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Malia Obama estudiará en Harvard, donde sus padres recibieron títulos de posgrado.

¿Cuáles son los pros y contras de tomarse un año sabático antes de la universidad como Malia Obama?

¿Cuáles son los pros y contras de tomarse un año sabático antes de la universidad como Malia Obama?

La hija mayor del presidente Barack Obama decidió tomarse un año libre antes de comenzar a estudiar en Harvard. ¿Es tan bueno como parece?

Malia Obama estudiará en Harvard, donde sus padres recibieron títulos de...
Malia Obama estudiará en Harvard, donde sus padres recibieron títulos de posgrado.

Esta semana la Casa Blanca anunció que Malia Obama, hija del presidente de los Estados Unidos, tomaría un año sabático antes de ingresar a la Universidad de Harvard en el otoño del 2017. Como ella, miles de estudiantes al terminar la licenciatura deciden viajar a otro país para tomarse un año libre.

Harvard y otras universidades de primer nivel animan a sus estudiantes a tomar un tiempo antes de empezar sus carreras. En la página de admisiones de Harvard, por ejemplo, la institución invita a los estudiantes admitidos a viajar un año para “perseguir una actividad, un proyecto especial, un trabajo o para aprovechar el tiempo en otra forma valiosa”.

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Todavía no se sabe qué hará Malia durante este año, pero así como hay defensores de esta experiencia, también hay detractores. En ese sentido, vale la pena evaluar cuáles son los pros y los contras de esta decisión y cómo se puede sacar el mayor provecho de la misma.

Contras

Desadaptación académica. Esta suele ser la principal desventaja de tomar un sabático. Después de un año de baja de intensidad académica es probable que se pierda disciplina, ritmo y hábitos de estudio. Las consecuencias se verán al entrar a la universidad y no alcanzar el rendimiento esperado. La recomendación en este caso es tener presente que esta es una experiencia pasajera y no perder la disciplina, ya sea haciendo en un voluntariado, aprendiendo un idioma o estudiando libremente.

Inés Lozano, directora del colegio privado Metropolitan International School of Miami, considera que generalmente esta experiencia puede ser innecesaria y contraproducente. “Siempre depende de lo que se haga y de cada estudiante, y es cierto que los estudiantes necesitan un descanso después de high school, pero generalmente tienen tres meses de vacaciones antes de ingresar a la universidad”.

“Un año por fuera, en un voluntariado en África o Haití, puede ser una experiencia muy fuerte que los lleve a perder el foco. Conozco casos de estudiantes aceptados en universidades del Ivy League que luego no quieren caer en la misma rutina o ven la sociedad como algo superficial y renuncian a sus carreras”, agrega.

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Malos hábitos. Así como hay muchas formas de aprovechar el tiempo en otro país, también hay muchas de desaprovecharlo. La libertad recién adquirida puede ser un arma de doble filo. Los expertos recomiendan evitar excesos en fiestas y otras circunstancias pues la tentación será mayor cuando no hay autoridad presente. Aunque estos viajes pueden ser una forma importante para madurar, también requieren madurez previa.

Retraso frente a los pares. Hay quienes consideran importante graduarse de la universidad y comenzar a trabajar cuanto antes. Un año sabático retrasaría este proceso e implicaría graduarse después que los pares de la licenciatura. “Me parece más provechoso que trabajen en una empresa durante el verano, que puede ser hasta por cuatro meses, pero no perder un año académico”, apunta Lozano.

Gastos. No todos los estudiantes pueden darse este lujo. Aunque hay múltiples posibilidades económicas para los años sabáticos, en todos los casos implica un gasto que no todos los padres están dispuestos a asumir.

Pros

Abrir la mente. Es bien sabido que la educación no se adquiere solo en las aulas ni en los libros. Las experiencias de aprender a vivir solo y de conocer y adaptarse a una nueva cultura sin duda enriquecerán la vida. Una de las mejores maneras de conocerse a sí mismo es viajando y en soledad. Vivir en una ciudad distinta, con otros hábitos, costumbres y rodeado de gente nueva expandirá las fronteras de la imaginación y reducirá prejuicios. Para quienes no están seguros de qué estudiar, esta etapa también suele servir para aclarar la mente y definir cuáles son sus intereses.

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Experiencia profesional y nuevas habilidades. Un año puede ser tiempo suficiente para aprender un idioma o para probar un oficio y adquirir habilidades profesionales. Hay estudios que han concluido que los estudiantes que tomaron un año sabático tienen mejor promedio académico.

Curriculum vitae y 'networking'. Lo anterior podrá servir para expandir la hoja de vida o currículum vitae. Muchas universidades evalúan los trabajos sociales que los estudiantes han realizado antes de aceptarlos. Esta también puede ser una oportunidad para conocer personas de distintos países y construir una red internacional de ‘networking’.

El mejor momento. Hay pocos momentos de la vida en los que se puede tomar un año libre para aprender, viajar y hacer lo que más nos plazca. El espacio entre el bachillerato y la universidad es uno de los más indicados para viajar y sacarle el mejor provecho a un año sabático.

María Carla Chicuen, autora del libro Achieve the College Dream: You Don't Need to Be Rich to Attend a Top School, reconoce que “el concepto (de tomar un año libre) puede dar un poco de temor debido a que pueden perder la motivación o el dinero durante ese año, pero generalmente creo que es una experiencia enriquecedora”.

“No hay una fórmula para todos los estudiantes, hay algunos que no lo necesitan, otros que les puede servir, otros que no se quieren atrasar, pero sí soy partidaria de que los estudiantes al menos lo consideren”, agrega.

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