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El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se dirige a los asistentes a la AIPAC 2017.
Leah Soibel
Opinión

Fundadora y directora de Fuente Latina.

Estados Unidos e Israel: una alianza con nuevos bríos para frenar la amenaza del terrorismo

Estados Unidos e Israel: una alianza con nuevos bríos para frenar la amenaza del terrorismo

“La conferencia de la AIPAC de este año está sirviendo para ratificar algunas certezas en relación con la agenda internacional del gobierno estadounidense”.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se dirige a los...
El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, se dirige a los asistentes a la AIPAC 2017.

Trump, año I. Transitamos por el primer año del Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos y llega una nueva edición de la conferencia anual de la AIPAC, el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel, que se está celebrando en estos días –26 a 28 de marzo– en Washington DC. Son, como siempre, unas jornadas de gran interés y expectación, no sólo para ambos países sino para todo el planeta y, como suele suceder, la organización judía más importante en Estados Unidos reúne a un elenco de personalidades políticas de enorme impacto. La AIPAC abre además una ventana a la que se asoman los observadores para conocer de cerca las estrategias compartidas entre dos naciones aliadas que defienden fuertes valores democráticos para sus ciudadanos y para el mundo.

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La celebración de este encuentro tiene en esta ocasión un interés muy especial, y es que es el primero con el presidente Trump instalado en la Casa Blanca. Un líder muy controvertido dentro y fuera de Estados Unidos, pero que además ha reservado un apartado muy importante de su agenda política internacional a la situación del Medio Oriente en general, y al conflicto entre Israel y los palestinos en particular. Lejos quedan aquellas conferencias de gran tensión en las que se escenificaba la enorme distancia entre el presidente Obama y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Es una cita de gran calado, y lo que estamos viendo en la del presente año son más debates que miran hacia el futuro y menos ataques instalados en rencillas políticas que ya quedan atrás.

Llegados a este punto, es necesario aportar sosiego al debate político y trasladarlo a la opinión pública. Mucho se especula sobre las estrategias y las tácticas de Trump y su equipo, muchos titulares se suben al carro del ruido mediático que tanto rédito otorga en términos de audiencia, muchos opinadores de los que proliferan en las redes sociales lanzan sus ataques furibundos o sus loas inquebrantables. Trump es todo un fenómeno mediático desde mucho antes de su elección. Pero lo que ahora toca es dejarle gobernar y pedir a la opinión pública y a los medios de comunicación que no se dejen llevar por tormentas, muchas veces desatadas por intereses creados. Abundando en esta tesis, veamos como ejemplo lo que sucede en el Medio Oriente. Si nos dejáramos arrastrar por lo que se lee en los titulares sensacionalistas y en las redes sociales, cabría pensar que con Trump en el poder el fin del mundo ya está aquí. Pero no es así. La realidad es que está llegando el principio del fin para el Estado Islámico, las guerras en Siria e Irak empiezan a deshincharse, ahora hay potencias que están dispuestas a frenar a un Irán crecido tras el acuerdo nuclear, y por primera vez en varios años se vuelve a hablar de la reanudación de un diálogo en busca de la paz entre Israel y los palestinos. No es que Trump sea el artífice de todo esto –con él o sin él, hay luz al final del túnel–, pero lo que no ha sido, desde luego, es el catalizador de una destrucción sin fin, como vaticinaban los más agoreros. Así que dejémosle gobernar.

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En lo que toca a Israel, la conferencia de la AIPAC de este año está sirviendo para ratificar algunas certezas en relación con la agenda internacional del gobierno estadounidense y con su posición respecto a la importante alianza de Estados Unidos y la joven democracia del Medio Oriente, en medio de una región en llamas. Lo hemos podido comprobar con la intervención del vicepresidente norteamericano, Mike Pence. “El presidente Trump está comprometido con forjar una paz duradera en Oriente Medio”, subrayó Pence, y está va a ser una idea sobre la que pivotará la acción política de Estados Unidos en la zona. Y desarrolló su visión: dijo que “Trump está invirtiendo en encontrar una solución equitativa al conflicto entre israelíes y palestinos”, pero con la condición inviolable de “no comprometer nunca la seguridad del Estado de Israel”. La estrecha vigilancia a Irán, con el objetivo de que nunca obtenga un arma nuclear, es un eje central en la política internacional de Estados Unidos, y eso es algo que ha sido muy bien recibido en esta conferencia.

Al final, la impresión recibida es que la salud de la alianza entre Estados Unidos e Israel es sólida, se abre a una nueva etapa de futuro que puede aportar la estabilidad necesaria para todo el Medio Oriente y se ratifica en la defensa de los valores democráticos y la promoción real de los derechos humanos.

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Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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