publicidad

Dinastía Bush: la última carta de la campaña de Jeb

Dinastía Bush: la última carta de la campaña de Jeb

Que Jeb Bush use la influencia de su familia puede ser un acierto o un total fracaso para su campaña.

George Bush y Jeb Bush

Por Antonieta Cádiz desde Houston, TX

George W. Bush parecía estar en un retiro forzado. Escribiendo, pintando y dedicado a su controversial legado.

Su casa en Dallas, Texas, se transformó en un refugio perfecto. Pero el mal desempeño de su hermano Jeb Bush en la campaña presidencial lo puso nuevamente bajo los reflectores.

El Presidente 43, como lo llaman para distinguirlo de su padre, George H. Bush, ha participado en la campaña de su hermano por meses.

De preferencia oculto del radar de los medios de comunicación, ha asistido a diversos eventos de recaudación de fondos en Texas y a lo largo del país.

Así también lo ha hecho su esposa, Laura Bush, su hijo George P. Bush y sus padres Bárbara y George H. Bush.

A nivel local la familia ha usado fuertemente sus redes para mantener un respaldo ignificativo de donantes y líderes comunitarios.

“Siendo americano de herencia mexicana para mi es muy importante poder ganar la elección general. Muchos apoyan a Jeb Bush por tradición, por el nombre, sabemos que la familia Bush siempre ha respetado a la comunidad. Yo estaré con Jeb Bush hasta que gane o pierda”, aseguró Artemio Muniz, presidente de la federación de hispanos republicanos en Texas.

Carolina del Sur es decisivo

El Presidente 43 participó esta semana en un encuentro en Carolina del Sur frente a más de 1,000 personas.
Después de los resultados en Iowa y New Hampshire, Bush necesita un triunfo aquí en la próxima primaria.

publicidad

“Entiendo que los estadounidenses estén enojados y frustrados pero no necesitamos a alguien en la Oficina Oval que refleje e inflame nuestra frustración”, aseguró George W. en un discurso de 20 minutos.

Junto a su esposa Laura, visitó un puesto de la Legión Americana por la mañana donde almorzaron con cerca de 100 militares veteranos.

Aquí la imagen política de Bush revivió de las cenizas. El exmandatario fue mesa por mesa, estrechando manos, dando abrazos, firmando autógrafos y posando para fotos.

También tuvo una reunión con la gobernadora de Carolina del Sur Nikki Haley, pero a pesar de sus esfuerzos la republicana le dio su apoyo al senador Marco Rubio este miércoles.

“Carolina del sur es un estado donde los Bush tienen el respeto de los votantes. Pero poner al Presidente George W. Bush en frente de las cámaras también es un riesgo. Lo veo como el último esfuerzo para salvar la campaña”, dijo la profesora de ciencia política en la Universidad de Houston, Nancy Young.

La académica enfatizó que el Presidente 43 tiene un legado mixto que puede jugar a favor o en contra de su hermano.

“¿Estamos hablando del líder fuerte que el 12 de septiembre de 2001 estaba en la zona cero hablando al país. De ese Presidente que fue efectivo para consolar a una nación en duelo?”, preguntó.

“¿O estamos hablando del mandatario que ordenó la invasión a Irak con evidencia sospechosa y bajo el cual se desencadenó la recesión económica de 2008?”, dijo Young.

publicidad

Números insuficientes en casa

En Texas en particular las raíces de la familia Bush son profundas. Su historia en el estado comenzó en 1948 cuando se mudaron a Midland, Texas. George W. Bush tenía sólo dos años.

Jeb Bush nació en Midland en 1953 y se graduó de la Universidad de Texas en Austin.

Aunque su carrera política se construyó en Florida, donde reside junto a su esposa, Texas es un destino obligado para el precandidato presidencial.

Su padre George H. vive en Houston, su hermano George W. vive en Dallas y su hijo George P. vive en Austin.

La familia Bush cuenta con el apoyo de figuras claves en el estado como el presidente de la Cámara de Representantes de Texas Joe Straus y la ex senadora Kay Bailey Hutchinson.

Actualmente la campaña ha abarcado los 36 distritos congresionales de Texas. A pesar de esto, las redes de los Bush en el estado, no parecen ser suficientes para ganar el premio mayor de este Súper Martes: los 155 delegados republicanos.

Aunque la potencia y visibilidad de los Bush será más notoria en los días previos a la primaria en Texas, el peso de esta dinastía política no parece suficiente, ante el operativo que tiene el senador Ted Cruz en Texas, donde está su sede central y frente al empuje que está teniendo el millonario Donald Trump.

La última encuesta de Texas Tribune Poll y la Universidad de Texas mostró a Cruz y Trump en un empate con 27% y a Bush con un distante 4%.

publicidad

“En tiempos de crisis será una mano que no tiembla”, dijo George W. de su hermano. “Puede mantener a Estados Unidos seguro y libre”, prometió, ante un público animado, aunque suspicaz.

Las próximas primarias serán decisivas para comprobar si el “efecto 43” fue un acierto o un total fracaso para la campaña de Jeb Bush.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad