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Omar Mateen pasó el examen psicológico para ser guardia de seguridad.

La mayoría de atentados terroristas en EEUU tras el 11S han sido cometidos por estadounidenses, no por extranjeros

La mayoría de atentados terroristas en EEUU tras el 11S han sido cometidos por estadounidenses, no por extranjeros

De los países de mayoría musulmana vetados por el presidente Trump, no hay ningún ciudadano que haya cometido una matanza en suelo estadounidense.

Omar Mateen pasó el examen psicológico para ser guardia de seguridad.
Omar Mateen pasó el examen psicológico para ser guardia de seguridad.

La Orden Ejecutiva emitida el viernes 27 de enero por el presidente Donald Trump, en la que se prohíbe la entrega de visas a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana y se suspende temporalmente el programa de refugiados, está supuestamente fundamentada en motivos de seguridad.

La orden indica que aunque luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 el proceso de visas fue rediseñado, los cambios “no detuvieron ataques por extranjeros que fueron admitidos a Estados Unidos”, y alega que numerosos individuos han sido condenados o han estado implicados en hechos de terrorismo desde aquella fecha.

¿Cuántos ataques terroristas ha habido en Estados Unidos tras 2001?

Entre el 12 de septiembre de 2001 y el 31 de diciembre de 2015, el investigador del Instituto Cato (de tendencia Libertaria) Alex Nowrasteh contabilizó 24 asesinatos en casos de terrorismo cometidos por extranjeros, en comparación con 80 asesinatos, durante el mismo período, en casos de terrorismo cometidos por ciudadanos que nacieron en Estados Unidos.

Ninguno de los 24 asesinatos en casos de terrorismo en estos 25 años fue cometido por ciudadanos nacidos en Irak, Irán, Yemen, Libia, Sudán, Somalia o Siria, de los cuales se prohibió la migración.

Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 son responsables de 2,983 de las 3,432 víctimas de terrorismo en suelo estadounidense entre 1975 y 2015. Ninguno de los 19 responsables de los ataques contra Nueva York y Washington eran de esos siete países: 15 de ellos eran de Arabia Saudita, dos de Emiratos Árabes Unidos, uno de Egipto y uno de Líbano.

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Fuera de esos atentados, personas nacidas en Estados Unidos han sido responsables por 406 asesinatos en casos de terrorismo, frente a 41 víctimas ocasionadas por extranjeros en el mismo período, de acuerdo al trabajo de Nowrasteh. A su vez, durante esos 40 años, se cometieron en el país un total de 768,000 asesinatos.

Otras cifras recopiladas por Nowrasteh para el Instituto Cato delatan claramente el bajo impacto del “terrorismo extranjero” en la seguridad del país:


  • 1,140 millones de visas fueron entregadas por el gobierno estadounidense a extranjeros entre 1975 y 2015, de las cuales apenas 154 (0.00000136%) terminaron en manos de quienes luego serían condenados por terrorismo.
  • La tasa de asesinatos en Estados Unidos llegó a su punto más bajo en 40 años en 2015, con 4.45 asesinatos por cada 100,000 habitantes. La tasa de asesinatos de terroristas extranjeros en ese período fue de 0.026 por cada 100,000 habitantes.
  • Las posibilidades de ser asesinado en un delito común son 252.9 veces más grandes a las de ser asesinado por un ataque perpetuado por un terrorista extranjero.
  • Abdul Rahman Yasin, involucrado en el atentado contra el World Trade Center en 1993, nacido en Irak, es el único responsable de alguna muerte en atentado terrorista desde 1975 proveniente de alguno de los siete países vetados por Trump.

Los casos más relevantes tras el 11 de septiembre

Si en lugar de limitar la muestra a terrorismo incluimos todo tipo de asesinatos masivos, es evidente que personas que recibieron algún tipo de visa forman un grupo minoritario entre los perpetradores. Si contamos hechos protagonizados por refugiados o ciudadanos de alguno de los siete países impactados por la Orden de Trump (Irak, Siria, Irán, Somalia, Sudán, Yemen y Libia) tras 2001, la cifra baja a 0.

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En varios casos, los culpables de los asesinatos nacieron en el país de familias extranjeras o pasaron la mayor parte de su infancia y adolescencia en Estados Unidos. Por ejemplo, Omar Mateen, quien mató a 49 personas en un club gay en Orlando en junio de 2016, nació en Estados Unidos, y sus padres llegaron al país provenientes de Afganistán en los años 80. Tal ataque fue el que más víctimas dejó, después del 11 de septiembre de 2001.

