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El fallecido presidente de la AFA, Julio Grondona, y el entonces vicepresidente de Conmebol, Eugenio Figueredo, con el balón oficial de la America 2011 

La Copa que colmó el vaso de la FIFA en las Américas

La Copa que colmó el vaso de la FIFA en las Américas

Los oscuros negocios en torno a la Copa América Centenario 2016 completan la trama de sobornos en la FIFA, que involucran a 12 latinoamericanos y caribeños.

El fallecido presidente de la AFA, Julio Grondona, y el entonces vicepre...
El fallecido presidente de la AFA, Julio Grondona, y el entonces vicepresidente de Conmebol, Eugenio Figueredo, con el balón oficial de la America 2011 


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Por Maye Primera  @mayepri 

Los turbios negocios alrededor de la Copa América Centenario, que se jugará en junio de 2016 en Estados Unidos, fueron la gota que colmó dos décadas de sobornos y lavado de dinero al interior de las federaciones regionales FIFA, según se desprende de la acusación presentada el miércoles 27 de mayo por la fiscalía de Nueva York contra 14 figuras del fútbol mundial.

El escándalo provocó este martes la renuncia de Joseph Blatter, quien hace cuatro días fue reelecto presidente de la FIFA por un quinto periodo consecutivo.

El documento sugiere que la ambición de multiplicar exponencialmente sus ganancias fue el motor que animó a los acusados a promover y a organizar el torneo Centenario, replicando el esquema de sobornos que había resultado exitoso durante los últimos 24 años en América Latina y el Caribe.

La Copa América Centenario y los sobornos de algunos dirigentes de Conmebol y Concacaf Univision

Se presume que los acusados, tanto empresarios deportivos como dirigentes de la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), cometieron una docena de delitos al organizar, transmitir y mercadear las últimas ediciones de la Copa América, desde 1987 y hasta 2023.

“El mercado está en Estados Unidos, los estadios están en Estados Unidos, (la) gente está en Estados Unidos”, señala una declaración pública citada en el auto presentado por la fiscal estadounidense Loretta Lynch y pronunciada por Jeffrey Webb, presidente de la Concacaf y uno de los directivos de la FIFA acusados y detenidos el pasado miércoles.

El 1 de marzo de 2014, Webb hizo esa y otras declaraciones acerca del gran interés comercial del torneo cuando anunció formalmente la convocatoria, durante una rueda de prensa celebrada en Miami.

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“Anidada en el corazón de todos los seguidores, la Copa América 2007 batió récords de audiencias. Esta edición del centenario de la Copa América alojada en EEUU seguro extenderá la pasión por el fútbol a muchos más fans que estarán observando en todo el mundo”, dijo Webb, rodeado por los logotipos de Conmebol, Concacaf y de la empresa WeMatch.

Según la investigación del FBI, esos contratos fueron aceitados con 110 millones de dólares en sobornos, pagados a través de un circuito de bancos de Suiza y Estados Unidos. WeMatch es la cara comercial de Datisa, un grupo integrado por las compañías Traffic Sports, Torneos (antes conocida como Torneos y Competencias, TyC) y Full Play, que en 2013 fue favorecido con los derechos exclusivos de transmisión y mercadeo de la Copa Centenario y de todas las ediciones de la Copa América hasta 2023.

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Las tres empresas contaban para entonces con una larga historia de negocios con las federaciones de fútbol de la región y en algunos casos, con gobiernos de América Latina.

Traffic Sports, propiedad de José Hawila, manejó en forma exclusiva los derechos de las anteriores ediciones de la Copa América desde 1987 hasta 2011. La firma Torneos, propiedad del argentino Alejandro Burzaco, era considerada la mayor productora y comercializadora de eventos deportivos de América Latina. Y Full Play Group se había hecho un lugar en la transferencia de futbolistas y en la organización de partidos amistosos en el Continente.

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Asunción 1991, la primera mordida

La historia de sobornos que involucra a los organizadores de la Copa América y al propietario de Traffic Brasil comenzó el 23 de enero de 1991, horas después de que  Conmebol  celebrara en su sede principal de Asunción, Paraguay, la firma de un contrato que cedía a la empresa los derechos exclusivos de transmisión de los torneos que se jugarían en 1993, 1995 y 1997.

Los tratos de Traffic con la Confederación Sudamericana de Fútbol habían empezado mucho antes, en 1986, cuando el paraguayo Nicolás Leoz asumió la presidencia del organismo. En octubre de ese año, la empresa firmó su primer contrato por 1.7 millones de dólares que le garantizaba los derechos comerciales exclusivos de las Copas de 1987, 1989, 1991.

Según a las investigaciones del FBI, llegado el término de ese primer contrato por cinco años y acabando de firmar el segundo, Leoz le planteó al fundador y propietario de Traffic José Hawilla, que “él haría mucho dinero con los derechos que estaba adquiriendo” y que, en consecuencia, “no pensaba que era justo que él, Leoz, no hiciera dinero también”.

