publicidad

El chavismo legisla mediante decretos por sexta vez

El chavismo legisla mediante decretos por sexta vez

Al 31 de diciembre de 2015, el chavismo habrá legislado por decreto durante seis años y tres meses, en sus 16 años de gobierno.

La nueva Ley Habilitante venezolana es la sexta de la revolución bolivariana Univision

Por Maye Primera @mayepri

Desde que Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela en 1999, la mayoría oficialista en el Parlamento ha otorgado al Ejecutivo poderes especiales para legislar en seis oportunidades, por periodos de hasta año y medio cada vez. Cuatro veces en el mandato de Chávez y dos en el de su sucesor, Nicolás Maduro.

Una vez que cese la vigencia de la más reciente Ley Habilitante, aprobada el pasado domingo 15 de marzo por la Asamblea Nacional, el chavismo habrá legislado por decreto durante seis años y tres meses, de los 16 años en los que ha ejercido el poder en el país.

En la suma de sus respectivos mandatos, Chávez y Maduro han promulgado 211 leyes y reformas, más de las que ha aprobado la propia Asamblea Nacional en la última década y media. En su conjunto, estas normas han acentuado la centralización del Estado y han dado forma al modelo socialista concebido por Chávez para lograr el pleno control de las finanzas, de los sectores productivos de la economía, de los servicios públicos y de las fuerzas de seguridad.

Abril de 1999: “Contra la crisis econ ómica

Dos meses después de jurar por primera vez como presidente, Hugo Chávez pidió poderes especiales al antiguo Congreso bicameral para atender la “emergencia económica” que había encontrado al llegar al Palacio de Miraflores. El 22 de abril de ese año, el Parlamento aprobó una ley orgánica que autorizaba al Presidente para “dictar medidas extraordinarias en materia económica y financiera requeridas por el interés público” durante los seis meses siguientes.

publicidad

El índice de pobreza era entonces del 45%, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas. El petróleo venezolano, la materia prima que aún financia más del 60% del presupuesto de Venezuela, se vendía a menos de 10 dólares por barril. Y había un consenso general en torno a la necesidad de reformar el Estado para hacerlo más eficiente.

En esta primera etapa de su Gobierno, Chávez aprobó 53 decretos-ley. Mediante ellos estableció cuatro nuevos impuestos para hacer frente al déficit fiscal y reformó por primera vez en su Gobierno las leyes de minas, de hidrocarburos gaseosos y del servicio eléctrico, que en el futuro serían objeto de más modificaciones. Además, centralizó los institutos autónomos del Estado, eliminó todas las corporaciones que promovían y financiaban el desarrollo regional, transformó los fondos de inversión social existentes hasta entonces y creó otros nuevos, como el Fondo Único Social, que al poco tiempo se convirtieron en foco de corrupción. También modificó la ley destinada a la promoción y protección de inversiones para el uso del espectro radioeléctrico, entre otras medidas.

Noviembre de 2000: La “reorganizaci ón ” el Estado

La primera ley que aprobó la Asamblea Nacional de Venezuela, el nuevo Parlamento unicameral que surgió de la Constitución de 1999, fue una “habilitante” que otorgarba a Hugo Chávez la potestad de legislar por segunda vez, durante un año. Gracias a ella, el presidente promulgó 49 decretos dirigidos a reorganizar el Estado y a regular la seguridad ciudadana y jurídica, las finanzas, la economía, la infraestructura y los servicios.  

publicidad

Siete de estas leyes buscaban a adaptar algunos ámbitos del funcionamiento Estado a la nueva Constitución -las licitaciones públicas, el cálculo de las estadísticas, el sistema nacional de planificación- y a regular las competencias de nuevas instancias, como el Consejo Federal de Gobierno. Otra seis tenían por finalidad regular el financiamiento para el sector agropecuario y de la pequeña y mediana industria, y el funcionamiento de la banca, los seguros y los fondos de inversión.