Seung-Hui Cho nació en Corea del Sur pero emigró legalmente como niño junto a su familia. En abril de 2007 mató a 32 personas en la universidad Virginia Tech.

Syed Rizwan Farook nació en Estados Unidos hijo de pakistaníes. En diciembre de 2015 mató a 14 personas en San Bernardino, California. Su esposa y cómplice Tashfeen Malik, nacida en Pakistán, obtuvo su visa en 2014. Es la única culpable de un ataque terrorista con múltiples víctimas después de 2001, cuya migración a Estados Unidos se produjo como adulta.

Otro hecho perpetrado por un extranjero que llegó de adulto a Estados Unidos fue el del asesinato de 13 personas en el estado de Nueva York. Jiverly Wong nació en Vietnam y llegó en los años 80 al país. En abril de 2009 mató a 13 personas en un centro de atención de extranjeros al que había asistido por meses para aprender a hablar inglés.

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Muhammad Youssef Abdulazeez nació en Kuwait y llegó a Estados Unidos con 6 años. En julio de 2015 mayó a seis personas en dos sedes militares en Chattanooga, Tennessee. Nidal Hasan, quien mató a 13 personas en la base militar de Fort Hood en Texas en 2009, nació en Estados Unidos, hijo de inmigrantes palestinos.

Adam Lanza (27 asesinatos en Newtown, Connecticut, 2012), James Holmes (12 asesinatos en Colorado, 2012), Aaron Alexis (12 asesinatos en Washington, DC, 2013) y John Allen Muhammad (el 'francotirador de DC', 17 asesinatos en 2002) todos nacieron en Estados Unidos, de familias estadounidenses.

Los hermanos Tsarnaev, acusados por la explosión en el Maratón de Boston, nacieron en la antigua Unión Soviética pero también se mudaron a Estados Unidos cuando eran niños.

En los últimos años también se han dado al menos dos asesinatos masivos, con un total de 15 víctimas mortales, perpetrados por seguidores de la supremacía blanca: uno en contra de nueve miembros afroamericanos de una iglesia en Charleston, en Carolina del Norte en 2015, y otro en contra de seis personas en un templo Sikh en Wisconsin en 2012.

Una investigación sigue abierta sobre los motivos del asesinato de tres jóvenes musulmanes de la Universidad de Carolina del Norte, ocurrida a comienzos de 2015.

Sobre los refugiados

La investigación del Instituto Cato señala tan sólo a 20 refugiados que han sido condenados o señalados por casos de terrorismo desde 1975. Fueron tres las víctimas mortales, las tres murieron a manos de cubanos y antes de que se promulgara la ley de refugiados de 1980 que endureció el proceso para otorgar ese status. En ese período más de tres millones de personas han sido aceptadas en Estados Unidos con la figura de refugiados.

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En noviembre de 2016, Abdul Razak Ali, un refugiado somalí y estudiante en la universidad de Ohio State, atropelló y acuchilló a 11 personas en el campus universitario, antes de ser abatido por la policía. Es uno de los pocos casos en los cuales la medida de Trump hubiera tenido algún impacto.

Veredicto

Parece haber pocas bases para imponer una medida como la de Trump en contra de inmigrantes y refugiados, por lo que sus argumentos son engañosos. Los casos de terrorismo han sido pocos y en su amplia mayoría han sido cometidos por estadounidenses. En diversas ocasiones los padres de los culpables vinieron del exterior, o incluso los propios perpetradores, pero llegaron al país siendo niños. En ambos casos, la radicalización del terrorista se produjo en territorio estadounidense.

En los últimos años, sólo una persona, Tashfeen Malik, fue responsable de asesinatos en un atentado terrorista tras haber obtenido visa en Estados Unidos siendo adulta. A pesar de lo indicado por Trump, parece haber poca relación entre migración y terrorismo, sobre todo tras el 11 de septiembre.

También habría que aclarar que a pesar de que el actual gobierno da la impresión de que los refugiados están inundando Estados Unidos, 1995 fue el último año en el que al menos 100,000 personas recibieron ese status. El gobierno de Obama fue criticado por diversas organizaciones por no haber incrementado la cifra durante su administración.

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