Luego Leoz habría amenazado con no firmar el segundo acuerdo hasta tanto recibiera un pago en dólares por seis cifras en una cuenta designada por él mismo.

Desde entonces, sigue el relato de la fiscalía, Leoz continuó exigiendo coimas cada vez que se realizaba una Copa América, hasta el año 2011, cuando ya el pago no era de seis sino de siete cifras en dólares.

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Nicolás Leoz, ahora de 86 años de edad, renunció a la presidencia de la Conmebol en abril de 2013, empujado por un escándalo de sobornos documentado ese año en un informe interno de la FIFA.  

El pasado miércoles 27 de mayo, Leoz fue internado en Asunción por un “cuadro de crisis hipertensiva”, en una clínica de su propiedad, tras recibir la noticia de que una corte distrital de Nueva York había solicitado su arresto provisional con fines de extradición por cuatro delitos de fraude y concierto para delinquir.

Hasta el momento en que Estados Unidos requirió la detención de Leoz, el sistema financiero de Paraguay no detectó ninguna transacción “llamativa” que hiciera saltar sus alarmas, afirmó el secretario de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes de ese país (Seprelad), "scar Boidanich, durante una entrevista con la emisora 750 de Asunción transmitida este 29 de mayo.

Justamente porque Leoz es millonario y maneja regularmente grandes sumas de dinero en sus cuentas, explicó el funcionario a la emisora, los mecanismos de alerta de la banca no percibieron ningún movimiento irregular.

El 30 de mayo la fiscalía paraguaya abrió el proceso para constatar el estado de salud de Nicolás Leoz y este 1 de junio solicitó la medida de arresto domiciliario en su contra. Según el Código Penal de ese país, las personas mayores de 70 años o que estén afectadas por una enfermedad grave o terminal no pueden ser encarceladas.

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Paraguay y Estados Unidos mantienen dos tratados bilaterales que les permitirían formalizar un pedido de detención con fines de extradición.

Copa América 2007 y la ambición de Rafael Esquivel

No era casual que el presidente de la Concacaf mencionara el éxito comercial de la edición 2007 de la Copa América que se celebró en Venezuela en su discurso para el lanzamiento de la Copa Centenario.

También el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel, pensó que el torneo fue un gran negocio al que se le podía sacar provecho más allá del pitazo final y dio rienda suelta na su ambición, como indican los episodios documentados por el FBI en la acusación de la fiscalía estadounidense.

Cuando se acercaba la celebración de la Copa América 2007, señala el auto, Esquivel exigió a los socios de Traffic Brasil un primer pago de un millón de dólares a cambio de apoyar la renovación del contrato por los derechos de transmisión y mercadeo.

Esquivel, además, habría pedido un segundo pago de 700,000 dólares sobre las ganancias que Traffic Brasil pudiese obtener por la comercialización y patrocinio del evento.

Aún cuatro años después, durante la celebración de la Copa América 2011 en Argentina, el presidente de la FVF exigió un tercer pago adicional de un millón de dólares “a la luz de los abundantes beneficios que había obtenido el Conspirador #2 (José Hawilla) en conexión con el torneo de 2007”.

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Algunos de estos pagos, señala el documento, fueron realizados gracias a la intermediación del empresario José Margulies, alias Lázaro, presidente de Valente Corp. y Somerton Ltd., quien también fue acusado por la fiscalía de Nueva York.

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Esquivel nació en Tenerife en 1946 y migró a Venezuela con sus padres al cumplir los cinco años. Comenzó a trabajar en la banca venezolana, como mensajero, a los 16 años y fue escalando posiciones y diversificando sus negocios en otras áreas como el comercio, las gasolineras y la pesca hasta su retiro en 1986.

En 1987 asumió la presidencia de la Federación Venezolana Fútbol y ha ejercido el cargo durante 28 años consecutivos.

“Yo no me pongo límites. Cuando uno lleva en la sangre este veneno sano que es el fútbol, tiene vida”, comentó Esquivel en un perfil suyo publicado el 5 de mayo de 2009 por el diario caraqueño El Nacional, a propósito de su octava reelección en la presidencia de la FVF.

Sus detractores en Venezuela, entre ellos algunos políticos del chavismo, lo han tildado de “mafioso”, de “mercenario del fútbol”. Pero él siempre se abstuvo de responder a las críticas y las denuncias formales que otros dirigentes del fútbol venezolano hicieron en su contra nunca prosperaron.

En el año 2004 el presidente de la asociación de fútbol del estado venezolano de Yaracuy, Jesús Berardinelli, denunció a Esquivel ante la FVF por presuntos negocios turbios: dineros depositados en el extranjero, trampas en la negociación de derechos de televisión y en el manejo de terrenos destinados a la construcción de un centro de alto rendimiento en la isla de Margarita.

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Pero, tal y como afirmó Berardinelli al diario El Nacional en 2009, nadie había podido demostrar ilícitos bajo su gestión, al menos hasta ahora.