En lo que respecta a la seguridad ciudadana y jurídica, creó el Sistema Coordinado de Servicios y "rganos Policiales para centralizar las labores de investigación e inteligencia de todos los cuerpos existentes, y estableció nuevas normas para el sistema nacional de identificación, los registros y las notarías, que luego dejaría en manos de empresas cubanas.

En el ámbito económico y social y en el transcurso de ese año Hugo Chávez aprobó polémicas reformas de las leyes de tierras y desarrollo agrícola, de pesca y recursos hidrobiológicos, de hidrocarburos, del sector eléctrico, y de turismo. La promulgación de este paquete de leyes provocó el gran primer cisma en la cúpula del chavismo e inauguró una era de marcada polarización política, aún antes de que Chávez declarara el carácter “socialista” de su revolución.

publicidad

Febrero de 2007: Contra la inflaci ón y por el control de “áreas estrat égicas

La tercera vez, Hugo Chávez recibió poderes especiales para legislar durante 18 meses y encaminar al país hacia la “consolidación del modelo productivo socialista”. En ese periodo, el Ejecutivo aprobó un total de 27 decretos-ley para controlar los precios de bienes y servicios, emprender una reconversión monetaria, aumentar los ingresos y dominar áreas “estratégicas” -como el sector petrolero, las telecomunicaciones, la siderurgia y los servicios eléctricos-, tal y como lo establecía el Primer Plan Socialista de la Nación.  

El índice de inflación de Venezuela se calculaba entonces en 22.4% y ya era, por séptimo año consecutivo, el más alto de América Latina. La escasez de alimentos básicos que solían producirse en el país -la leche, el azúcar, el café- era también un problema cíclico que el Gobierno atribuía a las “mafias” del sector privado.  

En ese contexto, Chávez comenzó por decretar una Ley de Defensa Popular contra el Acaparamiento, la Especulación y el Boicot que, en otras cosas, declaraba la utilidad pública y el interés social de los bienes “necesarios para la producción, distribución y comercialización de alimentos” y otros productos regulados. En función de aumentar los ingresos, también elevó las alícuotas en los impuestos ya establecidos sobre los cigarrillos, el alcohol y las transacciones financieras de las empresas. Además, promulgó la Ley de Reconversión Monetaria, que eliminó tres ceros a la moneda y puso en circulación el nuevo “bolívar fuerte”.

publicidad

Lo que siguió fue la implementación a fondo del primer plan económico socialista, según el cual el Estado debía hacerse del control de toda actividad productiva que fuese “de valor estratégico para el desarrollo del país”. A partir de entonces, Chávez reforzó su dominio sobre la industria petrolera con la aprobación de una nueva ley que dejó en manos de “empresas mixtas”, con mayoría accionaria del Estado, la explotación de la mayor reserva de crudo pesado del mundo, la Faja Petrolífera del Orinoco. También aceleró la nacionalización del sector eléctrico, de la industria siderúrgica y las empresas cementeras, y aumentó la participación del Estado en el sector de las telecomunicaciones.

Por la vía de los decretos, Hugo Chávez también logró fortalecer su dominio en materia de seguridad y defensa con la creación de un nuevo Cuerpo de Policía Nacional; estableciendo un nuevo Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia; y promulgando la nueva Ley Orgánica de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que fue uno de los pasos más contundentes hacia la ideologización en el seno de los cuarteles.

Diciembre 2010: Contra la emergencia causada por las lluvias

La mayoría oficialista en el Parlamento venezolano otorgó poderes especiales a Hugo Chávez por cuarta vez el 17 de diciembre de 2010, pocos días antes de que se instalara la nueva legislatura de 2011 donde el chavismo ya no contaba con la mayoría calificada que hasta entonces le había permitido gobernar con holgura. Chávez alegó en aquella oportunidad que necesitaba una Ley Habilitante para “enfrentar la emergencia” generada por las lluvias de esos últimos meses, que dejaron pérdidas millonarias y cientos de familias damnificadas en la capital y en varios estados del país.

publicidad

Pero la bancada del chavismo fue más allá. Además de facultar al Presidente para atender “las necesidades humanas vitales y urgentes derivadas de las condiciones sociales de pobreza y de las lluvias”, legislando en materia de infraestructura, transporte, servicios, vivienda y hábitat, también le dio carta blanca para modificar la ordenación territorial, y dictar decretos-ley para regular las finanzas y los tributos, y modificar el sistema de “defensa integral de la nación”.

