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Seguidores del candidato presidencial republicano Donald Trump durante un mitin en Green Bay, Wisconsin, el 17 de octubre de 2016
Jaime Yáñez
Opinión

Redactor y editor en el noticiero nacional de Univision.

El voto hispano en una atípica campaña presidencial

El voto hispano en una atípica campaña presidencial

“Los analistas políticos han presentado el voto latino como el ‘gigante dormido’ que afianzará a los demócratas en el poder. Sin embargo, elección tras elección, la participación se mantiene muy baja”.

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Seguidores del candidato presidencial republicano Donald Trump durante un mitin en Green Bay, Wisconsin, el 17 de octubre de 2016


Lo que hace unos meses empezó como una anécdota divertida, se ha convertido en una preocupación muy seria para los líderes tradicionales.

En mis más de veinte años de estar viviendo en Estados Unidos y con la experiencia de ver y cubrir unas cinco elecciones presidenciales, estas son las más atípicas en la historia democrática de este país. Las primarias marcaron el termómetro de lo que iba a pasar después de las convenciones de ambos partidos. Donald Trump sacó del camino a unos 15 aspirantes a la nominación, varios de ellos del rancio establecimiento republicano; y Hillary, al veterano senador por Vermont, Bernie Sanders, quien sorprendió con el apoyo de millones de votos de los jóvenes, pero no le alcanzaron para ser el candidato demócrata.

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Para muchos analistas políticos, esta campaña y los debates se han convertido en una comidilla de chismes, dimes y diretes, pero menos propuestas serias de gobierno. Han sobresalido los escándalos sexuales de Trump que lo alejan cada vez más de Hillary Clinton en las encuestas.

Varios sondeos publicados este fin de semana revelan que los estadounidenses, especialmente las mujeres, han decidido apoyar a la candidata demócrata, quien ya aventaja al republicano por un margen de entre 5.5 y 11 puntos.

Pero ojo, los demócratas no deben confiarse en las encuestas, porque el magnate sigue tocando la fibra del votante tradicional republicano. Según sondeos, el 91% de los seguidores de Donald Trump son blancos. Sus apoyos están principalmente en el grupo de hombres blancos, solteros, con bajo nivel educativo y mayoritariamente conservadores. Un 36% dice ser evangélico y un 34% acude a la iglesia una vez por semana.

Una de las razones por las que el fenómeno Trump resulta tan difícil de cuantificar es la afiliación ideológica de sus seguidores: casi el mismo porcentaje, entre un 26% y un 29%, se declara moderado o conservador, y es acá donde Trump quiere sacar partido. A estos votantes les gusta el vulgar y grosero Trump. Todos ellos quisieran ser como él, y poder tratar a las mujeres como él dice que las trata, y sin duda lo hace. Les gusta su machismo, les gusta su misoginia, les gusta su racismo, y si Trump logra convencerlos a todos, veremos una elección tan cerrada y polémica como la del vicepresidente y candidato demócrata Al Gore, quien competía con el gobernador de Texas e hijo de un expresidente, George W Bush.

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Gore ganó con el 48,38% de los votos de toda la nación. Bush se quedó con el 47,87%, pero después que la Corte Suprema volviera a contar los votos en el estado de Florida, el candidato republicano obtuvo la victoria en el voto estatal. Fue el triunfo más cerrado de todos: solo 537 boletas de seis millones emitidas. De este modo, 25 votos del colegio electoral del estado del sol lograron darle la victoria a Bush con un total de 271.

Por eso, se espera que el voto hispano sea la clave en estos comicios en los que, por cierto, 27 millones de latinos podrán votar en esta histórica justa electoral, donde aspira una mujer.

Durante décadas, los analistas políticos han presentado el voto latino como el ‘gigante dormido’ que afianzará a los demócratas en el poder. Sin embargo, elección tras elección, la participación se mantiene muy baja, porque los líderes del Partido Demócrata no se han enfocado en educar políticamente a esta comunidad y llegar con verdaderas propuestas que puedan cumplir, y no solamente visitarlos e invitarlos a actos políticos cada vez que hay elecciones. El votante hispano, y ahora el más joven no come entero. Quiere ver y participar en una verdadera democracia sin discriminación de ningún tipo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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