Los argentinos entran a la cancha

Dos nuevos jugadores se incorporaron al negociado de los derechos de transmisión y mercadeo de la Copa América entre los años 2010 y 2011: la empresas argentinas Full Play y Torneos, propiedad de la Hugo y Mariano Jinkis, y de Alejandro Burzaco, respectivamente. Los tres, demandados formalmente por la fiscalía de Estados Unidos en relación con el Fifagate.

Burzaco era el hombre de confianza del fallecido Julio Grondona, para entonces un alto oficial de la FIFA y de la Federación Argentina de Fútbol (AFA), que la prensa argentina identifica como el “conspirador #10” al que se refiere el documento.

De acuerdo a la información de la fiscalía de EEUU, desde 1990 Burzaco manejó el pago de sobornos destinados al “conspirador #10” (Grondona) y en función de ello, había hecho tratos con José Hawilla, propietario de Traffic.

“Si es fútbol y se mira por TV, lo más probable es que el dueño de la pelota sea Alejandro Burzaco, accionista y CEO de Torneos y Competencias SA, la mayor productora y comercializadora de América Latina”.

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Así describe el periodista José Crettaz en su columna del 28 de mayo publicada en el diario La Nación, la influencia que alcanzó la empresa en Argentina, donde controla la producción de contenidos que transmiten Fox Sports, todos los canales deportivos de DirecTV y TyC Sports, y además mantiene contratos con el gobierno de Cristina Fernández.

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Las diferencias entre la Conmebol y Traffic comenzaron en abril de 2010, cuando la Confederación Sudamericana de Fútbol resolvió firmar un acuerdo con Full Play para otorgarle los derechos de las ediciones 2015, 2019 y 2023 del torneo.En marzo de 2013, los socios de Traffic, Torneos y Full Play acordaron la creación de la empresa Datisa, para compartir la explotación de los derechos de transmisión y mercadeo de las ediciones 2015, 2019 y 2023 de la Copa América a nivel mundial y resolver de manera salomónica una disputa que se había establecido entre Traffic y Conmebol.

La compañía Traffic, que hasta entonces había gozado de esta prerrogativa, demandó a la Conmebol en un tribunal de Miami, alegando violación de contrato; y retiró la querella en cuanto las tres partes acordaron la fundación de una empresa común a la que llamaron Datisa.

Según las investigaciones del FBI, la tradición de sobornos y corruptelas que había comenzado décadas atrás siguió prolongándose a través de Datisa.

Copa Centenario, el Caribe se une a la trama

El centenario de la Copa América, el torneo más antiguo del fútbol mundial, sería la excusa perfecta para crear una nueva oportunidad para los negocios y las trampas que ya habían sido documentados, aunque sin consecuencias penales, a lo interno de la organización.

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Antes de que la fiscalía de Estados Unidos formalizó la acusación en su contra y ordenó su detención, Jeffrey Webb se mostró dispuesto ante la opinión pública a apoyar y promover iniciativas contra el racismo y cualquier pesquisa que contribuyera a aclarar las irregularidades denunciadas dentro la FIFA y en la propia Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe.

I commend the landmark ruling by the disciplinary commission of the Superior Court of Sporting Justice in Brazil. @FIFAcom " Jeffrey Webb (@jeffreywebb) September 4, 2014

Webb asumió en 2012 la presidencia de la Concacaf en sustitución de Jack Warner- exdirigente de la FIFA, exministro de Seguridad Nacional y político de Trinidad y Tobago- y es, al mismo tiempo, vicepresidente de la FIFA y presidente de las Federación de Fútbol de las Islas Caimán.

En abril de 2013, Webb se comprometió a conformar un “grupo de tarea” para profundizar las investigaciones realizadas por el Comité de Integridad de la confederación que, a ese punto, habían determinado la responsabilidad de Jack Warner en manejos fraudulentos durante su mandato.

Pero el auto presentado ante la corte de Nueva York, indica que Webb también fue presa de la corrupción. Según el documento, en marzo de 2014 los socios de Datisa convinieron pagar a Webb un soborno a cambio de que la Concacaf se sumara a la Copa Centenario y le cediera también sus derechos transmisión y mercadeo del torneo, como ya lo había hecho Conmebol.

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Tras la detención de Webb, el pasado miércoles, la Concacaf decidió apartarlo de la presidencia y dejar el cargo en manos de Alfredo Hawit, vicepresidente senior de la confederación.

Jack Warner también fue acusado y detenido en una prisión de Puerto España el miércoles pasado. Pero dos días más tarde, el 29 de mayo, salió en libertad a bordo de una ambulancia y tras pagar una fianza de 394,000 dólares.

El próximo 9 de julio, Warner deberá comparecer ante los tribunales de Trinidad. En tanto, las autoridades de la isla tienen 60 días, contados a partir del 27 de mayo, para decidir su extradición a Estados Unidos. 

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