación de ayer se llevó a cabo en una carretera a las afueras de Burns (Oregón), cuando el FBI paró el auto en el que viajaban los cabecillas de los amotinados, lo que desencadenó disparos que produjeron la muerte de uno de los miembros de la milicia, el portavoz Robert Levoy Finnicum.

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En el vehículo viajaban Bundy, Finnicum y otras cuatro personas, mientras que los otros dos arrestos tuvieron lugar en operaciones paralelas en Burns.

"Levoy es uno de los mejores hombres y mayores patriotas que he visto nunca. Su amor por este país lo llevaba en la sangre que derramó ayer", dijo Bundy sobre su fallecido amigo a través de su abogado.

Abogados de Bundy, Mike Arnold y Lissa Casey
Abogados de Bundy, Mike Arnold y Lissa Casey

El pasado 2 de enero, los milicianos armados tomaron un edificio de la reserva natural de Malheur como parte de una protesta surgida en la cercana localidad de Burns en apoyo a dos rancheros condenados por realizar quemas en un terreno rural del Gobierno sin permiso.

Desde entonces, se les han unido otras personas provenientes de todo el país, y los amotinados han organizado varios encuentros con la población local para defender su posición y lanzar proclamas contra lo que consideran los abusos y el autoritarismo del Gobierno federal estadounidense.

Al frente de los amotinados se encontraban los hermanos Ammon y Ryan Mundy, hijos del ranchero de Nevada Cliven Bundy, conocido por llevar años desafiando al Gobierno al negarse a pagar por que sus reses pasten en terrenos federales.

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El desencadenante de la protesta fue la condena emitida contra dos rancheros de Oregón, Dwight Hammond y su hijo Steve, por haber hecho quemas no autorizadas en terreno federal en 2001 y 2006.

En un principio, los Hammond fueron condenados a tres meses de prisión el padre y a un año el hijo, penas que cumplieron, pero en octubre pasado un tribunal de apelaciones consideró que el castigo era demasiado clemente y lo aumentó en cerca de cuatro años más cada uno, ya que las leyes federales castigan el incendio provocado con al menos cinco años de prisión.

Los Hammond defienden que prendieron los fuegos en su propiedad para evitar la penetración de plantas invasoras, pero la versión del Gobierno en el juicio fue muy diferente: se dedicaban a la caza furtiva y otras actividades ilegales y provocaron los incendios para borrar pruebas.

Pero el motivo de fondo de la protesta es la reivindicación del derecho de la gente al uso gratuito de los terrenos gubernamentales, algo que los milicianos consideran un principio constitucional que deben defender "frente a la tiranía" del Gobierno central.

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