Como resultado, Chávez dictó 54 normasdurante el año y medio que duró esta habilitación. Solo una docena de ellas iban dirigidas a paliar la pobreza y los estragos causados por las lluvias.

En cambio, el presidente aprovechó para reformar una vez más la Ley de Instituciones del Sector Bancario, la Ley de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la Ley de Costos y Precios Justos, que había ya aprobado o enmendado a través de habilitantes anteriores.

Con el mismo impulso, Chávez también reformó el Código Orgánico Procesal Penal y entre otras modificaciones, eliminó la facultad, que hasta entonces tenían las organizaciones no gubernamentales, de dar apoyo jurídico a las víctimas y de querellarse en su nombre contra funcionarios policiales o militares que hubiesen incurrido en violaciones a los derechos humanos.

Noviembre de 2013: “Contra la guerra econ ómica

publicidad

La primera vez que Nicolás Maduro solicitó poderes especiales lo hizo para batallar en la “guerra económica” que, en su opinión, es responsable de la crisis que agudizó en Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez. El 19 de diciembre de 2013, la Asamblea Nacional dio su autorización para que, por vía de decretos, Maduro profundizara los férreos controles cambiarios y comerciales vigentes desde 2003; regulara aún más las importaciones de bienes; aplicara medidas de racionamiento de bienes y servicios; controlara el financiamiento de los partidos políticos de oposición y estableciera mecanismos para luchar “contra aquellas potencias extranjeras que pretendan destruir la patria en lo económico, político y mediático”.

El presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, afirmó ese día que aquella era una forma de cumplir los deseos del difunto presidente: “El comandante Chávez nos alertó sobre la guerra económica y nos dijo: aprueben todas las leyes que sean necesarias para torcerle el pescuezo a los especuladores, a los que blanquean dinero, a los que se han robado todos los dólares de Cadivi, a los que han hecho cualquier cantidad de negocios a espaldas de los intereses de la patria”.

Cuarenta y ocho horas más tarde, Maduro promulgó sus dos primeras normas: una nueva Ley Orgánica de Costos, Ganancias y Precios Justos para “para proteger el salario del pueblo”, estableciendo un margen de ganancia máximo del 30% en el precio final de los productos; y una ley para crear el Centro Nacional de Comercio Exterior, un holding de importación responsable de “establecer los parámetros de uso” de los dólares de la República y de comprar en el extranjero “todo lo que Venezuela necesite”.

publicidad

Al cabo de un año, Maduro aprobó 28 decretos-ley. Casi todos fueron reformas dirigidas a aumentar la recaudación tributaria, a regular las inversiones extranjeras y a reflotar la alicaída producción agropecuaria.

Marzo de 2015: Ahora, contra el imperialismo

Este domingo 15 de marzo, Nicolás Maduro recibió poderes especiales por segunda vez. La Asamblea Nacional le facultó para legislar por decreto durante los nueve meses que restan de 2015, con el objeto de garantizar “los derechos de soberanía y protección del pueblo venezolano y el orden constitucional de la República” y así contrarrestar las sanciones impuestas por Estados Unidos el pasado día 9 contra altos jerarcas del gobierno venezolano.

La autorización aprobada por el Parlamento deja a Maduro un amplio margen de acción, pues le permitirá dictar o reformar leyes en ámbitos tan genéricos como “la libertad, la igualdad, justicia y paz internacional, la independencia, soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”. 

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad